La selección de Estados Unidos de Mauricio Pochettino prolongó ayer su momento dulce y le ganó 2-0 a la de Australia en el estadio Lumen Field de Seattle para sellar, con una jornada de antelación, el pase a los dieciseisavos de final del Mundial del que es anfitrión junto a México y Canadá.
Un gol en propia puerta de Cameron Burgess y una diana de cabeza de Alex Freeman en la primera mitad entregaron la victoria a Estados Unidos, que podría celebrar este mismo viernes el pase de ronda como primero de grupo si Turquía no gana a Paraguay.
La baja de Christian Pulisic, que arrastra molestias en un gemelo, no impidió a Estados Unidos regalarse otro gran día de fútbol en esta Copa del Mundo, tras el brillante 4-1 endosado a Paraguay en su estreno en Los Ángeles.
Fue un nuevo arranque vibrante de Estados Unidos. Si ante Paraguay en el SoFi Stadium hubo que esperar siete minutos para el primer gol, este viernes en Seattle los miles de aficionados estadounidenses celebraron a los once.
Folarin Balogun, protagonista con un doblete ante Paraguay, profundizó en el área de penalti y puso un centro raso que el defensa australiano Burgess envió al fondo de las mallas en el intento de despejar.
Weston McKennie realizó un trabajo táctico en posición de tres cuartos para Estados Unidos. Y su equipo siguió apretando con confianza, hasta conseguir el gol que dejaba encarrilada la victoria en el 42.
En una acción a balón parado, Dest liberó un derechazo desde la frontal del área y, tras un rebote, Alex Freeman fue el primero en llegar al balón suelto para firmar el 2-0 de cabeza. El VAR revisó la jugada por un posible fuera de juego, pero el árbitro Felix Zwayer concedió la diana, la tercera de la carrera de Freeman como internacional. El partido correspondió a la segunda jornada del Grupo D del Mundial disputado en el estadio Lumen Field de Seattle ante cerca de 66.000 espectadores.
