Ojos atentos

    20

    Con las renuncias de jueces,  y ciertas versiones inquietantes de graves desacuerdos en el seno de la más importante corte del país, que develan apetencias, recelos y malquerencias, la integridad y la dignidad de la justicia puede correr riesgo. Aunque no se conviertan en tema de la cotidianidad ciertas circunstancias y especificidades, los ojos del país están muy atentos a su desempeño, y especialmente, a su devenir. La gobernabilidad y la seguridad jurídica no pueden estar sujetas a movimientos que en nada contribuyen al fortalecimiento de tan importante órgano de la vida institucional de la República Dominicana.