Poderosa es la expresión del profeta Habacub cuando dijo: “Aunque la higuera no florezca ni en las vides haya frutos… El Señor, es mi fortaleza; y me hará andar sobre alturas” Habacuc 3:17-19. La raíz hebrea del nombre Habacuc se deriva de la palabra abrazar. A pesar que le tocó vivir un tiempo sumamente difícil abrazó su propósito, su futuro y su destino.
Decidió creerle a Dios, no a los momentos impredecibles pero pasajeros. Tampoco tomó decisiones basadas en ellos, sino en la fidelidad de Dios, quien prometió. Sabía que Sus dichos son literalmente hechos y no se limitan al tiempo. Por ello, Habacub prosperó en el terreno donde otros perecieron, porque tuvo una visión y una férrea convicción: ¡Dios nunca falla!
Rosas para el alma
¡Abraza tu destino!
22/09/2012 12:00 AM - Lucy Cosme