Correo de los lectores

6

Miedo colectivo

Señor director: Cada día se incrementa más el miedo colectivo de los dominicanos como consecuencia de la creciente ola de inseguridad ciudadana que estamos viviendo en los últimos tiempos.

Yo también formo parte del grupo de personas que siente pánico sobre la seguridad ciudadana en nuestro país, tenemos miedo al hacer cosas comunes como salir de la casa, andar en la calle tanto a pie como montado, o permanecer en un lugar público de cualquier parte de nuestro país sin importar que sea este muy concurrido o no.

¿Es tan difícil proveernos de un país tranquilo y seguro? Queremos una nación en la que no tengamos temor de trasladarnos a nuestros trabajos, salir a cualquier hora del día de nuestras casas, de poder usar un celular o cualquier otro artefacto electrónico en las calles sin preocupación alguna.

Las mujeres en ocasiones nos hemos visto en la forzosa obligación de hasta perder nuestra femineidad teniendo que andar si carteras y no muy arregladas no vaya a ser que estos delincuentes inescrupulosos crean que andamos con objetos de valor monetario para ellos.

El sentimiento de miedo es el mismo para hombres, mujeres y niños de nuestra sociedad, para estos malhechores las víctimas no tienen género, edad o clase social, el nivel de maldad es tan fuerte que no solo le sustraen a las personas sus pertenencias sino que también les quitan la vida como si esta no valiera nada, como si los valores y las buenas costumbres no fueran parte de esos sanguinarios.

La sociedad tiene voz propia y de manera unánime expresa que República Dominicana cada día que pasa pierde aun más su paz, la seguridad, tranquilidad y armonía, convirtiéndose en una nación llena de incertidumbre, intranquilidad, y desasosiego, fruto de la creciente etapa de inseguridad social que vivimos que desencadena en un gran miedo colectivo y que deseamos erradicar.
Leidys de los Santos
Ciudadana

Llamado al alcalde de Baní

Señor director: He leído que algunos alcaldes están tomando medidas preventivas durante la Semana Santa, por lo que sería prudente invitar al alcalde de Baní a que junto a AMET se disponga a organizar el cruce por esa ciudad de los viajeros en ruta a los pueblos del Sur para evitar los clásicos taponamientos. Hay que recordar que esas vías forman parte del entramado de las carreteras que unen, lo que obliga a que dejen de ser locales para transformarse en vías principales conectoras. Esto debe plantearse principalmente para el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección, que son los días de ida y regreso de los viajeros.
Alfredo Mejía
Ciudadano