Casos narcos retan autoridad Print E-mail
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Por OSVALDO SANTANA   
11 de Ene 2010 12:00 AM

Se podría recuperar cualquier crónica sobre inseguridad ciudadana desde 2004, cuando el presidente Leonel Fernández asumió el poder, y todas conducirán al mismo punto: su administración ha fracasado en el esfuerzo de devolver la seguridad a los hogares dominicanos.

El éxito de su equipo económico para mantener la economía en crecimiento, aún en medio de la peor crisis económica mundial, está claramente empañado por la ola de criminalidad “epidémica”, para hablar en el lenguaje de la Organización Mundial de la Salud, invocado la semana pasada por la Secretaría de Economía y Planificación que reveló un estudio según el cual las tendencias del crimen en vez de disminuir suben en República Dominicana.

Solamente en los primeros 8 días de enero, 40 dominicanos han caído a consecuencia de la violencia. Es el enero de mayor criminalidad que se registra en la historia reciente.

Una competencia malvada con el año anterior, que ya en noviembre, según la secretaría de Interior y Policía, cerraba con un saldo horroroso: 2,150 muertos en forma violenta en once meses, un superávit consistente en relación a los crímenes de 2008, que fueron 1,807.  La mayoría de las víctimas del año pasado, 65%, fueron asesinadas con armas de fuego.

El principal foco de atención del presidente Leonel Fernández en 2010 será la economía, y su programa de grandes obras de infraestructura, como la segunda línea del Metro y el tren Santiago-Santo Domingo, lo que tiene cierto sentido con lo que han sido sus administraciones.

En La Vega dijo, al cierre de 2009, cuando repartía alimentos a los pobres, que concentrará esfuerzos para mantener la economía en crecimiento y reafirmó su compromiso con perseguir la corrupción, el narcotráfico y la criminalidad.

Pero los hechos sugieren que el gobernante, que ya definió su plan económico para 2010, con la asistencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) y su consistente equipo económico, debe ahora dedicar más horas a la lucha contra el crimen.

Si la población puede valorar un buen desempeño económico, en cambio tiene razón si se queja  de la ausencia de un pleno derecho al disfrute en un ambiente seguro, porque las calles y las noches son de los criminales.

Según Interior y Policía, el 58.37% de los crímenes ocurren después de las seis de la tarde. La mayoría de las víctimas,  el 57.37 por ciento, son jóvenes entre 18 y 34 años.

El Plan de Seguridad Democrática, implantado a partir de 2005, cuando la criminalidad se disparó a 2,403 víctimas, no ha dado los resultados esperados y si bien el crimen  se redujo moderadamente el año siguiente,  con 2, 144 víctimas, se mantuvo prácticamente igual en 2008, con 2,111. Pero el año que recién finaliza terminó rojo.

Todas estas cifras no recogen la percepción de la población sobre la criminalidad, sobre el auge y predominio de los narcotraficantes, de sus vínculos con militares y policías.

Tampoco reflejan las complicidades escandalosas que estimulan los más variados rumores, la mayoría de ellos asociados a la gente que está en el poder… y llevan a pensar que la administración Fernández hasta ahora ha fracasado en la lucha contra el crimen.

El narco penetra los institutos armados

Desde 2004, cuando fue capturado Quirino Ernesto Paulino, fue evidente la penetración del narcotráfico en los institutos armados.

Angel Martínez, que se identifica como investigador privado establecido en EEUU, declaró que 147 militares dominicanos se han hecho millonarios con el narcotráfico.

La matanza de Paya, 4 de agosto de 2008, develó cómo uniformados, mayoritariamente adscritos a la Marina, estaban asociados al narcotráfico.

A principios de 2009, 20 policías de la dotación de Puerto Plata fueron cancelados por asociación con narcos.

El 27 de febrero pasado el presidente Fernández no tuvo más alternativas que deplorar el alto nivel de vinculación entre criminales y uniformados.

TINTO EN SANGRE

El año 2009 terminó tinto en sangre y parece que 2010 seguirá así. Un pronóstico muy malvado que nadie desearía hacer, pero la cruda realidad lo sugiere. La crónica de Tony Pina de CDN sobre la violencia en los primeros días de 2010 no puede ser más patética.

“En San Carlos, Villa Francisca, Los Guandules, Guachupita, Villa María, Gualey, Capotillo y Villa Consuelo, para sólo citar ocho barrios del Distrito Nacional, los muertos a tiros y con armas blancas son doce.

Tanta ha sido la criminalidad durante la primera semana de enero, que la efectividad del programa Barrio Seguro también se fue por la borda… El general Miguel Raúl de la Cruz Reyna, coordinador del programa Barrio Seguro, saltó del cargo”.

Una declaración del vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia, Servio Tulio Castaños Guzmán, retrata lo que pudiera ser el sentimiento de la población.

Dijo que la gente se siente “desprotegida por el Estado, porque percibe que las más grandes barbaridades se están cometiendo desde el gobierno”.  El país “está al borde del caos” por los casos del narcotráfico, dijo.

La violencia está combinada con una alteración de la feliz estabilidad de precios en los combustibles en las últimas semanas, lo que de inmediato decretó alzas en los pasajes y ya desde Santiago se habla de aumentos de los precios de los alimentos.

Un factor no muy valorado en las previsiones del año electoral en el que se espera un estimulante aumento del gasto público. Inestabilidad de precios  más inseguridad ciudadana podrían tornarse más que peligrosos…

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Ultima actualizacion en 11 de Ene 2010 01:05 AM
 

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