“Fui el primer dominicano en jugar en la NBA”

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Tito Horford jugó en varias ligas en dominicanas, estadounidenses, y europeas.
Recientemente, Alfredo William “Tito” Horford fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, por sus más de 20 años de carrera

Tito Horford, una de las figuras estelares del baloncesto dominicano, cuenta cómo inició su carrera en el país y cómo logró escalar hasta ligas estadounidenses y europeas.

Expresa la satisfacción que significó para él ser el primer dominicano firmado por la NBA, pero también la responsabilidad que recayó sobre sus hombros con ese privilegio.

Horford, quien fue exaltado este año al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, enfrentó discriminación cuando comenzó su trayectoria en Estados Unidos. Sin embargo, afirma que nunca se dio por vencido, ya que tenía claro que “sin importar el color de la piel, tu dedicación, esfuerzo y disciplina hablarán por tí”.

Actualmente, Horford trabaja en el estado de Míchigan, Estados Unidos, ayudando a jóvenes que han tenido problemas con la Justicia por actos delincuenciales.

1. Desde La Romana
Nací en La Romana, el 19 de enero de 1966. Estuve viviendo tan solo dos años en ese pueblo, junto a mis padres Alfredo Horford y Ana Graciela William, de origen inglés, y mis hermanos Antonio, Elena, Lucecita, Lucila, Keli, y Claudia. Mi papá trabajaba en un ingenio azucarero y fue trasladado al Ingenio Santa Fe, en San Pedro de Macorís, por lo que tuvimos que mudarnos hacia esa provincia. Allí cursé mis primeros años de educación básica en la escuela pública del Ingenio Santa Fe. También duré poco, porque fui becado para estudiar en Santo Domingo, en el Colegio Evangélico Central. Desde antes de iniciar el bachillerato, en mi infancia practicaba béisbol y basquetbol. Posteriormente, formé parte de algunas ligas nacionales de este último deporte”.

2. Oportunidad de ir a Estados Unidos
Un año después de haber iniciado mis estudios en la capital, obtuve una beca para irme a estudiar a Estados Unidos, al Marian Christian High School, en Houston, en el 1982. La conseguí cuando un deportista llamado Darryl Brown me vio jugando en el Club Naco, donde formé parte del equipo de básquetbol superior del Club del Banco Central. Brown se me acercó y me comentó que vio en mí, potencial para jugar en el exterior a nivel profesional, sobre todo por mis 2,16 metros, así que prometió que me iba a ayudar. Cuando me trasladé a Estados Unidos, aunque sabía un poco de inglés, por mis orígenes, no lo había practicado mucho, ya que pocas veces lo hablaba en casa con mi papá. Fue difícil al principio estar allá, porque era una cultura totalmente diferente, no se trataba solo del idioma. Sin embargo, me fui adaptando”.

3. Jugó para Milwaukee
Cuando terminé mis estudios de bachillerato, varias de las mejores universidades estadounidenses me ofrecieron becas para que formara parte de la división de jugadores. Pero desafortunadamente, por problemas de reglamentos de la Asociación Nacional Deportiva Universitaria de Estados Unidos (NCAA, por sus siglas en inglés), la Universidad de Houston me declaró inelegible. Me tuve que cambiar a la Universidad de Miami, en el 1986. Fui electo en el Draft de la NBA de 1988 por Milwaukee Bucks, donde duré dos años jugando. Era el primer dominicano en ser firmado por ellos, me sentí emocionado, pero con la responsabilidad de dar lo mejor de mí”.

4. Se destacó en las ligas europeas y otros países
Tuve la oportunidad de jugar en diferentes países a lo largo de mis más de 20 años de carrera deportiva, como en Italia, Grecia, Francia, España, Brasil, México, Venezuela, entre otros. En estos lugares mantuve mi racha de buen jugador y puse en alto, de cierto modo, el nombre de República Dominicana. Generalmente el país es conocido por los peloteros que produce, pero al verme como uno de los más importantes jugadores de la región, sin duda, me hizo sentir muy orgulloso. En las ligas europeas comencé en el 1991, primero con AS Mónaco de la liga francesa y luego con el Majestic Firenze, italiano. Una de las experiencias que nunca olvidaré en esa etapa, fue que en Montecarlo, el príncipe Alberto era el presidente del equipo. Él fue mi jefe. Fue un momento de muchos beneficios. Me mandaron a hacer un vehículo exclusivo en Alemania, por mi tamaño. Fue un gesto muy especial, a pesar de que algunos lo criticaron. Luego seguí jugando con otras ligas como la Fontanafredda Siena, de Italia”.

5. Su familia representa su felicidad
Uno de los momentos que más felicidad me ha dado fue el nacimiento de mi primer hijo Alfred, el 3 de junio de 1986. En esa época fueron muchas las bendiciones que recibí de golpe, porque en ese mismo año también entré a Miami. Recuerdo que mi entonces esposa, la periodista Arelis Reynoso, me acompañaba a todos lados, junto con Al. Disfruté mucho compartir con ellos esos pasos en mi carrera. Actualmente estoy casado con Carmen Rosa Payano. Tengo seis hijos: además de Alfred, está Jonathan, Ana Julia, María Elena, María Fernanda, y Josh. Los amo mucho, me siento muy orgullo de todos ellos. Tenemos contacto muy seguido, a pesar de sus edades. Porque hay muchos hijos que descuidan la relación que tienen con sus padres cuando llegan a cierta edad, pero en mi caso no pasó. He sido afortunado”.

6. Fue declarado inmortal del deporte
Además de jugar en diferentes continentes, también competí contra figuras estelares del basquetbol, personalidades de peso como Michael Jordan y Magic Johnson, a quienes antes veía como inalcanzables, debido a su historial, pero una vez jugando de cerca con ellos, me sirvió de motivación. Regularmente voy a los Juegos de Estrellas de la NBA, y me reúno con los jugadores de los años 80 y 90. Me sirve para recordar todo el esfuerzo que he hecho durante mi carrera, reconocida recientemente, ya que fui exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano. Cuando recibí la noticia de que iba a ser declarado inmortal de mi país, humildemente no me lo tomé con sorpresa, porque sé que me he esforzado para que fuera así. Pero obviamente me siento privilegiado de que haya sucedido”.

7. Estrecha su relación con Dios
A pesar de mi trayectoria en el deporte,con toda seguridad puedo decir que el momento más importante en mi vida fue el día en el que decidí aceptar a Jesucristo como mi salvador, en el 1994. De ahí en adelante, vivo a plenitud una relación muy cercana con Dios, una vida cristiana que potenció mi bondad y mi entrega hacia los demás. Nací en un hogar cristiano, ya que mi abuela, Ana Graciela, me llevaba a la iglesia. Pero fue hasta hace 24 años que recibí el llamado de Dios de una forma extraordinaria, pese a que lo he tenido junto a mí en todo camino. Hay un momento para todo. Incluso para llegar hasta Él”.

8. Luchó contra la discriminación
Una de las etapas que más me marcó fue cuando estuve viviendo en Estados Unidos y me tuve que enfrentar a la discriminación por todas partes; en la escuela, en la calle, y en la cancha. Pero no me detuve, estuve enfocado en mi meta y mi sueño. Me incomodaba cada vez que me preguntaban que de dónde era, que si República Dominicana quedaba en África, o que por qué era tan negro y alto. Fue difícil, tengo que aceptarlo, mas nunca llegó a lo personal, tuve claro que sin importar el color de la piel, tu dedicación, esfuerzo y disciplina hablarán por ti”.

9. Se retiró en el 2003
Después de mantenerme en las canchas por más de 20 años, me retiré en el 2003 oficialmente. Esos últimos años los pasé con la Liga Nacional en el Club San Carlos. Creo que fue la mejor forma de retirarme, es decir, hacerlo en mi patria, donde justamente inicié. En el 2001, estuve jugando para el Juan Pablo Villa Duarte y también para el Mauricio Báez Metropolitano. A finales de ese mismo año, y parte del 2002, estuve jugando para Los Prados. Al mirar hacia atrás, me siento absolutamente agradecido por las oportunidades y las dificultades que tuve, porque por ellas puedo ser el ser humano que soy hoy”.

10. Dice deporte va por buen camino
El básquetbol, tanto en República Dominicana como en otros países, cambió mucho. Antes los equipos buscaban jugadores más altos y con ciertas condiciones, pero ahora ya no. Se pueden ver jugadores de distintos tamaños, en diferentes posiciones. Eso es bueno, porque así le abre paso a la nueva generación que tiene otras agilidades, además de las condiciones de estatura o peso. También, la calidad de los basquetbolistas se mantiene”.

Trabaja para mejorar la vida de jóvenes en EU

“Después de que me retiré me fui a Estados Unidos, donde resido. Estudié Justicia Criminal y terminé de hacer unos cursos para especializarme en Delincuencia Juvenil y Antipandillas. Hoy en día trabajo para la Corte de Estados Unidos, en el Departamento de Delincuencia Juvenil, en Míchigan, donde soy una especie de mentor, pues ayudo a jóvenes que están sumergidos en una vida de vandalismo y drogadicción. Yo me encargo de hablar con ellos, de conseguirles becas, escuela, y otros servicios para que puedan reinsertarse a la sociedad como entes productivos. Mi interés por involucrarme en este tipo de temas surgió cuando me encontraba en una cancha, y veía los jóvenes como desahuciados, sin motivaciones, sin oportunidades. Pensé en lo que una vez me dijo mi padre, de que “la educación empodera”. Traté de llevarles ese mensaje a los jóvenes, quienes comenzaron a escucharme y a motivarse por salir adelante. La comunidad se dio cuenta de que estaba haciendo ese trabajo, corrieron la voz y me emplearon. Como dominicano, y por la situación que vive nuestro país, me gustaría traer un proyecto como ese. Sé que daría los resultados que tanto están esperando las autoridades. En República Dominicana hay muchas pandillas, creo que con mi experiencia con los jóvenes estadounidenses, habría una reducción significativa. Próximamente estaremos coordinando una reunión con el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, para ver cómo traemos ese proyecto”.

Juventud
“Trabajo para la Corte de Estados Unidos, en el Departamento de Delincuencia Juvenil. Soy una especie de mentor en Míchigan, pues ayudo a jóvenes que están sumergidos en una vida de vandalismo”.

Dios
“A pesar de mi trayectoria en el deporte, no ha habido un momento más importante en mi vida que el día en el que decidí aceptar a Jesucristo como mi salvador en el 1994; cuando le entregué mi vida”.

Impacto
Tuve la oportunidad de jugar en diferentes países a lo largo de mis más de 20 años de carrera deportiva, como en Italia, Grecia, Francia…”

Infancia
Desde antes de iniciar el bachillerato, practicaba béisbol y basquetbol. Formé parte de algunas ligas nacionales de este último deporte”.

Fortaleza
Al mirar hacia atrás, me siento absolutamente agradecido por las oportunidades y las dificultades que he tenido”.

Dificultades
Una de las etapas que más me marcó fue cuando estuve viviendo en Estados Unidos y me tuve que enfrentar a la discriminación”.

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