Los cuentos de Núñez Lantigua

Hombre y ambiente, con sus más evidentes características materiales y espirituales, se captan en los relatos del narrador Frank Núñez Lantigua, originario de la comunidad Mata del Jobo, municipio de Sabaneta, en la liniera provincia de Santiago Rodríguez. La combinación entre el paisaje y los personajes podrían dejar en el lector la sensación de que las experiencias traumáticas de la pobreza y las inclemencias climatológicas dejan heridas psicológicas difíciles de curar en los individuos, con secuelas de trastornos que impiden la sana adaptación social y lo que comúnmente se concibe como “felicidad”.

En Cuentos de lágrimas y risas, Núñez Lantigua construye personajes de vidas azarosas, cuyo humor corrosivo provoca una hilaridad mezclada con tristeza, lo que vendría a explicar el título de la obra recién publicada. Abandono familiar, desarraigo, prostitución, promiscuidad y fracasos económicos muestran el drama de vidas atrapadas en una suerte de sucesivas desgracias, como suelen encontrarse habitantes de carne y hueso de la Línea Noroeste, región donde la miseria llega en ocasiones por las prolongadas sequías y en otras por las inundaciones como ocurrió recientemente con los huracanes Irma y María.

En “Un hombre Feo” se describe el encuentro tardío del padre con la hija desconocida en el cabaret donde iniciaba el oficio de ramera. “Por las calles del Progreso”, en tanto, narra cuando el alcalde del pueblo llora al reconciliarse con el padre ignorado, cuya pobreza le había llevado a convertirse en la burla de la comunidad. Y es que hasta en la brevedad de la alegría “en casa de pobre” la suerte de los sujetos luce desgraciada.

En la contraportada, el presentador Papo Fernández dice que el autor, profesional de la enseñanza, “desabriga un poco su alma y descorre el cajón de sus añoranzas, y de manera sencilla y didáctica, con una diégesis que raya en la inocencia, nos muestra una antología de vivencias campesinas y de pueblos aún rurales, en los que él mismo aparece retratado”. Risas y lágrimas, esa es la vida tocayo.