Roberto Rosario: “La reelección solo es posible con reforma constitucional”

Roberto Rosario, expresidente de la JCE, dijo que a partir de este mes volverá a la política y que trabajará a nivel nacional.

Defiende su legado en la JCE, y afirma que el sistema que implementó en las elecciones del 2016 sí funcionó

El pasado presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario Márquez, rompió el silencio que había mantenido por más de un año desde su salida del órgano electoral, que tuvo su sello durante una década, desde el 2006 hasta noviembre del 2016. A pesar de los cuestionamientos a su desempeño en las elecciones del 2016, en especial por la compra de equipos que fueron objeto de críticas por parte de la oposición, días previos a  los comicios, y que la actual administración de la JCE dijo que no usará por el “desempeño deficiente”, Rosario había guardado silencio, lo que contrasta con su perfil público de hombre contestatario que “no deja pasar una”.

De las críticas se defendió diciendo que los candidatos que sabían de antemano que no serían favorecidos con el voto decidieron desacreditar las pasadas elecciones, y que el propio informe de la JCE establece que solo el 30% de los equipos no fueron utilizados, pero no porque no servían sino por factores humanos. Rosario es una voz autorizada para hablar del actual debate de la ley de partidos y la reforma a la Ley Electoral, pues además de ser jurista y tener amplia experiencia en materia política y electoral, fue durante su gestión que se elaboraron los proyectos que se debaten en el Congreso sobre la materia. Sobre la ley de partidos consideró que en este momento las condiciones no están dadas para ser aprobada por la falta de consenso, y que aprobarla en un ambiente tan caldeado resultaría contraproducente.

Sobre el recurso que busca que el Tribunal Constitucional anule el vigésimo artículo transitorio de la Constitución que veda al presidente Danilo Medina para presentarse como candidato en el 2020, sostuvo que la reelección del presidente Medina solo es posible con una nueva reforma a la Carta Magna. Recibió al equipo de Elcaribe en su casa.

 ¿Por qué mantuvo silencio a pesar de los cuestionamientos a su desempeño en las elecciones del 2016?

Creo que cuando se ejerce una función pública estamos obligados a rendir cuentas por el desempeño de esa función. En mi caso la forma de rendir cuentas se hacía a través de la comisión de planificación, y los informes se discutían o se aprobaban, o rechazan en el pleno. Cada dos años la Cámara de Cuentas hacía una auditoría general de la gestión. Precisamente en el curso de este mes fui informado por la Cámara de Cuentas que la auditoría que se practicó a los últimos dos años que quedaban de mi gestión, es decir al 2015 y la parte que me correspondió administrar del 2016, ya concluyeron. Eso significa que los 10 años de administración de recursos públicos que yo tuve en la JCE ya fueron auditados por la Cámara de Cuentas, y los resultados que he tenido han sido extremadamente satisfactorios. No había hablado porque estaba esperando que la Cámara de Cuenta cumpliera su labor para salir.

¿Cuál fue su legado de diez años al frente de la JCE?

Hay muchas cosas que a veces quisiéramos borrar, pero están tan impregnadas en el pueblo dominicano que no hay forma que puedan ser borradas, y mi legado trasciende el tiempo que estuvo y trasciende en los propios planes que me dí. Cuando llegué a la JCE el 98% de las actividades del registro civil eran manuales, a mí salida el 100 por ciento son automatizadas, son 165 oficialías del estado civil que realizan todas sus actividades en línea. La inmensa mayoría de los folios no estaban automatizados y cuando salí el 90% se habían digitalizado, por eso hoy los dominicanos pueden obtener su documento de identidad en cualquier lugar que se encuentren. Cuando asumí la Cámara Administrativa solo funcionaban 13 centros de cedulación y ahora en los 158 municipios. Las oficialías del estado civil eran feudos que hacían millonarios a un grupo de personas y yo en el año 2006, elaboré el reglamento sobre los sueldos de los oficiales del estado civil y gracias a eso la JCE recibe anualmente mil 200 millones de pesos que se emplean en políticas públicas para resolver los problemas de los ciudadanos.

Además, en mi gestión logramos que el documento de identidad se unificara con el acta de nacimiento, y se dejaron 62 oficialías en los hospitales donde el niño al momento de nacer tiene su número único de identidad que será su número de cédula cuando sea mayor. Creamos la Escuela Nacional de Formación Electoral que contribuyó a la educación y formación de los militantes y activistas políticos y del personal de la JCE. Más de 100 edificios fueron construidos, remodelados o intervenidos. El patrimonio neto de la JCE podría rondar los 100 o 200 millones de pesos, y hoy supera los 4 mil millones de pesos. La JCE era criticada por la forma en que organizaba los procesos electorales, a mi salida dejé la JCE presidiendo Asociación de órganos electorales, presidimos la Unión Regional de Órganos Electorales (Uniore), y además nos convertimos en tema de referencia obligada en la región, dejamos de ser un órgano que mendiga ayuda de otros pueblos, a ser un órgano que recibió cooperación, pero que también daba cooperación. Sin duda, la JCE del 2016 que yo dejé no se parece en nada a la JCE que recibí en el año 2006, empezando hasta por la imagen del edificio central.

Su salida de la JCE fue bajo cuestionamientos a pesar de todo eso ¿A qué lo atribuye?

Una de las grandes deficiencias del sistema electoral dominicano es la falta de responsabilidad de los actores políticos. Su resistencia al cambio, hablan del cambio de boca, pero en el fondo no lo aceptan. Lo más difícil para un órgano electoral es tener procesos muy reñidos o administrar un proceso electoral desbalanceado donde con mucho tiempo de anticipación ya se sabe cuál va ser el resultado. Me tocó administrar las elecciones del 2008, 2010 y 2012 y la diferencia de las pasadas con todas las demás es que tres meses antes todas las encuestas reflejaban un seguro ganador con una ventaja de aproximadamente un 25% o un 30% y eso no varió.

Los últimos 15 días los partidos que adversaban a ese candidato y a ese partido estaban más concentrados en deslucir el proceso electoral que en ganar. 15 días antes de las elecciones lo que ya había sido consensuado pidieron que se modificara el sistema de conteo, pero nuestra respuesta fue simplemente crear un sistema paralelo de conteo manual. ¿Funcionó el sistema? Claro que sí. Si se observa la información que mandó a los medios de comunicación la propia JCE que aproximadamente el 70% de los equipos funcionó bien, y que hubo un 30% aproximadamente que no se utilizó en el proceso electoral, pero no porque los equipos estaban dañados, sino por factores humanos, porque el delegado de un partido desconectó el equipo, porque algunos miembros de mesa por la presión de los partidos no quisieron utilizarlos. Lo que sí registran todos los observadores es que en todos los lugares que se contó el conteo electrónico fue exactamente igual el resultado del conteo manual. Estas fueron las elecciones donde más se escrutó la voluntad popular, se contó hasta tres y cuatro veces una sola boleta.

¿Es cierto que por primera vez el centro de cómputos no estuvo bajo el control de la JCE según un informe de la JCE? 

La misma empresa desmintió esa información vertida por el pleno de la JCE, y dijeron que ellos únicamente fueron proveedores de software y hardware, y más aún, dijeron que eso fue instalado en la sede de la JCE y que todavía esos equipos están bajo el dominio de la JCE. Dicen de manera textual que no manipularon ni administraron la parte que tenía que ver con la elaboración, difusión del cómputo electoral.

¿Entonces no es cierto que la empresa Indra controló el cómputo en las elecciones?

Ese cómputo fue administrado por el equipo técnico de la JCE que siempre lo ha hecho. Había un equipo en la sede central de dominicanos y dominicanas que siempre han trabajado en la Junta y estuvo bajo la responsabilidad de Franklin Frías y el ingeniero Soler. Quien me entregaba los boletines era indistintamente o Franklin Frías o el ingeniero Soler, y a estos lo ayudaban otros técnicos. A los que dicen eso lo que le puedo decir es que se preocupen de hacer las cosas bien porque ya yo estuve, mi tiempo en la Junta terminó, es una etapa de mi vida superada y nadie me va a recordar como el que se dedicó a perseguir y criticar a Morel Cerda (Juan Manuel), me van a recordar porque lo que hice, ojalá que a los otros no lo recuerden como los que se dedicaron a criticar a Roberto Rosario.

¿Las elecciones del 2020 son tan complejas como se dice?

Creo que no, son fáciles por varias razones. Tendrán dos etapas, una en febrero, donde la JCE solo será una facilitadora, porque quien va administrar ese proceso son las juntas electorales, en el cómputo, transmisión y difusión son las juntas electorales, por tanto, eso no genera complicación en la administración de ese proceso. Es una sola boleta ¿Qué problema puede haber?

¿El voto preferencial municipal complicaría ese proceso?

No. El voto preferencial de los regidores y de los diputados es una conquista democrática que debe ser preservada. Cada día lo que necesita un ciudadano es que sea lo más cercano posible y la lista cerradas son antidemocráticas. No veo dificultad en eso, y si quieren pueden hacer dos boletas, una para el alcalde y una para los regidores.

¿Están dadas las condiciones para que se apruebe la ley de partidos?

Más importante que lo que se apruebe sea primarias abiertas o cerradas es o no inconstitucional, más que eso, lo más importante es el clima que rodea el proceso de aprobación de una ley electoral. Las leyes electorales son las reglas básicas en la lucha por el poder político en un país, por tanto, al definir el tipo de primarias, estamos definiendo la forma de expresión de las fuerzas políticas y de los ciudadanos organizados en esas fuerzas políticas. La definición de partidos políticos más cercana al consenso es que son entes privados de interés público, que no es lo mismo que ente privado o que ente público. Me siento cercano a esa definición que es la que está contenida en la propuesta de ley de partidos y del régimen electoral.

El clima para la aprobación de esas leyes no es el más conveniente en este momento, más que definir quien tiene o no tiene la razón. Los más afectados con esa ley podrían ser sus promotores, porque aunque se apruebe por ser satanizada, para su aprobación, dada la crispación que hay con el tema, habría que recurrir a métodos que no creo que sean los más convenientes. No hay el clima adecuado en este momento para que se apruebe algo que no sea del consenso de los partidos y de la sociedad.

Hay un recurso en el Tribunal Constitucional que busca suprimir el vigésimo artículo transitorio de la Constitución ¿El TC tiene competencia para declarar inconstitucional la Constitución?

Comparto el criterio del presidente del Senado (Reinaldo Pared). Solo es posible la reelección con una reforma a la Constitución. No creo que el Tribunal Constitucional tenga competencia para conocer de ese pedido. El argumento de que  los derechos fundamentales no pueden ser reglamentados no tiene sustancia, todos los derechos, sin excepción, tienen que ser regulados y reglamentados para poder ejercerlos. La gente tiene derecho a votar, pero dice la Constitución que debe ser de conformidad con la ley, y que si usted no tiene cédula no puede votar, ni puede ser elegido. No me estoy refiriendo a si estoy de acuerdo o no con la reelección, solo que comparto el criterio del presidente del Senado que solo es posible una reforma a la Constitución. ¿Se ha reunido con el presidente Danilo Medina luego que dejó la JCE?l Sí, la pasada semana (La entrevista se hizo el 27 de marzo).

“Voy a estar activo en la política a partir de abril”

¿Piensa volver a la política? En el curso de esta semana le estoy tramitando una comunicación al expresidente Fernández en su condición de presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y al secretario general, Reinaldo Pared, en la que le estoy diciendo que habiendo concluida mi función pública y habiendo desaparecido las causas que me alejaron del activismo partidario, que me indiquen cuál es mi estatus en esa organización para tomar una decisión posterior.

¿Entonces lo veremos en política? Claro y activo a partir de abril. La gente que estaba inquieto porque no me veían que se preparen. Estaremos en la actividad política, todavía tengo cosas que aportar, no soy perfecto, cometo errores, y hay muchos ciudadanos que valoran mi trabajo en la JCE. Voy a hacer el cambio como un ciudadano que ejerce sus derechos políticos a plenitud. Será a nivel nacional refiriéndome a todos los temas porque aquí hay un déficit en el liderazgo responsable.

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