Movearte usa aviones para educar y hacer volar la imaginación

El Movimiento de Evangelización a Través del Arte impartirá el bachillerato técnico en mecánica de avión, por lo que está “plantando” aviones en sus centros del Gran Sto. Dgo.
La iniciativa de utilizar aeronaves chatarras en centros educativos persigue formar mecánicos de aviones

Lo normal es que los aviones estén en las alturas o en las pistas de aeropuertos, pero encontrarlos en el patio de un centro educativo no deja de sorprender a muchos. Más que llamar la atención con estas adquisiciones, el Movimiento de Evangelización a través del Arte (Movearte) se propuso diligenciar donaciones de aeronaves desechadas para incorporarlas a su modelo de enseñanza. Hasta el momento, la institución educativa ha logrado instalar cuatro aviones en igual número de centros educativos que llevan su sello. El más grande fue colocado en el politécnico ubicado en la avenida Cayetano Germosén, próximo a la Luperón.

Se trata de un avión con capacidad para 180 personas de Dominicana de Aviación donado por el Instituto Dominicano de Aviación Civil hace seis años.

Las demás aeronaves se instalaron en la escuela construida en el sector El Dique, justo en la ribera oriental del Ozama; en La Gina, muy cercano al aeropuerto Joaquín Balaguer, en Santo Domingo Norte; y en el Colegio San Juan Bautista de esta capital. A diferencia de los demás centros, el politécnico de La Gina se especializará en aviación a fin de que los estudiantes terminen el bachillerato con conocimientos de mecánica de avión para lo cual se gestionará la colaboración del Aeropuerto Joaquín Balaguer o El Higüero.

“Hemos decidido recrear el mundo mágico de estos niños para poder educarlos dentro de su mundo; y como yo soy un campesino que viene de Los Haitises parte atrás, que si no hubiese sido sacerdote nunca me hubiese montado en un avión, yo entiendo que se debe mantener la magia de poner a los niños en contacto con los aviones, porque parecen inalcanzables”, cuenta el padre Manuel Ruiz, ideólogo de la iniciativa. El sacerdote entiende que para poder educar a la generación de hoy es necesario recrear el habitad mágico donde los niños quieren estar y visualiza esta innovación como una estrategia para incentivar a los estudiantes a interesarse por la aviación. “Si tú necesitas un buen mecánico tienes que traerlo de Miami o pagarle muchísimo a los pocos que están aquí”, destaca Ruiz, quien se prepara para muy pronto dejar iniciada la especialidad en aviación. Para llevar a cabo este proyecto, Movearte ha conseguido motores y hélices de aviones.

Aunque las aeronaves ya no están aptas para volar, hay planes para convertir estos aparatos en una atracción para los estudiantes y para ello Movearte ha adquirido un software en los Estados Unidos para simular vuelos a lugares como el desierto y la selva.

Este proyecto se va a implementar en el politécnico de la Luperón, el cual mediante botellas hidráulicas combinadas con un programa realizará movimientos de vaivén sin moverse de su lugar.

Según cuenta Ruiz, trasladar ese avión fue toda una odisea. Solicitaron la asistencia de la Fuerza Aérea para desarmarlo, pero les fue negada. De acuerdo con el sacerdote, ante esto, no les quedó más opción que pasar meses estudiando en la internet como se ensambla un avión y con el equipo de maestros y herreros de la escuela técnica fueron al aeropuerto, lo desarmaron, lo montaron en cinco patanas y lo armaron en el politécnico.

En tanto, la aeronave instalada en el colegio San Juan Bautista, con capacidad para 16 personas, fue donada por AS Henríquez. Este piloto también diligenció el avión de La Gina, según explicó el padre. Mientras el avión ubicado en El Dique lo regaló la Procuraduría General de la República, producto de una incautación. En palabras del sacerdote, la aeronave tenía mucho tiempo en el aeropuerto del Higüero y estaba destinada al desguace. Si algo tienen en común los centros educativos de formación católica liderados por Movearte es que apuestan al arte como una herramienta educativa, pero se diferencian en las especialidades. El politécnico de la Luperón se especializa en radio, televisión, producción y turismo. En El Dique se concentrarán en embarcaciones y en La Gina en aeronaves.