“La literatura necesita una mayor difusión en el país”

Rosario Taveras cree y define al escritor como un “soñador despierto”.

Ubaldo Antonio Rosario fue reconocido con el Premio de Cuentos José Ramón López con su libro “Jaque Mate”, compuesto de 13 cuentos. Su acercamiento con la literatura se dio por primera vez cuando entró al Liceo México Plan de Reforma, en su natal Santiago, donde conoció al profesor Juan Ramón Rodríguez, quien “cada quince días nos ponía a leer un libro de cuentos o una novela para analizarlo. Además, en 1984, un grupo de jóvenes, entre ellos Jin Ferdinand y Enrique Anico formaron el grupo de literatura Círculo de Lectura de Flamenco (Cilefla), donde comenzó el ejercicio de la escritura. En cuanto al premio, Rosario Taveras expresó que lo llenó de “mucha emoción”, ya que “Jaque Mate” le hizo descubrir que lo más importante no es escribir la historia del personaje, sino su vida, su sicología, su forma de pensar, su concepción del mundo, “porque a veces nos enfocamos más en las acciones, que en los hechos del personaje”.

Abogado y escritor… ¿Alguna similitud entre ambos?
Siempre he creído que el derecho es una de las carreras que más auxilia, y en la literatura, cuando uno conoce la forma de pensar de la persona, a través del derecho se complementa mucho. En la literatura uno va conociendo la sicología de los personajes de ficción, con el derecho se va conociendo la sicología de los clientes y de los demás abogados. Además, aunque no lo crea, el Código Civil y el Código Penal constituyen normas de comportamiento, que dice cómo debe portarse ante la sociedad y eso es una norma también para la literatura. Eso decía, por cierto, el escritor francés, Stendhal “que la mejor fuente para escribir literatura es el Código Civil”.

¿Cuantos libros has escrito y de qué tratan?
Tengo un libro de ensayo llamado “Estudio Jurídico Contra el Ruido”, lo publiqué en 2010, que es un estudio sobre el daño que hace el ruido a las personas y al medioambiente. El otro libro lleva como título “Cómo se debe legislar”, que fue el tema de mi tesis en el 2000, en esa época aún no había salido la Ley 6400 de Medioambiente, entonces en 2010 convertí en libro. Otro libro es “Cuentos Cortos para la Historia de Perezosos”, compuesto de leyendas de mini ficción, donde planteo algunas situaciones.

¿Cómo surgen tus historias?
Realmente soy un soñador despierto. Creo y defino al escritor como un soñador despierto. Cada vez que estoy en contacto con la realidad comienzo a imaginar cosas, a crearlas. Cuando estoy en ocio no me surgen, pero si estoy caminando o viajando, principalmente en guagua me surgen muchas historias, entonces cada vez que me llegan a la mente empiezo a caracterizar a los personajes, siento que soy yo quien las vive. Después de mucho pensarlas, de madurarlas, me siento a escribirla. También me surgen los temas leyendo otros libros de ensayo, de cuentos o novelas de otros escritores, o simplemente leyendo el periódico, pero siempre es en contacto con la realidad que me surgen los temas.

¿Que mensajes quieres transmitir?
Nunca me detengo a pensar qué mensaje llevar, porque la literatura no es didáctica, es arte, es recreación, uno lo que quiere es expresarle al lector ese mundo interior que uno tiene, la concepción sobre una historia, aunque se dice que cada historia es un universo independiente, único, entonces la visión de uno es escribir la historia. Después que se publica la obra, el lector es quien decide qué mensaje tiene, si le gustó o no. Mi misión no es contar una historia, ya sea de uno o de varios personajes. Ese es el objetivo de la literatura.

¿Tiene la literatura buena aceptación en la República Dominicana?
Sí, creo que sí. Lo único que creo es que le falta difusión, le falta que el Estado la difunda más. Nunca ha entendido cómo es que el Gobierno, teniendo tantos medios de comunicación como Radio Televisión Dominicana no difunde, a través de ellos, los libros ganadores o las obras de los autores consagrados dominicanos. No estoy de acuerdo con muchos escritores que dicen que en el país no se lee, creo que aquí sí se lee muchísimo, claro está, hay muchos lectores de literatura fácil y ligera, que ahora leen más por internet, lo que pasa es que la buena literatura no es una literatura ligera, es una literatura de pensamiento. El lector joven no le gusta leer ese tipo de literatura, porque los pone a pensar. Pero aquí sí se lee mucho.

¿Qué políticas entiendes que se deberían implementar?
Hay muchas maneras de difundir la literatura, aquí hay una editora nacional que no se dedica a buscar a los escritores y publicarles sus libros, uno tiene que acercarse a ellos o esperar a ganar un concurso para que ellos te publiquen. Creo que eso es un error. Hay otros países que tienen grandes historiales, ya sean del Estado o privadas, con los cuales se pueden hacer intercambios. No sólo es difundir la literatura dominicana de manera internacional, hay muchos medios electrónicos, audiovisuales, escritos… Hay muchas metodologías para hacerlo, necesitamos una sociedad de lectores, creo que el Estado debería trabajar para crearla. Es muy bonito que un escritor gane un premio y darle publicidad, pero de qué sirve si no hay un lector que lea su libro. Para qué quiere un escritor un premio, si no tiene lectores. El premio más bello para un escritor es encontrar lectores que lean su libro, que digan si les gustó o no. El libro se vende solo si tiene lectores, un premio me lo gano con ellos.

¿Cuál ha sido su mayor satisfacción como escritor?
Creo que nunca me he sentido satisfecho cuando escribo, porque cuando termino un cuento o una novela, ya tengo otras historias que escribir. A veces creo que lo que he terminado aún le faltan muchas cosas por corregirle. Pero mi mayor satisfacción es cuando creo que la cosa está bien hecha, tener conciencia de escriturar cuando creo que realmente la obra está terminada, aunque nunca se termina realmente, uno corrige y corrige. Me siento muy satisfecho cuando la novela o el cuento me hacen gozar lo que he escrito.

Opinión
No he entendido cómo es que el Gobierno, con tantos medios de comunicación, no difunde los libros ganadores o las obras de los autores dominicanos ya consagrados”.

Consideración
El premio más bello para un escritor es encontrar lectores que lean su libro, que digan si les gustó o no. Un premio me lo gano con ellos”.

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