Los piratas del carbón

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    Y a está disponible en las principales salas de cine de Santo Domingo el documental “Muerte por mil cortes”, una producción de Jake Kheel y Juan Mejía Botero. Asistí al estreno y confieso que no recuerdo que en años recientes algún film me haya causado tan fuerte impacto.

    La película utiliza una historia real, la muerte de Eligio Eloy Vargas, alias Melaneo, un guardaparques dominicano del Parque Nacional Sierra de Bahoruco, brutalmente asesinado a machetazos mientras patrullaba buscando hornos ilegales de carbón, en muchos casos operados por haitianos que cruzan la frontera y entran en bosques dominicanos.

    El documental presenta la destrucción de los bosques del Sur a partir de este crimen, símbolo de la creciente tensión entre Haití y República Dominicana en torno a la explotación ilegal del carbón y la deforestación masiva.

    La ambientalista doctora Yolanda León interviene para ayudar a descubrir la forma como la vida de los dominicanos y los haitianos en la zona fronteriza están envueltas en una red compleja de relaciones y destapa la complicidad dominicana en la producción ilegal del carbón y la deforestación masiva en la región.

    Es una película que puede estremecer a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad social y conciencia ambiental. Tiene muchas lecturas, porque retrata muy bien entre otras situaciones lacerantes, la pobreza y el desamparo del suroeste fronterizo, la convivencia de haitianos y dominicanos y su competencia por los recursos de la región, el drama de las familias formadas por dominicanos y haitianos colocadas ante las inhumanas acciones para enfrentar la llamada “invasión haitiana”, la miseria extrema presente en la sociedad de Haití, la destrucción sistemática de los bosques y manglares en Haití para convertirlos en carbón…

    La marca más profunda que deja este producción es su irrebatible denuncia sobre la destrucción a que los piratas del carbón están sometiendo lo que todavía queda de los bosques cercanos a la zona fronteriza y la alarmante destrucción de la capa vegetal de la Sierra de Bahoruco, que desaparece a toda velocidad devorada por los carboneros para alimentar lo fogones de los pobres en Haití.

    Lo de la Sierra de Bahoruco ya no es la acción de haitianos que penetran en los rincones más aislados del bosque cercano a la frontera. Es un bien organizado cartel, como bien lo califica el documental, que promueve un negocio de grandes proporciones que no podría existir sin la complicidad de las autoridades.

    Este documental es una contribución a crear conciencia sobre la infame conversión de los bosques del sur en carbón. Francisco Domínguez, ministro de Medioambiente, dictó medidas para controlar el tráfico de carbón. Se exhibe en Ágora Mall, Blue Mall, Sambil, Novo Centro, Galería 360, Bella Terra (Santiago) e Higüey hasta el 27 de octubre.