Londres, 26 oct (EFE).- Harry Kane y Alexia Putellas se convirtieron este lunes en Londres en los monarcas del Balón de Oro al conquistar el primero y tercer galardón, respectivamente, en una de las noches con más incógnitas que se recuerdan.
A cuatro horas del anuncio oficial, la organización cometió un error. Publicó los nombres de los tres finalistas, Harry Kane, Kylian Mbappé y Lamine Yamal, a través de tres artículos comentando los logros de cada uno. Tras varios minutos publicados en la página web oficial del premio, fueron borrados, confirmando que eran un error y eliminando parte de la incertidumbre que rodeaba a esta gala.
Tampoco era una gran sorpresa. Las opciones de ver en el podio a algún futbolista diferente a esos tres eran muy escasas. Rodrigo Hernández y Leo Messi estaban abocados a quedarse a las puertas y así fue. Y entre los ganadores, el rumor lo fiaba todo a Kane.
La no presencia de Florentino Pérez, la escueta delegación del Real Madrid, con Emilio Butragueño a la cabeza, y la tibieza en las apuestas con Lamine invitaban a pensar en que el delantero del Bayern sería el elegido. La celebración de la gala en Londres, en conmemoración de la victoria de Stanley Matthews en 1956, daba un aura extra a la victoria de Kane, que volvió a la ciudad que le convirtió en estrella para reclamar el máximo premio a nivel individual.
Con sus 73 goles y ocho asistencias, el inglés parecía el ligero favorito, pero la presencia de Mbappé en Londres, pese a que no estaba nominado para ningún otro premio, abrió la puerta a una sorpresa que no se produjo. El francés, minimizado en las votaciones por la falta de títulos, tanto con el Real Madrid como con Francia, quedó segundo, seguido por Lamine Yamal, que vuelve a estar en el podio por segundo año consecutivo, pero que una vez más tiene que conformarse con el trofeo Kopa.
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En el London Palladium, donde la ceremonia estuvo dirigida por Thierry Henry y Kate Abdo y comenzó con 45 minutos de retraso por el tráfico londinense, el público se volcó con Kane. Pese a los numerosos aficionados del Arsenal, que celebraron las apariciones en las nominaciones de David Raya, William Saliba, Declan Rice y Mikel Arteta -todos ellos se marcharon con las manos vacías-, el teatro explotó cuando Kane fue anunciado por Ronaldo Nazario como el ganador.
Es el sexto Balón de Oro inglés de la historia. Sucede a Matthews (1956), Bobby Charlton (1966), Kevin Keegan (1978 y 1979) y Michael Owen (2001).
Owen, precisamente, fue el encargado de darle su tercer Balón de Oro a Alexia Putellas, que acabó con tres años de dominio de Aitana Bonmatí y tiene ya también su particular ‘hat trick’ en el galardón.
La jugadora del London City Lionesses, que ha superado varias lesiones graves en su carrera, se acordó de esos malos momentos en su discurso de ganadora.
«Esto es un trofeo por mi trabajo, pero quiero acordarme de mi madre, de mi familia, de mis amigas, todo mi equipo fuera del campo. Soy consciente que si la temporada pasada volví a disfrutar como lo hice fue gracias a vosotros. Me acuerdo de los momentos cuando la pierna me fallaba, cuando aprendí a volver a andar, a volver a correr, a volver a chutar. Cuando más dudas tenía, vosotros estabais ahí, ayudándome. Os quiero mucho», dijo la ganadora.
Además, Putellas completó una noche de idilio para el Barcelona. Las ‘blaugrana’ se llevaron también el trofeo Kopa al mejor joven, con Lamine Yamal en categoría masculina y con Vicky López en femenina, el premio a la mejor portera, con Cata Coll, el premio a mejor entrenador, con Pere Romeu, y el galardón al mejor club del mundo, que fue recogido por Joan Laporta.
«Gracias a todas las competiciones por dejarnos mostrar nuestro juego», dijo el presidente del Barcelona.
La selección española, campeona del mundo, también se cubrió de gloria, con el premio a mejor portero para Unai Simón y el de mejor entrenador para Luis de la Fuente, mientras que la mexicana Charlyn Corral fue consagrada con el premio Gerd Müller a la mejor delantera gracias a su atracón de goles en el Pachuca.
