Adicciones comunes, pero poco conocidas

    Cuando se habla de adicciones inmediatamente se piensa en alcohol y drogas, por ser las más conocidas y las más dañinas, pero existen diferentes tipos de adicciones, que no incluyen sustancias prohibidas, y  hay que saber que todas comparten los mismos elementos y se desarrollan con un idéntico ciclo.

    En los inicios, es una actividad placentera que se va repitiendo y empieza a formar parte de nuestras vidas, ocupando cada vez más tiempo, más espacio en nuestros pensamientos, realizándola siempre que podemos. Como contrapartida, se van dejando en segundo plano actividades importantes, de manera que acaba interfiriendo negativamente en la vida personal, familiar, social, laboral y económica de la persona.

    Al principio, el afectado es incapaz de ver la realidad, y a medida que aumentan las consecuencias negativas se les disminuye la capacidad de afrontar las emociones y frustraciones, por lo que para ellos la conducta adictiva es una vía de escape.

    En una visita exclusiva a elCaribe, el siquiatra experto en adicciones, Ash Bhatt, director general de Salud del centro Lucida Treatnmet Center, con sede en Miami, explica que comportamientos como comprar compulsivamente o ejercitarse hasta el punto de lastimarse también se consideran adicciones. La adicción al  ejercicio o Vigorexia es un trastorno en el cual las personas realizan prácticas deportivas en forma continua, con un fanatismo prácticamente religioso, a tal punto de poner a prueba constantemente su cuerpo sin importar las consecuencias. Este tipo de adictos practican deportes sin importar las condiciones climáticas o que sientan alguna molestia o indisposición; al punto de enfadarse y sentirse culpables cuando no pueden realizarlos o alguien critica dicha actividad.

    “La adicción a las compras suele ser crónica en el 60 por ciento de los casos, y se puede asociar con otros trastornos del control de los impulsos (cleptomanía, ludopatía), trastornos del estado de ánimo, desórdenes de la conducta alimenticia (como el trastorno por atracón y la bulimia nerviosa), y trastornos obsesivo-compulsivos”, dice Bhatt. Existen estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que indican que una de cada cuatro personas sufre trastornos de la conducta relacionados con las nuevas adicciones, las cuales suelen iniciarse con una conducta ocasional que aumenta de frecuencia hasta convertirse en patológica.

    El apoyo de la familia es importante

    La mayoría de las personas entiende estas adicciones como “simples”, y pasan desapercibidas porque no ocurren en un mundo marginal como el de las drogas, sino que son procesos de uso habitual e incluso necesarios en muchos niveles.
    Entre los rasgos de la personalidad que condicionan al futuro adicto sin sustancia, se encuentran la impulsividad disfuncional, baja autoestima, esta última con frecuencia asociada a carácter neurótico, con la inseguridad, hipersensibilidad, timidez y tendencia a fobias sociales e introversión, relacionadas a síntomas ansiosos.

    En estos casos, de acuerdo con el especialista,  la familia juega un rol muy importante dentro de la recuperación de la persona que sufre de adicción a sustancias, comportamientos y descontrol de las emociones.  “El apoyo, participación y recuperación de la familia son importantes, para que  la persona con adicciones o apegos pueda  superar sus problemas y la familia recupere su armonía. Hay que tener en cuenta que la enfermedad no solo afecta al paciente, sino también a todos los miembros de su familia”, dice el psiquiatra.

    Si la familia no se involucra en el proceso, con el tiempo cada miembro verá deteriorar sus sentimientos, actitudes y pensamientos, del mismo modo que la persona que padece la enfermedad. Ahí surge la incomprensión. Es como si se hablara en diferentes idiomas y los familiares, al igual que la persona enferma, empezarán a sentirse mal por sus comportamientos que, sumados al sentimiento de culpa, hacen de las relaciones y de la vida un infierno.

    Cualquier tipo de adicción se debe tratar

    Muchas personas no son capaces de superar solas la adicción, por lo que necesitan la intervención de un profesional. El paciente debe acudir a psicólogos especialistas en adicciones, a grupos de apoyo y centros especializados   donde brinden ayuda al adicto.

    Así, existen entidades y programas de rehabilitación y, sobre todo,  de prevención para mitigar las altas tasas de drogadicción, alcoholismo y otros tipos de adicciones a partir de un diagnóstico a tiempo.

    Ash Bhatt, dice que en el centro Lucida se ofrecen diferentes tipos de programas a hispanohablantes para tratar  las adicciones al abuso de sustancias,  trastornos de la conducta y problemas  mentales. Hombres y mujeres de 21 años en adelante reciben allí cuidado individualizado. Al reconocer que el apoyo familiar es esencial en la recuperación del paciente, Lucida brinda un programa familiar que trabaja en estrecha colaboración durante el tratamiento  y por el tiempo que sea necesario.

    Saber
    La adicción al sexo existe, y para muchos se convierte en una enfermedad, por lo requiere la asistencia de un profesional y de tratamientos para  poder superarla.

    Consejo
    Aunque en un principio parezcan adicciones leves, es conveniente que al momento en que se detecten acudir a  un experto. Vivir sin ataduras es lo más saludable para el ser humano.

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