El insustituible papel de ser mamá

    En todo el mundo se dedica un día especial a ese ser que la naturaleza ha encargado de la reproducción y procreación de la raza humana: Se trata de esa mujer que lleva el título de madre.

    De todos los roles que una mujer desempeña, el más importante y el de mayor responsabilidad es el de ser mamá, ya que desde el momento mismo de la concepción del embrión, se desarrolla en ella un sentimiento especial e indefinible hacia ese ser que crece dentro de ella.

    Desde el momento mismo en que se tiene el primer hijo nace en el interior de la mujer un sentimiento que sobrepasa cualquier definición que se peuda establecer. Es una combinación de renuncia, entrega y amor pero, sobre todo, de protección, de manera que ante cualquier situación que se presente en su vida estará por encima la seguridad de ese hijo. Por tanto, si hay algo grande que Dios regala a una mujer es la oportunidad de ser madre.

    En estos tiempos la función de ser mamá es muy compleja en virtud de que son múltiples los roles que desempeña la mujer moderna. Hoy día esta estudia y es un ente productivo desde el punto de vista económico, por tanto tiene que manejar con más dificultad el desempeño de esta función. Son muchas las madres las que desde su oficina mantienen y dirigen el cuidado de sus niños, y aunque el papá de hoy se involucra en forma más integral en el cuidado de los hijos, sigue siendo ella el eje central en el desarrollo de los mismos.
    El difícil rol de las madres solteras

    En los hogares monoparentales, dirigidos solo por la mamá, es verdaderamente difícil su desempeño cotidiano. Su día empieza con la preparación de los niños para mandarlos a la escuela, prepararse ella para irse a trabajar y luego al medio día va a buscarlos para regresarlos al hogar. Su labor no termina ahí, ya que tiene que regresar de nuevo a su trabajo y continuar al tanto de todo lo que acontece hasta la hora de acostar a sus hijos. En esta lucha constante es importante cuidar la parte emocional de esta madre, tratando cada día de buscar puntos de equilibrio para lograr un desenvolvimiento sano, tanto para ella como para sus hijos.

    Este tipo de madre es muy común en nuestra sociedad, por tanto el reconocimiento a ellas en el Día de las Madres, y cada día de su vida, debe estar presente. Aquellas que les ha tocado levantar sus hijos a veces, hasta lavando y planchando, por lo general son recompensadas de manera muy especial por sus congéneres.

    Mamás adoptivas
    Para aquellas mujeres, que por alguna razón no han podido concebir, aun agotando todos los recursos disponibles, pero que alberga el sueño en su corazón el deseo de tener hijo, la adopción es un noble recurso para desarrollar el rol de mamá, de forma tan hermosa, como si fuese de su propio vientre.

    María, quien adoptó un bebé cuando apena tenía tres días de nacido, meses después descubre que era sordomudo. Aunque después de que él tenía 10 años se embarazó de una niña, el amor por este niño nunca fue sustituido, al contrario, dada su condición, su entrega y dedicación fue tan grandes que nadie podía imaginar que este niño era adoptado.

    Los sentimientos de una madre no biológica son tan auténticos como los de aquella que procreó, lo que demuestra que mamá, va más allá de la procreación misma y más que todo, el amor de ella solamente se compara con el que Dios tuvo para la humanidad entregando a su hijo Jesucristo a morir en la cruz por todos nosotros.

    Derrumbando el mito de las madrastras
    Por lo general se llama de esta forma a aquellas mujeres que asumen la responsabilidad de criar los hijos de su pareja. Independientemente de la edad en la cual son acogidos por esta, empieza a desarrollar un papel que consiste en ver a estos niños como si fuesen de ella.

    Las madrastras tienen una función doble, ya que al asumir esta función que debería llamarse también mamá, tiene que ceder, sacrificar y desarrollar ese sentimiento que les haga sentir a esos niños el verdadero amor de madre, sin sustituir a la mamá biológica. Incluso, hay madrastras que son tan nobles que los hijastros que ellas crían, ya adultos, suelen decir que tienen dos mamás.

    La sociedad tiende a estigmatizar a las madrastras, hablando de ellas muchas veces, en forma despectiva, sin embargo, encima de la gran responsabilidad que esta tiene sobre sus hombros desde el momento mismo que recibe los hijos de su cónyuge, tiene que hacer una reingeniería de toda su vida. l

    Soporte
    La madre es el eje principal de la vida familiar. Es la guía de los primeros pasos de sus hijos y es el apoyo durante todo su crecimiento y toda su vida.

    Saber
    Ser madre no significa haber engendrado un hijo, es una labor que se asume desde el momento que se concibe a un hijo, hasta que la muerte los alcanza.

    No importa el tipo de madre que sea

    Independientemente si se es madre biológica, adoptiva o madrastra el sentimiento de ser mamá es insustituible e incomparable. Tanto es así, que no hay nada en el mundo que pueda sustituir un hijo y que esté por encima de su valor para la mamá. Dedicar un mes y un día especial para este ser tan especial es poco, ya que lo único que recompensa genuinamente a estas es el amor manifestado por sus hijos. Su mayor recompensa y el mayor pago consiste en reconocerlas cada día, amarlas, respetarlas, actuando siempre en función de lo que las haría felices.

    Para aquellos hijos que aún tienen su madre a su lado…disfrútenla, porque solamente los que la han perdido, sin importar a qué edad, saben cuan necesaria es su presencia en su vida.  Aquellos que tal vez buscan más el cariño de sus progenitoras, que entienda que muchas veces las carencias afectivas pueden  que ellas transmitan, especialmente de manera verbal, ese amor y esa entrega hacia sus hijos y no por ello lo aman menos. 

     

     

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