The Irishman (1 de 2)

Las relaciones primarias norman en la mafia, en la política y en el control de toda y cualquier organización o entidad independientemente de su registro legal (orden legal implantado e implementado por un sector sindicalizado que busca mantener sus beneficios y privilegios de todo tipo). Es lo que se desprende de todas esas citas o insinúes que construye la narrativa del filme en torno a individuos que asumen posición non santa para escalar en la vida social, política, económica y de cualquier índole tal cual se ha construido a USA. Del sindicato de camioneros al sindicato del crimen la frontera es un pelo de ángel. Martin Scorsese adapta la historia de un tal Jimmy Hoffa descrita en el libro “Escuché que usted pinta casas: la historia de Frank Sheeran y el caso final sobre Jimmy Hoffa” del abogado Charles Brandt para realizar este filme que procura visibilizar el origen de la constitución de la sociedad estadounidense tal y como la conocemos hoy. En ese libro se señala a Sheeran como el verdugo de Hoffa en 1975 y que desapareció su cadáver. Posteriores investigaciones, incluida una sigilosamente política de la Universidad de Harvard, desmienten lo señalado en el libro. Pero eso no desmotivó a Scorsese quien compró los derechos de la historia y filmó su propia versión. Hoffa es personaje importante en el sindicalismo internacional cuya historia se remonta a los 20 años y los años posteriores en que fue escalando posiciones en la Hermandad internacional de Camioneros hasta llegar a presidente general entre 1957 y 1971, años en que gravitó con fuerza en la política y elecciones en que intervino. Todo eso lo cita el filme en la trama envolviendo elementos históricos documentados mezclados con las tres líneas narrativas que le dan al filme una dimensión dramática inusitada en la que innova el lenguaje cinematográfico –lo que ironiza que desatinadamente otros filmes estrenados este año de 2019 lleguen a ser supuestos superiores por la crítica, cuando no llegan a la evolución estética de esta obra maestra–. Un señalamiento importante que se destaca con maestría es la importancia del movimiento sindical en el auge de la Era de Oro del capitalismo clásico norteamericano, al finalizar la Segunda Guerra, y su patético desplome cuando cambió el oro por el papel moneda en los años 70. De cierta manera, el filme desenmascara la subida y auge del demócrata Kennedy y los subsiguientes gobiernos republicanos mostrando que no hay diferencias ideológicas entre ambas formaciones políticas. En Netflix.
HHHHH Género: drama épico. Duración: 206 minutos.

Queremos ofrecerte lo mejor de nosotros
¿Te gusta el contenido de este artículo?

Compartir
Noticia anteriorEnrique Cruz y Acosta Paredes avanzan en CPL
Noticia siguienteCicatrices de Sofía, de Jacqueline Pol