“Colocar los jugos en las góndolas no es suficiente”

Karina Domínguez y Luis Solís son los propietarios de una empresa que en la RD se dedica a elaborar jugos naturales

Karina Domínguez estudió Negocios Internacionales y tiene maestría en manejo de marcas; Luis Solís es administrador de empresas y ambos son emprendedores puestos a prueba cada día.

Hace tres años comenzaron a abrirse puertas en el difícil mercado de los Estados Unidos con una compañía de elaboración de jugos naturales. Inicialmente, los emprendedores se llevaban desde República Dominicana la pulpa de frutas y en el país extranjero hacían los procesos de producción.

“Jugos Caribé, como se llama nuestra empresa, hace jugos naturales de los que estamos acostumbrados a beber en casa. La diferencia es que en su elaboración no hay azúcar sino caña. Por tanto, no tienen conservantes ni aditivos y son totalmente naturales. Son jugos de caña, frutas y agua”, le dice Karina a elCaribe, poco antes de que Luis haga referencia a otras condiciones y ventajas del producto que hacen.

La planta está ya establecida en San Cristóbal desde hace un mes y a ella llegan guayabas, cerezas, naranjas, melones, carambolas y otros frutos que sirven de materia prima. Los productos terminados tienen presencia en algunos supermercados de la capital, en adición a los que se consiguen en Estados Unidos, hacia donde son exportados.

Caribé comenzó con un capital de US$10,000, que para entonces debían ser unos 450 mil pesos dominicanos, tomando en cuenta la cotización del dólar frente al peso de ese momento. El dinero lo juntaron entre Luis y dos amigos, que fueron parte del negocio. Los amigos ya no están en la empresa. Con los recursos se compró la primera orden de frutas, según rememora Luis Solís.

“Tenemos bastante capacidad en la planta. Ahora mismo estamos aprendiendo a producir. Acabamos de montar la planta. Antes terciarizábamos la producción”, agrega el joven emprendedor.

Cuando habla de que terciarizaban, quiere decir que contrataban a otras personas o empresas para que le realizaran la labor a la que hizo referencia.

Karina se encarga un poco más del mercadeo y las ventas y Luis de las operaciones. “Pero debo decirte que en esto del emprendedurismo hay que hacer varias cosas a la vez. Los planes son de seguir expandiéndonos y continuar exportando”, explica Luis. En la mira de ambos están las islas alrededor del Caribe, hacia donde pretenden que llegue Caribé.

Asegura que el negocio tiene suficiente capacidad y está cerrando un contrato con un cliente en el exterior que conducirá pronto a una expansión de la planta. “Si la demanda se incrementa, la planta está diseñada de tal forma que nos permite expandirla”, asegura Luis Solís.

“Este es un negocio muy difícil. Particularmente lo que es comida y bebida es un negocio muy competitivo y hay que hacer mucho mercadeo y poder diferenciarse de la competencia y educar al consumidor, porque tenemos los jugos ahí, pero colocarlos en las góndolas no es suficiente. El cliente tiene que entender lo que es, entender los beneficios y entender los ingredientes. Para que un consumidor pueda comprarte tiene que creer en el producto y conocerlo”, dice Solís.

Los dos empresarios reconocen que hay distintos niveles de clientes. “Por ejemplo, nosotros le vendemos a un distribuidor… Ese es un cliente de nosotros, pero ese distribuidor le vende a las tiendas y finalmente las tiendas le venden al consumidor final. Es un trabajo de venta triple, por la manera como funciona la industria”, indica Solís.

La empresa tiene un equipo de 30 empleados o colaboradores en República Dominicana y 10 en Estados Unidos, que se dividen las partes de venta, mercadeo y logística. “También debemos decirte que trabajamos directamente con los productores, a quienes compramos las frutas. No trabajamos con compañías grandes, sino que le compramos a pequeños agricultores”, dice Karina. “Esa es parte de la misión social de la empresa, que impacta directamente”, agrega.

Entre la moda, finanzas y viviendo en Nueva York

Antes de estar en el negocio actual, Karina estaba en el área de la moda y trabajó cuatro o cinco años en Nueva York, mientras que Luis trabajó antes en banca, finanzas y economía.

“Muchos productos dicen que son naturales, cuando en realidad no lo son. Se procesa tanto, por ejemplo, un jugo de manzana que termina no siendo natural. Nosotros procesamos poco nuestras frutas y cuando ves los datos sobre nutrición, son muy altos. Es como casi comerse una fruta”, dice Luis.

¿Cómo llegan ustedes al consumidor y éste a ustedes?, pregunta este diario en la conversación. “Lo hacemos por redes sociales y a través de embajadores de marcas, que están en los supermercados en contacto con la gente que no conoce el producto todavía. Por ejemplo, en Twitter nos encuentran como @jugoscaribe”, responde Karina Domínguez, gerente de Mercadeo. Dijo que en internet también puede verse más a través de www.caribejuice.com. Y para contacto ofreció el número de teléfono 809-375-6087.

A los jóvenes que tienen ideas de negocios pero les falta dinero, el capital, Luis Solís les asegura que siempre que se quiere se puede buscar la forma.