Puerto Plata, el tabaco y la conexión a la economía mundial en la segunda mitad del siglo XIX

En estos días, a raíz de una discusión en un seminario de nuestra maestría de estudios caribeños, en relación a una tesis del doctorado de Historia del Caribe que uno de nuestros estudiantes viene haciendo sobre Puerto Plata y las relaciones con el puerto franco de Saint Thomas a finales del siglo XIX, discutimos sobre un libro escasamente conocido por la historiografía dominicana, y que nos da muchas luces sobre el comercio del Caribe del siglo XIX, que se incluyó en las rutas de Hamburgo y el norte de Europa. Lugar a donde el tabaco y las maderas preciosas del Cibao se exportaron durante la segunda mitad del siglo XIX.
Actividad que permitió que este puerto uniese la económia agraria de esta región a la economía mundo. El libro referido es Relaciones Comerciales entre Hamburgo, Puerto Rico y Saint Thomas, 1814-1867 de la historiadora e investigadora del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad de Puerto Rico, Argelia Pacheco Díaz. El libro fue editado por la Universidad michoacana de San Nicolás de Hidalgo en Michoacán, México, el año 2012.

A partir de la segunda década del siglo XIX, con el advenimiento de las nuevas repúblicas americanas la Cuenca del mar Caribe se abrió de manera legal al comercio internacional. El reconocimiento de las nuevas naciones americanas por parte de las potencias europeas, la ebullición del liberalismo económico y la revolución industrial hicieron el resto. Los intereses de las regiones industriales del norte de Europa, como el poderoso emporio comercial de Hamburgo, buscaron un acomodo también en ese nuevo mercado. Aunque la penetración viene desde finales del siglo XVIII, fue en el XIX cuando se afirma, usando como plataforma de entrada la pequeña isla danesa de Saint Thomas, un puerto libre comercial.

El presente trabajo, usando fuentes de ambos lados del Atlántico, nos hace un recuento del significado que tuvo ese comercio en la parte europea y al mismo tiempo en la isla de Puerto Rico.
Dejándonos entrever en el recorrido cómo los comerciantes alemanes introdujeron su comercio, inversiones e intereses en esta isla antillana y por ende en toda la Cuenca.

En la parte Europea, el trabajo nos visibiliza la posición estratégica de Hamburgo y cómo a través de los ríos del norte de Europa se distribuyeron los productos exóticos llegados desde América y el Caribe, el tabaco, el azúcar, café, y sobre todo, metales preciosos cobrados por los empréstitos, recordar que en estos años un número considerable de banqueros alemanes se fueron a Londres, principal proveedora de créditos para la construcción de ferrocarriles y vapores en todo el mundo. Del mismo modo, el trabajo de manera sistemática muestra cómo a través de Saint Thomas accedieron a instalarse en Puerto Rico y de allí saltaron a las costas de norteamericanas o a todo el litoral del Caribe suroccidental desde Venezuela a Colón, compitiendo económicamente con los intereses holandeses, sefarditas y norteamericanos en el Caribe continental.

En el desarrollo del trabajo se demuestra cómo con el transcurrir del tiempo Prusia desplegó a medida que transcurría el siglo XIX una política diplomática más planificada con el nombramiento de cónsules en los diversos puertos de las rutas comerciales de vapor. Rutas rápidamente enlazadas a los puertos de Norteamérica, Europa Continental e Inglaterra y que dieron vida al creciente comercio de puertos y fondeaderos francos como Saint Thomas. Con posterioridad, en la segunda mitad del siglo XIX el objetivo estratégico del naciente imperio del Norte era la defensa de sus intereses y en la competencia con los europeos.

Los capítulos finales, de manera muy interesantes, reconstruyen a través de casos particulares las redes de importantes comerciantes alemanes radicados durante todo el siglo XIX en la isla; y un último capítulo más de cifras y números, aunque con limitaciones en las fuentes por carecer de registros seriados, que reflejan a grosso modo las líneas del comercio, sus productos y fluctuaciones. En tanto a fuente y bibliografía es un trabajo sólido que nos permite rescatar algunos autores del norte de Europa Como Kellembenz, Zeuske o Sonneson o Goslinga, amén del aporte de la historiografía puertorriqueña y mexicana por el origen de formación de la historiadora.

Interesante aporte pues a esa fragmentada historia del siglo XIX del gran Caribe, quizás con una sugerencia que podemos hacer los que trabajamos el Caribe suroccidental, hacer hincapié en que la historiografía antillana debe tener más presente los procesos históricos ocurridos en el Caribe continental. Tomando un ejemplo del Caribe colombiano de una reciente investigación que venimos realizando desde la perspectiva interconectada, desde el puerto de Sabanilla en 1870, un pequeño fondeadero de la costa colombiana en la ruta de Cartagena y Colón, se enviaba tabaco a Bremen y Hamburgo, llegaban vapores que unían en línea semanal y quincenal a Mayagüez, Ponce, Santiago de Cuba, La Habana, Curazao, Colon, Puerto Limón, Cap. Haitiano, Jamaica, etc. Además donde pronto se estableció una pequeña pero pujante colonia alemana que llevó a la joven republica neogranadina su empuje y pragmatismo industrial. ¿no es esta una historia conectada de nuestro caribe?

Interesante aporte el de la historiadora Argelia Pacheco a ese puzzle que es la historia del gran Caribe en el siglo XIX, que nos abre la historia a la penetración de los europeos del norte al concierto americano y nos permite ver con claridad esas relaciones intracaribeñas. Ojalá, nos acostumbremos a revisar otras historiografías que nos permitan superar los tópicos repetidos de la historia nacional o de la plantación. El Caribe es mucho más rico y diverso y esa es su fuerza.

Proyecto de investigación: Connected Worlds: the caribbeans Origin of Modern World. This project has received funding from the European Union´s Horizon 2020 research and innovation programme under the Maria Solodowska Curie grant agreement N° 823846.

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Doctor en Historia, Investigador Centro de Estudios Caribeños. PUCMM