EEUU reconoce a Jerusalén capital israelí y provoca amplio rechazo

Donald Trump, presidente de EEUU.

Washington. A pesar de las advertencias sombrías desde todo el mundo, el presidente Donald Trump el miércoles trastocó la política exterior estadounidense de las últimas décadas al reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.De nada sirvieron las exhortaciones apremiantes de gobiernos árabes y europeos o la amenaza de protestas y violencia contra Estados Unidos: Trump dijo que ponía fin a un enfoque que desde hace décadas no ha podido hacer progresar el proceso de paz.

Por primera vez, respaldó personalmente el concepto de la “solución de dos estados” para Israel y los palestinos, siempre que ambas partes lo acepten.

“He resuelto que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel”, dijo en un discurso desde la Casa Blanca. Dijo que la medida venía con un “largo retraso” y beneficia los intereses de Estados Unidos. El reconocimiento, añadió, reconoce la “obviedad” de que Jerusalén es el asiento del gobierno israelí a pesar de la disputa en torno de su estatus, uno de los elementos cruciales del conflicto entre israelíes y palestinos.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, calificó el anuncio de “día histórico” y “paso importante hacia la paz”.
El presidente ordenó al Departamento de Estado iniciar el proceso de trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén como lo requiere la ley. Sin embargo, funcionarios dijeron que el traslado tomará años.

El mundo lo rechaza

La ONU, la Unión Europea y los principales países árabes rechazaron hoy la decisión unilateral del presidente de EEUU, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, y expresaron su grave preocupación por las consecuencias de esta iniciativa.

El secretario general de la ONU, António Guterres, reaccionó también al anuncio de Trump para dejar claro que el estatus final de Jerusalén debe ser resuelto en negociaciones directas entre Israel y los palestinos, y recalcó la necesidad de avanzar hacia la solución de dos estados.

El presidente palestino, Mahmud Abás, dijo que el anuncio de Trump viola “todas las resoluciones y acuerdos internacionales” y anima a Israel “a seguir con la política de ocupación, asentamiento y limpieza étnica”.

La Unión Europea también expresó su “grave preocupación” por la decisión de Trump y “las repercusiones que esto puede tener en las perspectivas de paz”, indicó la alta representante comunitaria para la Política Exterior, Federica Mogherini, en un comunicado.

“Deben cumplirse las aspiraciones de ambas partes y se debe encontrar una manera, a través de negociaciones, de resolver el estatus de Jerusalén como la futura capital de ambos Estados”, afirmó.

Desde Argel, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó de “lamentable” la decisión de su colega estadounidense e instó a todas las partes a la calma y a la responsabilidad para “evitar la violencia a toda costa y favorecer el diálogo”.