Ayer, la periodista Rosa Alcántara publicó en el periódico Hoy lo siguiente: “… 2. Preguntas capciosas. Varios dirigentes de la campaña de Mejía dicen que por séptima vez la reportera de El Caribe, Yanisa (sic) Espinal, le pregunta al candidato cuándo (sic) se reunirá con Miguel.
Dicen que es enviada”. Este es uno de esos típicos episodios en que los políticos creen que sus acciones malas o buenas pueden estar determinadas por los periodistas y especialmente, por “ciertos periodistas”. Y a veces, periodistas al servicio de políticos pierden la pizca de sentido común que pueden tener y caen en el mismo error. Y llegan tan lejos como a maltratar de palabra a sus colegas o a estimular prejuicios en sus defendidos. Y deben cuidarse.
El domingo 9 de octubre, espalderos de Hipólito Mejía que lo acompañaban en su visita al mercado de las pulgas, maltrataron al camarógrafo Francisco Toribio, de CDN, en un típico exceso de celo. Eso lo asumimos como gajes del oficio y obviamos conscientemente lo que fue una agresión.
Ahora se revela una actitud de prejuicio y agresividad verbal hacia la periodista Yanessi Espinal (no Yanisa) de parte del entorno del candidato del PRD. (Ver página 6 de El Caribe de hoy). Ese temperamento hosco deben bajarlo a cero, porque si se comportan de esa manera ahora ¿qué será después?
Dan de qué hablar
27/10/2011 04:00 AM - El Caribe