Madrid. Ricky Rubio, exjugador de la NBA y base del Joventut Badalona, afirmó que su objetivo con el retorno a las pistas es enamorarse “otra vez del baloncesto” y que la lección que la vida le ha dado estos años es “aprender a disfrutar día a día, a no hacer planes más allá”.
“Quiero enamorarme otra vez del baloncesto. Nunca lo perdí, pero se enturbió con otras cosas que estaban en mi mente. Con mucho trabajo he podido volver a recuperar esa ilusión. La lección que la vida me ha dado estos años es aprender a disfrutar día a día, a no hacer planes más allá”, manifestó.
“El perfeccionismo no existe, buscarlo al final consume más. Hay que aprender a aceptar dónde está uno mismo y valorarlo mucho”, dijo antes de la gala de presentación de la temporada de la Liga Endesa.
Nuevo proyecto
Rubio afronta esta nueva campaña “ilusionado y con muchas ganas” y cree que han formado “un proyecto muy bueno con muy buena gente”.
“Estoy encantado de poder estar aquí, de poder disfrutar de esta nueva etapa. Iba más allá de jugar al baloncesto, tenía que tener un porqué y un sentido. Volver aquí, al Joventut, poder dejar un legado… era el sitio, no había otro”, explicó.
El base analizó el papel de la selección española en el último Eurobasket: “Ha tenido un poco de mala suerte, sobre todo después del debut. Estuvo luchando contra Grecia e Italia en los últimos momentos, hizo un gran papel a pesar de que los resultados no acompañaban”.
