Contrapuntos cubano-puertorriqueños durante la guerra fría

Francisco A. Scarano, doctor en Historia por la Universidad de Columbia.

Ayer celebramos, en las instalaciones de nuestras Universidad, la IV versión de la cátedra Frank Moya Pons, y en esa ocasión tuvimos la suerte y oportunidad de contar con la presencia del prestigioso historiador boricua Francisco A. Scarano, quien dictó la conferencia “La isla que se repite Contrapunteos cubano-puertoriqueños entre la Guerra Fría y el Reencuentro”.

El profesor Scarano, doctor en Historia por la Universidad de Columbia, ha dedicado su vida a investigar sobre la historia de Puerto Rico en particular y del Caribe antillano en general. Sus líneas de investigación se han movido por la historia de la esclavitud, la demografía, la diáspora y la nación. Sus libros más destacados son: “Crisol Colonial: El Imperio en la Fabricación del Estado Americano Moderno”, Puerto Rico, cinco siglos de Historia, Inmigración y Clases Sociales en el Puerto Rico del XIX, por solo citar algunas.

Su disertación comenzó con una pregunta aproximándose a una definición del Caribe, ¿asistimos verdaderamente en el Caribe “a una isla que se repite”?. La sugestiva metáfora de Benítez Rojo capta para los investigadores el lugar común más difundido de los estudios caribeños. El registro de lo compartido: las ecologías distintas pero emparentadas por ciertas plantas, algunas nativas como el tabaco y la yuca, otras importadas, como la caña de azúcar o el café; la subordinación colonial y neocolonial sufrida en la región, las instituciones económicas y sociales en común en función de la esclavitud, y entre ellas, la más importante, la plantación, sin olvidar las adaptaciones campesinas opuestas a ella; y las sensibilidades que todo ello acusa en sus culturas criollas, en el sentido inglés de la palabra, es decir, hibridas. Esa mancomunión de geografía, historias, culturas y gentes es condición para pensar las sociedades del archipiélago como una región sociocultural (Mintz), con rasgos e historias que en conjunto las distinguen de las demás regiones del mundo. Para Jean Benoit, observar los elementos constitutivos de esta región “es constatar que cada una es un caso particular de una estructura general, un punto en el itinerario de un mismo caminante- figura esta última que nos hace pensar en el Bayoán de Hostos, el Víctor Hughes de Carpentier, los emigrados de Lamming, y el Homero o la Shabine de Walcott. Para todos, las islas son evidentemente repetibles; el uno repasa la bitácora del otro, reconoce en ella su propio trayecto”.

Destacó la tensión entre el pasado histórico común, y la particularidad de cada isla y territorio, que tienen una historia singular trenzada por el mar Caribe, por la diversidad del ambiente y los imperios. El análisis de las historias imperiales decimonónicas fue seguido por los acontecimientos más recientes del siglo XX y XXI. Especialmente, la renovación imperial a partir de 1898, año de la Guerra Hispano-cubano-filipina-norteamericana.

El autor debate los diferentes puntos de vista sobre lo cubano-puertorriqueño, partiendo de los versos de Lola Rodríguez de Tío:

“Cuba y Puerto Rico son,
De un pájaro las dos alas,
Reciben flores y balas,
En un mismo corazón
Que mucho si en la ilusión
Que mil tintes arrebolan,
Suena la musa de Lola
Con ferviente simpatía,
de esta tierra y la mía:
hacer una patria sola”!

El historiador presentó las visiones de otros intelectuales que cuestionan la comunidad de ambas historias y enfatizan más en las diferencias que las similitudes. Historiadores como Laird Bergad, Salvador Arana Soto y Luis Martínez Fernández. Dice Scarano, “Cuba y Puerto Rico tal vez no sean... en fin, porque ni la subordinación de las islas a los dos imperios en marcha sucesiva jamás marcó el mismo compás (y a veces ni siquiera repicó las mismas notas), ni en ella germinaron las mismas mentalidades, instituciones y propósitos, ni sus culturas fueron tan afines como lo pensó la gran revolucionaria antillana de San Germán en una coyuntura personal y política de grandes sobresaltos.”

Examinando la trayectoria histórica reciente de las dos islas del Caribe Hispano, la instauración del Estado Libre Asociado en Puerto Rico y la Revolución Cubana de 1959 y su impacto multidimensional en las Américas, las historias, a grosso modo, parecen, enteramente disímiles. Pero si miramos más allá de las diferencias, conocer “la isla que se repite y el pájaro con sus dos alas”, nos remonta obligatoriamente a las fuerzas históricas que inciden en las sociedades del archipiélago, a veces de manera similar y en otras de manera disímil opuestas…, sin las fuerzas centrípetas ni las centrífugas determinen las expresiones culturales de unos y otros caribeños”. Mediante este ejercicio divisamos mejor la dialéctica histórica que obliga después de admirar las semejanzas, a reconocer y valorar las diferencias. Dialéctica en la que, además, atisbamos los mecanismos de creación cultural que llevan a unos u otros a manifestar su individualidad y estampar en los procesos históricos la huella de su singularidad-dentro de un marco de profundas semejanzas.

Considerando el historiador, “las escarchas de la Guerra Fría”, señala, como sostener la idea de que el capitalismo colonial puertorriqueño, y el socialismo burocrático cubano no están distanciado after all?. Un ejemplo expuesto fue el de las similitudes cubano-puertorriqueño en la guerra fría, con respecto a los programas de industrialización por sustitución de importaciones introducidos en la mayoría de los países caribeños. La semejanza fue el proceso de industrialización en ambas islas. Uno desde el modelo socialista cubano y otros, en Puerto Rico desde el modelo capitalista norteamericano “industrialización por invitación”. Ambos modelos hicieron crisis y empobrecieron sus economías y sus gentes.

Finalmente, el 21 de noviembre, el Doctor Scarano tuvo un encuentro más restringido con un grupo de investigadores y estudiantes del programa doctoral de Historia del Caribe, y profesores de la Universidad Madre y Maestra, los cuales intercambiaron puntos de vista acerca de la investigación histórica y los grandes retos para los futuros investigadores caribeño.

Queremos ofrecerte lo mejor de nosotros
¿Te gusta el contenido de este artículo?

Compartir
Noticia anteriorTemas electorales
Noticia siguienteTabernáculo de Salvación y Alabanza anuncia Conferencia Internacional de Pastores