París Saint-Germain venció sobre la hora 2 a 1 al Racing de Estrasburgo gracias al tanto sobre la hora de Kylian Mbappé. El delantero francés disputó su primer encuentro luego de la final del Mundial perdida ante Argentina y pese a los intentos fallidos, tuvo su premio en el final.

La jornada en el estadio Parque de los Príncipes comenzó con una bandera de respaldo para el Tortuga. “Kylian el futuro te pertenece”, fue el mensaje que los ultras del PSG le dedicaron luego de que sufriera una durísima derrota en Qatar, pese a haber brillado en la final con tres goles (más la conversión en los penales).

Sin embargo, el partido no comenzó de la manera esperada. Pese a que Marquinhos puso en ventaja a su equipo a los 14 minutos, Mbappé dilapidó cinco goles de manera consecutiva que le generaron un gran fastidio.

La primera fue a los 24′, cuando tras un envío largo de Sergio Ramos, un defensor del rival se resbaló y dejó libre a Kiki para definir. No lo hizo bien ya que remató al cuerpo del arquero Matz Sels, que pudo despejar al córner.

Cuatro minutos después, Verratti distribuyó en mitad de cancha hacía Mbappé en la izquierda. El delantero recibió, avanzó, encaró y remató ante la marca de Ismael Doukoure, pero el disparo salió a las manos del portero.

En el complemento, llegó el sorpresivo empate del Racing de Estrasburgo, gracias al tanto en contra de Marquinhos. Acto seguido, Mbappé fue asistido por Neymar pero otra vez el arquero le tapó el gol. Para colmo de males, el PSG se quedó con un hombre menos por la expulsión de Ney.

Mbappé siguió intentando. En una acción, recibió en la zurda y remató sin dirección, mientras que en el segundo minuto de adición erró un mano a mano tras encarar en el área, esquicar al portero, pero se topó con el defensor Gerzino Nyamsi justo a tiempo para despejar.

Hasta que llegó la última jugada del partido y que contó con una insólita decisión del árbitro Clément Turpin, quien anuló un gol de Marquinhos por un penal dudoso sobre Mbappé. Lo llamativo en este caso fue que el gol de PSG era lícito y no se entendió por qué retrocedió la acción para sancionar pena máxima.

Por supuesto, del disparo directo se hizo cargo el propio Kylian quien esta vez sí pudo sacarse la mufa y definió fuerte al palo izquierdo del muy buen arquero Matz Sels, que nada pudo hacer esta vez. A la espera de Lionel Messi, Mbappé sigue demostrando por qué es uno de los jugadores más determinantes del París Saint-Germain, que se alejó en la cima de la Ligue 1 con 44 puntos y a la espera del duelo que disputará el Lens (36) en la casa del Niza.

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