Ayudas del Gobierno tendrían que extenderse a agosto para tener algún efecto

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Así plantea un catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo

La subvención otorgada por el Gobierno a las empresas a través el programa FASE (Fondo de Asistencia Solidaria al Empleado) y a las personas de escasos recursos -vía Quédate en Casa- para que tengan algún efecto sobre el aparato productivo tendrían que extenderse por lo menos al  mes de agosto.

Esto, asumiendo que la crisis terminara al 31 de mayo de 2020 y la vida del mundo entero comenzara a normalizarse. El planteamiento lo hizo el director del Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Juan del Rosario, en un panel virtual titulado “Análisis e Implicaciones Económicas del Covid-19 en la República Dominicana”.

En el debate participaron –además- Antonio Ciriaco Cruz, vicedecano de  Economía de la academia estatal, y Agnes Milqueya Mateo, directora de la Escuela de Economía. El moderador del debate fue Vicente Luis de Peña.

“Son programas asistencialistas a sectores productivos, porque esperar que estas medidas se conviertan en impulsoras del crecimiento económico de República Dominicana es mucho desear”, dijo Del Rosario.  Y agregó: “Hay algunas de esas medidas de corte económico, como el de la liberalización de recursos del Banco Central y la propuesta de baja en los tipos de interés. Sin embargo, con un consumo secuestrado por la misma crisis sanitaria que ha generado la pandemia del coronavirus, obviamente eso no va a tener ningún efecto inmediato en la economía”.

Según su óptica, con un aparato productivo retenido, eso no tiene ningún efecto desde el punto de vista económico porque ya los flujos de caja de las empresas están detenidos. “Hay que entender el ciclo productivo de las empresas. Una empresa produce o importa y luego vente. Y luego para cobrar dura en promedio entre 45 y 60 días. Eso quiere decir que las empresas necesitarían que las facilidades se extiendan hasta agosto para que ellas puedan ir subsanando sus flujos de caja. Para mí las medidas no dejan de ser asistencialistas y las que van en la dirección económica no van a tener ningún impacto, porque están dirigidas hacia dinamizar la economía, pero hay una restricción sanitaria”, apuntó.

Mientras, la catedrática Mateo indicó que es muy temprano para emitir un pronóstico sobre la economía dominicana y sobre su recuperación. “Es como cuando en salud se habla de pronóstico reservado”, explicó.

Antonio Ciriaco Cruz resaltó que la crisis que se está viviendo es muy compleja y muy diferente a las anteriores, como las del año 1920-21, y la de 1930. “Fueron crisis básicamente de carácter financiero y bursátil. Igualmente que la crisis del año 2008, que fue una crisis te tipo financiero. Esta es una crisis exógena, producto de un choque negativo de salud y entonces ha generado un choque de productividad a nivel de las empresas, en primer lugar, porque se inicia como un choque de oferta”, agregó Ciriaco Cruz.

Explicó que el choque de oferta se debe a que hay un distanciamiento laboral y el factor más importante, que es el trabajo, prácticamente está operando por debajo de su capacidad por temor al contagio y eso se ha traducido en una caída de los ingresos de la población. Por tanto, la crisis de oferta se refleja también en una crisis de demanda”, dijo.

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