Washington, DC. El sindicato United Auto Workers (UAW), el mayor del sector automotriz, convocó ayer domingo a la huelga a 48.000 trabajadores del gigante General Motors (GM), lo que enfrenta a la compañía a su primera huelga en todo Estados Unidos en 12 años.

”No nos tomamos esto a la ligera (…) Es nuestro último recurso”, aseguró Terry Dittes, el vicepresidente del sindicato y encargado de las relaciones con GM, durante una rueda de prensa en Detroit, la sede del que fuera el primer productor mundial de automóviles.

Dittes anunció que la huelga comenzará pasada la medianoche del domingo, cuando expira un acuerdo laboral alcanzado hace cuatro años y cuya renovación estaba siendo negociada.

Desde que comenzaron las negociaciones, el sindicato ha estado intentando evitar que General Motors cierre dos plantas de producción ubicadas en los estados de Ohio y Michigan.

Entretanto, la empresa argumenta que es necesario cerrar esas plantas para responder a los cambios en el mercado automotriz y considera que el sindicato está siendo demasiado exigente con sus peticiones para incrementar salarios y garantizar varios beneficios laborales, como la cobertura médica.

“Los trabajadores hemos sido muy claros sobre lo que vamos a aceptar y lo que no vamos a aceptar”, subrayó Dittes en su rueda de prensa.

“Nosotros -añadió- estamos defendiendo nuestros salarios, estamos defendiendo la posibilidad de tener una cobertura médica de calidad y que podamos pagar.”

En la parte del sindicato las negociaciones han estado marcadas por un caos sin precedentes, ya que su presidente, Gary Jones, se enfrenta a cargos federales de corrupción.

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