Espinal le prometió a su madre no rendirse

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Santiago Espinal pertenece en la pelota local a las Estrellas Orientales.
El jugador del cuadro debutó este año con Toronto. Su progenitora falleció en diciembre de cáncer

“Mañaño” soñaba en las noches con ser pelotero y durante el día cargaba el disco duro de sus aspiraciones contemplando el Estadio Cibao al que podía llegar caminando desde su residencia en el Ensanche Román II.

A los 13 años le llegó la oportunidad de irse a Florida para seguir tejiendo sus anhelos del béisbol profesional. Primero jugó sin beca, luego obtuvo una. Con el paso de los años, pudo ser reclutado por una organización, cambiado a otra y en este 2020 debutó en las Grandes Ligas.

A pesar de un duro golpe de la vida, Santiago Espinal se transforma en un niño en recreo con la lonchera repleta cuando habla del momento en que le dijeron que hizo el equipo de Toronto.

“Yo estaba comiendo con Teóscar (Hernández) en el estadio de Boston, donde estábamos antes de comenzar la temporada. Me dijeron que fuera a la oficina del mánager. Dejé la comida como estaba porque imagínese. Y al entrar donde el mánager (Charlie Montoyo) él me felicitó por mi trabajo y me dijo que había hecho el equipo. Se me quitó el hambre, salí corriendo y luego empecé a llamar a mi familia. Le doy gracias a Dios por todo esto”, dijo Espinal en una conversación en vivo por Instagram. El jugador del cuadro de los Azulejos, a quien también llaman “Mañaño”, fue seleccionado por Boston en la ronda 10 del sorteo de 2016 proveniente de Miami-Dade College, la universidad a la que llegó vía una beca que se ganó tras impresionar en una prueba que le hicieron estando con otro centro de estudios, donde su familia tenía que asumir los gastos.

Los Medias Rojas le dieron 50 mil dólares y en 2018 lo mandaron a Toronto por Steve Pearce, el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial para Boston ese mismo año, además de dinero.

Dedicatoria especial

Espinal, de 25 años, un bateador de contacto con velocidad, está consciente de que le falta mucho por recorrer para establecerse en las Mayores.

“Hay que seguir trabajando fuerte, Dios mediante. Sé que debo aprovechar mi oportunidad”, dijo.

Espinal pertenece a las Estrellas Orientales en la peloa local. Creció como fanático de las Águilas, pero “ahora somos de las Estrellas y espero poder jugar allá pronto y seguir aprendiendo”.

“Mañaño” es muy cercano a sus hermanas, de hecho una de ellas le puso el apodo. Su padre, Santiago, es su fanático número uno.

Su madre, Ingrid Rivera, falleció en diciembre pasado debido al cáncer. El joven recuerda muchas noches en el hospital acompañándola como las tantas veces que ella le insistió que no abandonara sus sueños en la pelota.

El 25 de julio, Espinal dio su primer hit en la MLB, el único que lleva hasta ahora. La dedicatoria fue para su madre, a quien le prometió no rendirse hasta completar lo anhelado cerca del Estadio Cibao. Faltan capítulos de los sueños de “Mañaño”.

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