Afirma que no hay revolución educativa, sino retroceso

El profesor Rafael Santos, expresidente de la Asociación Dominicana de Profesores, entre 1980 y 1990, es un estudioso el sistema educativo dominicano, crítico del modelo actual y esperanzado en que República Dominicana pueda alcanzar una verdadera reforma educativa científica, multilateral. Para él la baja calidad, personal insuficientemente preparado y la pertinencia de lo que se enseña, son los principales escollos que tiene la educación. Santos entiende que los avances tecnológicos son aliados en las aulas, aunque paralelamente, se deba volver al sistema de dictado para mejorar las calificaciones en lectoescritura y compresión, acompañado de una revolución del pensamiento donde se aprenda a opinar y se recupere el amor a lo público.

Dada su experiencia en el área educativa, pudiera dar una evaluación global al sistema educativa nacional.

El sistema educativo dominicano es un sistema acientífico, memorista y verbalista. No es de ahora es viejo, desde que se rompió la educación hostosiana, que no se basa en la ciencia, que no enseña la conciencia crítica de los estudiantes, no los enseña a pensar y se basa en la verbalización y no en el contenido de los textos que fundamentan el saber. Trae muchos problemas a los estudiantes porque  es un sistema que no enseña para la vida. No enseña a los muchachos a hacer nada con lo que aprenden muchísimos años en las escuelas.

¿Cuáles son los principales retos que presenta?

El sistema dominicano tiene grandes males, la repitencia, la sobreedad y la deserción. La repitencia se da con frecuencia en las escuelas de barrios pobres donde los muchachos no logran completar los contenidos temáticos y cuando se someten a los exámenes no logran pasar de curso. La sobreedad son los muchachos que van entrando y saliendo de la escuela, lo que lleva a la deserción.

¿Cómo era la educación en su tiempo comparada con la actual?

El problema de la educación actual es la calidad, ya no es un tema de presupuesto como lo fue en el pasado, donde el 87% del presupuesto se va en gasto corriente y apenas el 5% se dedica a la investigación e innovación. Los investigadores y pedagogos que escribían a las editoras ahora están sin empleo, porque el dinero del 4% se está malgastando. El 4% no ha servido para mejorar la calidad de la educación dominicana, lo malo es que se lo roben y lo desperdicien.

¿Cree usted que se está implementando una verdadera revolución educativa?

No es cierto que haya una revolución educativa, por el contrario hay un retroceso y tiene que ver con que se han violado los procesos de acceso al sistema. Se ha politizado el reclutamiento del personal docente, se ha desconocido lo que establece el artículo 132 de la ley 66-97 que establece que los cargos docentes y docentes administrativos deben ser por concurso de oposición, procurando que entre lo mejor. No se están haciendo concursos de oposición en el Ministerio de Educación. El ministro se inventó una ordenanza 24-17, que eliminó los concursos de oposición. Yo tengo una instancia  de inconstitucionalidad en el Tribunal Constitucional contra la ordenanza porque viola el escalafón magisterial. La reforma Navarro no tiene contenidos.

¿Cómo debería ser entonces la reforma educativa?

La revisión de la ley de educación debe aprovecharse para realizar una verdadera reforma. Una verdadera reforma educativa tiene que ser científica, multilateral. Entendemos que la reforma debe ser preuniversitaria, porque las reformas educativas que se han implementado han sido de techo para abajo. Requerirá de la ADP, del Minerd y de todos los actores. Nos gusta el modelo de Finlandia, el Estado garantiza una educación rigurosa que permita cambiar la vida de todo el mundo. Dependiendo de las aptitudes de los estudiantes, la educación preuniversitaria se enfoca en sus habilidades. Esa es la visión humanista del PRM

¿Cuál es el papel que está llamado a jugar los maestros en el proceso de reforma?

El maestro debe ser vanguardia. Si los profesores no se adueñan de los conocimientos científicos. Hay que provocar un gran movimiento del pensamiento entre los profesores para que comprendan que el tiempo de que el profesor enseña y el alumno aprende ya se acabó, ya esa no es la forma de enseñar la enseñanza debe ser individualizada, no tienen que tener la misma velocidad de aprendizaje por lo que, hay que cambiar la velocidad para las promociones y los profesores deben intelectualizarse, sin una comprensión teórica de la dimensión de enseñar no habrá cambio en la educación. El conocimiento siempre será la herramienta más importante de un maestro y el amor, si no se ama la enseñanza, ser maestros, nuestra enseñanza será fría. La República Dominicana tiene una miseria intelectual increíble, ha caído en la chercha. Necesitamos recuperar el sentimiento de nación y un amor por lo público y son los profesores los que deben encabezar ese movimiento.

¿Cómo debe ser la relación entre la ADP y el Ministerio de Educación?

La Asociación Dominicana de Profesores y el Minerd no tienen que ser amigos ni enemigos, tienen roles diferentes. El Ministerio tiene la responsabilidad de dirigir, de presidir el sistema educativo incluyendo la educación privada y la ADP de reivindicar, defender los derechos de los educadores, los profesores y la ADP están obligados con la calidad de la educación y los profesores deben cambiar su forma de hacer la lucha hoy. Los profesores no pueden paralizar la educación por cualquier reivindicación, por importante que esta sea sin antes pretender una solución por el dialogo. Este es un Estado social democrático de derecho, de acuerdo a la Constitución y la educación es un derecho público y  por tanto entre el derecho de tu reclamar algo y el derecho público de la educación hay una colisión de intereses. Por eso el ministro de Educación debe ser dialogante, positivo, facilitador. Ninguno de los conflictos que han pasado los últimos cuatro años entre la ADP y Educación debieron llegar a la huelga, todos se pudieron resolver en una mesa de diálogo.

¿Cuál es su valoración de la tanda extendida?

La tanda extendida siempre será buena, que los muchachos duren más tiempo en la escuela, es para mí una preocupación como padre de familia y como político responsable, pero debe tener contenido curricular, acceso al deporte, entonces la escuela debe tener canchas. Las escuelas deben tener talleres, laboratorios. La escuela análoga que tenemos nosotros, no le está sacando provecho a la tanda extendida, pero socialmente, para una madre de familia que trabaje es una realidad, pero le falta contenido para el aprovechamiento. Incluso se puede usar para bajar la delincuencia juvenil. Si la escuela no se vincula al trabajo, los estudiantes estarán desvinculados de la sociedad.

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