Cuando extraños llaman a la puerta (1 de 3)

Zygmunt Bauman (Polonia, 1925 – Leeds, 2017), antes de morir, dejó “Extraños Llamando a la Puerta”, su última publicación, que la considero el documento de análisis migratorio más importante de los últimos decenios, poniendo especial atención al concepto Centro- periferia, neologismo que representa el más ponderado ejemplo de la no aplicación de la justicia distributiva en las acciones de las diferentes relaciones diplomáticas del mundo, porque no hay equidad.

Esta relación generalmente viene asociada, y particularmente utilizada, para referirse a las desigualdades sociales y económicas y su desigual distribución espacial; especialmente, en el ámbito mundial, hablándose en este sentido de países centrales y países periféricos, con significado similar a otras divisiones de uso cotidiano. Este uso indistinto ostenta el pecado de cosificar a los seres humanos y sus relaciones.

No tengo la intención de presentar las soluciones a los problemas de las relaciones domínico- haitianas, tema que ha sido utilizado como excusa para desmontar la efectividad del Movimiento Verde, ni tampoco pretendo recurrir a dar explicaciones de cómo los Hijos de Israel – hebreos- remontaron su linaje al patriarca Abraham, pero sí, al igual que Bauman, tratar de hacer un análisis de los orígenes, la periferia y el impacto de las actuales olas migratorias y mostrar cómo los políticos se han aprovechado de los temores y ansiedades que se han generalizado, especialmente entre aquellos que ya lo han perdido todo, los sin bagajes, desheredados de fortunas, aquellos que tienen el deseo de construir puentes en vez de muros.

En las próximas entregas, daremos continuidad a este análisis.