Juan F. Matos: “Dejaré de escribir cuando no pueda ver ni caminar”

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Matos recuerda algunos de los textos que redactó para el periódico El Caribe.

Matos es oriundo de Barahona, donde por casi 50 años ha sido corresponsal de este medio de comunicación

En medio del sofocante calor de su humilde hogar techado de zinc, Juan Francisco Matos Espinosa trabaja. Las paredes de esa casa, el legado más preciado que le queda de su madre, han sido testigos de sus historias. Durante 47 años, Matos ha sido corresponsal de elCaribe, una experiencia que describe como “gratificante” e “inigualable”.

De orígenes humildes, nace en barrio La Playa, en Barahona, fruto de la unión de Luis Emilio Matos y Romita Espinosa Pérez. La primera parte de su educación básica la adquirió en esa localidad, luego, cuando tenía 12 años, sus padres se mudaron a Sávica, donde estudió hasta el tercero de bachillerato.

Desde muy temprana edad, Matos mostró interés por los medios de comunicación, especialmente por la radio. Un amigo que tenía, cuando transcurría 1971, llamado Ángel Rodríguez, fue de mucha motivación para convertirse en redactor de informaciones para noticieras radiales. Comenzó en Radio Dial, que estaba en San Pedro de Macorís.

“Me mantenía atento a los hechos que ocurrían en toda la comunidad. Eso me sirvió mucho para cultivar mi olfato periodístico”, recuerda Matos, quien para el 1972 también trabajaba en HIZ Informativa. “Eran tiempos muy difíciles. El periodismo de hoy es un poco más sencillo, porque nosotros teníamos que enviar las notas por correo. Era una tarea arduo, pero emocionante”.

Luego, el 6 de julio de 1973, Matos pasó a formar parte de la Emisora Radio Guarocuya, que estaba instalada en un pequeño edificio al lado de la estación gasolinera de don Federico González. Para ese entonces, el director de ese medio era Rafael MacDougal. Específicamente, Matos trabajaba para el “Informativo Guarocuya”, donde igualmente, según recuerda, trabajan profesionales de la comunicación como Miguel Pineda López, Luis Aristy Matos, y locutores como Manuel Jiménez, y otros.

“Aprendí demasiado en esa época. A pesar de que no había entrado a la unidad, tenía muchas ansias de aprender y trabajar, porque venir de una familia humilde me enseñó que al final de cuentas es nuestro esfuerzo honesto lo que vale. Era corresponsal barrial de ese informativo en Savica. Ahí estuve hasta el 1985”, expresa Matos, de 74 años, quien tras lo cual pasó a formar parte del equipo de Radio Barahona, donde ejerció la misma función, a partir del 11 de octubre del 1984 y hasta el 8 de abril del 2009.
Aunque desde 1973 estaba trabajando de manera informal para el Caribe, de manera oficial entra en el 1975. “Sabía que asumía un compromiso muy importante. Era un periódico de mucho alcance, reconocido por todos en el pueblo y que tenía mucha historia. Para mí fue un honor inmenso”, manifiesta Matos, quien recuerda que para entonces Jaime Lockward era el jefe de Redacción de este medio.

Uno de los trabajos que más le gratifican de toda su trayectoria cubriendo las incidencias en esa provincia de la zona Sur del país, es uno titulado “Yaque del Sur devasta plantaciones; “Eloísa” baja a categoría de tormenta. Se inundan viviendas”, publicado el 18 de septiembre de 1975.

“Cada cosa que escribo representa mucho para mí. Porque en todo dejo mi alma. Cada historia para mí es sumamente importante, por eso trato de escribir como si fuera mi primera vez. Creo que eso ha sido bueno y funciona”, cuenta, mientras conversa con el equipo de reporteros de este medio y desempolva algunos de los recortes de periódico que conserva.

“Yo adoro el periodismo. No tendría vida si no pudiera ejercer esta profesión. Dejaré de escribir cuando no pueda ver ni caminar. Solo así dejaré de contar esas historias que ocurren aquí”, advierte orgulloso del camino recorrido hasta ahora.

“Matos es un periodista apegado a la verdad”

Juan Francisco Matos es un periodista querido por su comunidad. Sus vecinos y allegados valoran su esfuerzo. “Matos es un periodista apegado a la verdad. Él está pendiente a todo lo que ocurre en la zona. No podemos decir que hizo oídos sordos cuando cualquier situación afectaba a la comunidad. Es un verdadero periodista”, manifiesta Josefa Cuevas, una docente que conoce a Matos desde hace más de 25 años. Edwin Cuevas, su vecino, admite que “en todo momento Matos está trabajando muy duro. Apoya a los sectores más vulnerables, o sea, a los campesinos y a la clase trabajadora. Para él esos son los más importantes”. Durante la unión con Juana Esperanza Carrasco, fallecida, procreó a Pedro Juan y a Juana Esperanza Matos Carrasco, habiendo criado además a Yéssica Matos Rubio, adoptiva.

Matos vive con su hija y sus nietos.

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