Tecnología y regulación, los retos para la era 5G

 

En Centro América y el Caribe, el despliegue de las redes móviles de última generación presenta un panorama muy disímil por país, entre la duda y la audacia. En tanto, compañías como Red Hat buscan ofrecer respuestas que brinden certezas y confianza en la transformación que definirá el futuro de la región.

se espera que genere alrededor de US$13,2 billones en bienes y servicios y que cree hasta 22,3 millones de empleos para el año 2035, por lo que adoptarla se hace prioritario para cualquier país que quiera asegurarse rápidamente los importantes beneficios económicos y sociales que aporta.

La Asociación GSMA Latinoamérica estima que el mercado móvil alcanzará en la región unos 15 millones de conexiones 5G a 2022, mientras que para 2025 la cifra rondaría los 62 millones. Centro América y el Caribe necesita avanzar decididamente en su adopción.

Para que las redes 5G se establezcan y utilicen con éxito, de acuerdo a expertos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los gobiernos de la región deben decidir una serie de acciones que ha identificado, resumidas en este cuadro de su más reciente estudio sobre el despliegue de esta tecnología con sus retos a resolver.

Desafíos Soluciones posibles
Altos costos de implementación • Asociación público-privada

• Infraestructura compartida

• Inversión pública

• Recortes de impuestos

Aseguramiento y asignación de espectro 5G • Retirada y reubicación del espectro • Estandarizar el espectro disponible del país
Problemas institucionales • Restablecer las políticas de regulación de las telecomunicaciones. • Regular el uso de equipos certificados.
Expansión de aplicaciones y servicios especializados 5G • Desarrollar proyectos públicos por parte del gobierno

• Inversión directa del gobierno

• Inducir la inversión del sector privado

• Proporcionar un entorno de competencia leal

 

La implementación con éxito esta tecnología de telecomunicaciones en países de la región CEACA, implica resolver los desafíos, que en cada uno puede tener una arista particular, pero que empieza con aspectos regulatorios de base y sigue con los aspectos técnicos indispensables, como se evidencia en tres casos con tres momentos diferentes respecto a adoptar y desplegar 5G.

En Costa Rica, Panamá y República Dominicana encontramos contextos y momentos diferentes que representan muy bien los desafíos que se enfrentan en la región.

Costa Rica, dudas sobre el espectro

En las últimas consultas a las autoridades de telecomunicaciones y espectro en este país, donde se han adelantado pruebas de la tecnología, es evidente el interés de diferentes proveedores de servicios de comunicaciones (CSP) —de telefonía móvil e Internet fija— para desplegar servicios de 5G, a partir de sus comentarios y solicitudes en la consulta gubernamental sobre su implementación adelantada por el MINCIIT, con Teodoro Willink, viceministro de Telecomunicaciones a la cabeza.

También, ha sido claro el interés de desarrolladoras tecnológicas de talla mundial que están interesadas en diseñar, probar y exportar aplicaciones de Internet de las Cosas (IoT), digitalización y automatización, y de virtualización de última generación en ese mercado.

Sin embargo, la Superintendencia del ramo, la SUTEL, ha sido enfática en que las actuales condiciones de concesión y disponibilidad de frecuencias no son propicias para los operadores que deseen brindar servicios de 5G, ya que —según su informe de febrero— “el país cuenta con un desbalance con relación a la asignación de espectro para la implementación de sistemas IMT”.

Panamá, sin fecha de inicio

El país del istmo no ha autorizado el despliegue de redes 5G aún. Al parecer el temor de la ciudadanía sobre presuntos riesgos para la salud obligaron a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) a frenar planes de pilotos y despliegue de esta tecnología. Sin embargo, los expertos creen que Panamá tendrá sus primeras redes 5G en 2021, aunque diversas complicaciones relacionadas con la infraestructura podrían frenar el proceso.

Lo cual contrasta con las recomendaciones de entidades como el BID y el Banco Mundial sobre la necesidad de decisiones rápidas y decididas para construir una red 5G, así como que los países establezcan planes integrales adaptados a sus necesidades. Incluso en países en desarrollo con capacidad económica limitada, se debe preparar con urgencia un plan maestro de esta tecnología, considerando su importancia social y económica en el futuro.

República Dominicana, paso decidido

El gobierno dominicano de Luis Abinader presentó su agenda de telecomunicaciones para este año, encabezada por la habilitación de la primera red 5G del país. El anuncio, hecho a principios de febrero, que implica la licitación de las bandas de 700MHz y 3.5GHz ha generado gran interés entre los operadores y deja al país por delante de muchas otras naciones latinoamericanas en este camino de conectividad estratégica.

La licitación, que se abrirá en mayo y finalizará en septiembre, generará entre US$200 millones y US$300 millones en ingresos, aseguró Nelson Arroyo, presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel).

Una vez superada la brecha regulatoria, quedan por sortear las dudas sobre los retos tecnológicos de la infraestructura del país insular, que se debate con conexiones deficientes en áreas urbanas y cortes de servicio en otras.

La clave tecnológica

Por parte de los CSP en la región CEACA, es claro que están en una carrera para volverse más ágiles y lograr desarrollos y proyectos concretos que les permitan aprovechar la promesa de las redes 5G a partir de la habilitación de soluciones basadas en el IoT, la inteligencia Artificial (IA), el aprendizaje automático y más, pero en su caso el reto es de gestión tecnológica, ya que la infraestructura heredada los está frenando.

 

“Los CSP y las empresas que buscan liberar el poder de 5G se enfrentan a un nuevo conjunto de desafíos operativos. Incluyen cómo diseñar e implementar una estrategia de infraestructura común en toda la red que puede brindar flexibilidad y automatización en la nube, reducir los costos operativos y permitir la elección de soluciones de un ecosistema de múltiples proveedores”, explicó Juan E. López, gerente comercial de Red Hat para Centroamérica y El Caribe. Red Hat para Ceaca.

Los CSP anhelan marcar la diferencia a través de los servicios y aplicaciones 5G. Cuanto menor sea el tiempo dedicado a diseñar, implementar y mantener sus infraestructuras, mejor.

Red Hat viene trabajando para facilitar la implementación de la infraestructura necesaria en la región, así los CSP pueden concentrarse en generar valor adicional. Por ejemplo, a través de soluciones pensadas en el sector de telecomunicaciones para acortar el tiempo de generación de ingresos de la tecnología 5G, basadas en aplicaciones claves comprobadas del ecosistema de infraestructura.

“Aspiramos a crear una plataforma para que nuestros clientes y partners colaboren, innoven y ayuden a transformar la industria de telecomunicaciones de la región a través de tecnologías abiertas, y acelerar así la adopción de las redes 5G que serán definitivas para transformar sectores económicos claves en los países de CEACA, disminuyendo los costos de infraestructura y su gestión, que son barreras a la hora de avanzar decididamente en esta competencia”, puntualizó Lopéz.

 

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