El Caribe y América Latina en la Universidad de Costa Rica

Hace como quince años, cuando vivía en el Caribe colombiano, por esos avatares del destino tuve la fortuna de ser invitado a un evento internacional organizado por el Centro de Investigaciones Históricas de América Central de la Universidad de Costa Rica (CIHAC). No esperaba nada especial del encuentro, pero para mí fortuna conocí un grupo de historiadores de alto nivel, que tenían unas dinámicas de trabajo y una producción intelectual de excelencia. Aprendo y debo reconocer que me he enriquecido mucho compartiendo con ellos. Establecimos desde entonces una red de trabajo que ha dado muchos frutos y que nos ha permitido editar, mover investigadores, fortalecer y apoyar posgrado y un sinfín de tareas más.

El CIHAC, es una unidad académica de investigación científica, dedicada a promover, realizar y coordinar la investigación y difusión en el campo de la Historia. En el año de 1977, el ex-rector de la Universidad de Costa Rica, Profesor Carlos Monge Alfaro, coordinador del Proyecto de Historia de Costa Rica, propuso la creación de un Instituto de Investigaciones Históricas, con el fin de integrar los esfuerzos que se realizaban en ese campo. Como resultado de la propuesta, en diciembre de 1979 se fundó el Centro de Investigaciones Históricas (CIH). Luego siguió un período de estructuración de la naciente institución, cuya labor principal se centró en la redacción de los volúmenes de la Historia de Costa Rica. A partir de 1994, el CIH pasó a llamarse CIHAC, pues sus actividades se centran en la investigación histórica regional, y por la necesidad de armonizar con la docencia que se realiza en el Posgrado Centroamericano en Historia.

Los historiadores que componen este centro de investigación han desarrollado una labor durante los últimos 20 años que renovó la historia social, política y económica de Costa Rica y de América Central, pues desde su doctorado en historia se han formado muchos de los historiadores que trabajan en universidades de otros países de la región como Panamá, Nicaragua o Guatemala.
En realidad, el centro es como un moderno Hub que ha sabido establecer redes de trabajo con Europa, Estados Unidos y América Latina, logrando proyectos y fondos que en parte han financiado toda esta labor, y que han establecido un diálogo académico sur-sur, tan necesario para nuestra región.

Ronny Viales Hurtado, editor de la Revista Diálogos; David Diaz Arias, director del centro y Anthony Goebel, director del doctorado y un grupo notable de colaboradores, entre los que no queremos olvidar al tristemente fallecido Juan José Marín, son en cierta manera los responsables de esa labor y de una producción intelectual muy notable.

En esta ocasión, el motivo de compartir nuevamente con ellos ha sido la organización del V Congreso de la Asociación de Historia Económica del Caribe, que ha reunido por estos días a un nutrido grupo de especialistas de la temática venido desde toda la gran Cuenca del Caribe, destacando entre ellos a José Antonio Piqueras, Carlos Marichal, Raimundo González, Marien Cristine Touchelay, Jorge Enrique Elias, Guy Pierre , Johana Von Grafenstein o Reinaldo Funes, por citar algunos de los más de 60 investigadores venidos de todas partes de la región.

Al mismo tiempo, el Congreso se ha visto enriquecido por un panel alterno llamado la plataforma Desigualdades y Ambientes en América Latina Center for Advanced Latin American Studies (Calas), el cual logró reunir un excelente grupo de investigadores que desde una perspectiva transdiciplinar, con politólogos, economistas, antropólogos, historiadores, sociólogos etc, han mantenido un diálogo y una reflexión muy valiosa sobre los fenómenos que hoy en día afectan a nuestras sociedades al tiempo que hacen propuestas para enfrentar los desafíos que el continente enfrenta tras cuarenta años de extenuante neoliberalismo. Realmente un escenario académico de muy alto nivel con investigadores venidos de todos los lugares de continente.

Volviendo al congreso de Historia económica, me gustaría referir algunas tendencias y orientaciones que se aprecian en las investigaciones de los historiadores congregados en el evento. En primer lugar, la cada vez más visible conexión de los procesos históricos de las costas continentales y el Caribe insular, sobre eso ya no hay discusión, si no la necesidad de que algunas historiografías, como la dominicana, salgan de ese marco de la nacional, que la mantiene aislada y sin relevancia, ya que hoy en día el aislamiento no tiene sentido.

En segundo lugar, las ampliación de la mirada más allá de la plantación, los estudios de los otros caribes, y los procesos de explotación que durante la edad moderna y contemporáneas hubo de sus recursos, la piratería forestal, la pesca de la tortuga, la conformación de las sociedades campesinas, la historia ambiental, las redes comerciales, las finanzas nacionales, la distribución de la riqueza y el crédito son las líneas que concentran la atención de los investigadores de la historia económica de la región.

Para concluir esta reseña, me gustaría señalar también dos libros que se han presentado y que a mi manera de ver son bien interesantes por esa línea que interpreta la región en su conjunto. Ambos trabajos son editados en México y los recomendamos altamente. De un lado, Entre lo legal, lo ilícito y lo clandestino.
Prácticas comerciales y navegación en el gran Caribe, siglos XVII al XIX, editado por Johanna Von Grafenstein, Rafal Reichel y Cesar Rodríguez por el Instituto Mora, que hace una mirada de la navegación y las prácticas comerciales de la región con especial énfasis en toda la Cuenca del Caribe. Y el segundo libro, es el del historiador mexicano Mario Trujillo Bolio, que presentó Trasiegos Marítimos y Costaneros desde Yucatán. Mercadeo ultramarino y de cabotaje desde los litorales campechanos y yucatecos, editado por el instituto Ciesas de Mexico. Interesante libro que muestra al detalle los productos y las cargazones de los barcos que salían de este litoral para el mundo Atlántico y que nos permite adentrarnos en la historia del consumo.

Sin duda alguna nuestro doctorado en Historia del Caribe se verá favorecido por estas alianzas.

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Doctor en Historia, Investigador Centro de Estudios Caribeños. PUCMM