“Fui dominicana desde que llegué a este país”

Germana Quintana llegó a Santo Domingo en julio del año 1978.
Germana Quintana le agradece a Cecilia García el haberse quedado en la República Dominicana

Se puede decir que Germana Quintana es una mujer universal, ya que su vida se desarrolló en diferentes países como Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Cuba, México, España, Dinamarca, Francia, Estados Unidos, entre otras naciones, debido a que su padre era diplomático.

Su carrera en el arte comenzó hace más de 45 años, siendo la primera mujer directora en Televisora Nacional de Venezuela en el programa “Perfiles al aire”, donde además de ejercer la dirección técnica, realizó la dirección artística, escribió los libretos, dirigió a los artistas y llevó a cabo todo lo concerniente a su producción.
Su amor por la República Dominicana la hizo convertirse en una dominicana más, cuando en 2009 el entonces presidente Leonel Fernández le otorgó la nacionalidad privilegiada. Durante su trayectoria profesional, Quintana ha sido ganadora de los premios Talía, El Dorado, Casandra, ahora Soberano, entre otros.
Igualmente su trabajo ha sido reconocido por la Cámara de Diputados y por importantes instituciones culturales del país.

1. Nacimiento
Nací en Caracas, Venezuela, donde estuve hasta los 10 años. Como mi padre pertenecía al cuerpo diplomático venezolano, lo mandaban a diferentes países, vivimos en Panamá, Ecuador, Guatemala, en una serie de países por muchos años, aunque por períodos volvíamos de nuevo a Caracas. De niña era bastante retraída, me gustaba mucho conversar con los adultos, no me gustaba reunirme con niños de mi edad, siempre personas un poco mayor que me aportaran conocimientos. Me gustaba mucho leer, el cine, pero no era ni de fiesta. Me desligué mucho de mi familia en Venezuela, porque siempre estábamos viajando. Me gustaba mucho conocer, sobre todo la gente, quería estudiar sociología, pero con los constantes viajes nunca pude estudiar una escolaridad normal. Cuando ya podía tomar mis propias decisiones, vivíamos en la Habana, Cuba, allí estudié Dirección y Producción de Televisión, eso fue en 1959. Unos años después volvimos a Venezuela, tenía 20 años, allá nos estabilizamos, empecé a trabajar en televisión, a dirigir técnica y artísticamente, hacía mis programas, a veces escribía los guiones de televisión y también los dirigía, en ese entonces no se hacían videos, todo tenía que salir perfecto, si salía algo mal, el público se iba a dar cuenta. Era un trabajo muy interesante, de mucha precisión y cuidado con la escenografía, con los actores. Fue muy lindo”.

2. Progenitores
Mi hogar fue muy lindo. Mi padre, Gustavo Quintana era venezolano, un hombre culto como lo exigía la carrera diplomática, muy amigable, buen padre. Mi madre, Regina Martínez era chilena, una mujer muy responsable, cariñosa, nos enseñó la puntualidad, la responsabilidad que se debe tener cuando se maneja dinero. Nos enseñó a planificarnos en la vida. Ella era amante de la música, de la lectura, fue una gran modista, cosía vestidos de ballet cuando vivíamos en Nueva York, también cuando llegamos aquí. Tuve una hermana cinco años menor que yo, fuimos dos hermanas entrañables, murió en 2020, eso para mí fue bastante fuerte. Murió de un cáncer que no pudo vencer, esa enfermedad maligna y traidora. Soy la única que queda de la familia. Papá murió en el 89 en Caracas, Venezuela y mamá en el 83 en Santo Domingo”.

3. Llegada a RD
Llegué a Santo Domingo en julio del 78, yo fui dominicana desde que llegué a este país hace 40 años. Vine desde España. Luego vino mi hija, después mis dos hijos con mi mamá. Llegué aquí muy emocionada, aunque venía de Europa, la acogida en esta tierra me hizo sentir tan bien por la amabilidad del dominicano, su gentileza. Cuando en la calle alguien se me acerca y me dice en qué la puedo ayudar mamá me siento en la gloria, en ninguna parte del mundo una persona sin saber quién eres te ayuda. El que en la calle me digan mamá me encanta, eso aquí quiere decir abuela. El dominicano te ayuda, se siente esa calidez, eso a mí me enamoró de este país. Aunque en el 78 esa calidez era mayor, no había ese temor que hay ahora, ese quítate tú para ponerme yo, ahora la gente con los años se ha puesto chiva, ya no es lo mismo y me duele porque me siento parte de dominicana”.

4. Grupo de Teatro
En los años 70 fundé el Grupo Hispanoamericano de Teatro en Madrid, España. En esos momentos estaba la gran actriz ya fallecida Carmen Montejo, la conocí y empezamos a conversar, ella fue una de las que me empujó hacer teatro. Nos fuimos juntas al Instituto de Cultura Hispánica, hablamos con uno de los directores, quedamos en presentar el teatro latinoamericano, que en esos años no se conocía. Sacamos el permiso para tener un grupo de teatro de cámara, empezamos a montar obras latinoamericanas, a buscar los actores, para entonces las obras tenían que pasar por censura. Recuerdo que estaba montando una obra de Iván García “El Quijote”, había mandado los libretos a censura que se encargaba de subrayar lo que no se podía decir en la obra. Desgraciadamente el libreto llegó prohibido, no la pude dirigir, ellos entendían que tenía un trasfondo político revolucionario, todo lo que era revolución y sexo lo cortaban, para entonces Franco estaba en el poder. Le había escrito a Iván García para pedirle los derechos, él me autorizó y no me cobró, entonces me dolió mucho volver a escribirle para informarle que no pude hacer su obra. Así conocí a Iván, luego cuando vine al país lo conocí personalmente”.

5. Agradecimiento
Le agradezco a Cecilia García el haberme quedado en la República Dominicana, estaba tanteando volver a Madrid, allá estaban mi casa, mis hijos y mis padres. Recuerdo que había traído unos proyectos de televisión que presenté al Canal 11, también estaban pensando sacar al aire a Teleantillas, entonces hablé con Cecilia, muy linda persona, creativa, quien vio mi experiencia, que venía de otra cultura y se interesó en mi trabajo. Trabajamos juntas varios años, le producía El show de Cecilia, El show de Cecilia y Solano, luego entré al programa Tres por Tres que ella hacía junto a Freddy y Cuquín. Después Freddy lo dejó y ella se quedó sola. Después en 1988 le dirigí la obra Evita, eso fue un boom, fue un triunfo de Cecilia y mío en el plano profesional. Gracias a ella estoy aquí, eso hay que decirlo, hay que ser agradecido. Cecilia creyó en mí, me dio trabajo”.

6. Programa infantil
Como en Venezuela había tenido a cargo la programación infantil de televisión, le propuse a don Bosco Guerrero que en paz descanse, en ese momento director del Canal 4 a dos muchachos muy jóvenes: Lidia Ariza y Tancredo Tavares para el programa infantil Tina y Tino. Ahí también puse a Andreina Jiménez, bailarina y mi hijo más pequeño hizo de un payaso, con ese programa estuvimos en el aire como un año. Recuerdo que recibíamos tantas cartas de los niños que las tómbolas se llenaban, eso era algo increíble. Me he encontrado con personas adultas que me dicen que vieron a Tina y Tino, que iban al canal, que hacían en sus casas los concursos que hacíamos en el programa. Realmente fue muy bueno, pegó mucho, tuvimos muy buen tiempo, en ese entonces estaban los premios El Dorado y nos ganamos uno. Lamentablemente cuando cambió la directiva, la persona que vino nos sacó del aire, no le interesó”.

7. Compañía de teatro
En conjunto con Nancy Álvarez cree la compañía de teatro Producciones Teatrales. Fuimos las primeras en presentar una obra en la Sala Ravelo del Teatro Nacional. Nancy es una excelente persona, una amiga, una consejera, para mí fue como una hermana, recuerdo que cantaba muy lindo. Un día la escuché cantando la canción Abuelo, vi en ella esa fuerza, esa forma de cantar, entonces me dije bueno aquí hay talento para el teatro. La primera obra que hicimos fue Las mariposas son libres, la hicimos en el 79, antes del Huracán David. Esa obra gustó mucho, se presentó a casa llena, fue el debut de la dos, Nancy como actriz, yo como productora y directora. A partir de ahí empecé a hacer teatro junto a Nancy, lo hicimos como por diez años, ella es muy buena actriz, pero lamentablemente se fue a los Estados Unidos”.

8. Teatro Las Máscaras
Siempre quise tener un teatro y lo logramos. Unos años después de que Nancy se marchó a los Estados Unidos, Lidia y yo alquilamos la casita donde está el Teatro Las Máscaras, lo estrenamos en el 2001, pero primero se inauguró como Escuela de Arte Dramático en el año 2000, cumplimos 20 años en marzo pasado. El interés que teníamos era hacer teatro todos los fines de semana, crear el público y hemos tenido suerte, porque hemos captado un público muy selecto, muy fiel, cautivo... La idea del teatro es integrar al montaje de las obras tanto actores profesionales como a los que están comenzando. Antes de la pandemia, los miércoles y jueves la gente llamaba para saber qué íbamos a presentar y el costo de la entrada, manteníamos bien activa la sala con varias producciones que duraban hasta dos meses, la gente iba, pero se ha parado todo. Un teatro tiene que estar abierto la semana entera. Recuerdo que la obra Las viejas vienen marchando nos marcó un antes y un después, porque fue la primera vez, después de hacer teatro varios años que Acroarte nos nomina para el premio para el Casandra. Había mucho teatro, pero nadie nos miraba, no tuvimos mucha ayuda de la prensa en cuanto a difusión, solo Sosa ha sido un compañero fiel con nosotros, que en todos los estrenos siempre ha estado presente. Aquí no hay costumbre del teatro”.

9. Grupos de teatro
Tuve la oportunidad de crear grupos de teatro en los clubes sociales de Arroyo Hondo, Los Prados, Universidad Apec, en la Escuela de Artes Altos de Chavón, del Club de Leones de Hato Mayor, entre muchos otros, de donde salieron laureados actores y actrices. En Chavón hicimos varios talleres de teatro, eso fue una experiencia muy interesante, las personas que iban no eran realmente muy ilustradas, pero ellas se entregaron al teatro, eso nos llenaba de emoción. En Arroyo Hondo estuve casi 14 años con el teatro, donde hicimos trabajos muy interesantes y bonitos. De ahí surgió Niurka Mota. El teatro es una profesión, es un arte que permite la comunicación, ubicarte como profesor, inclusive hasta hacer cine. Para mí el teatro es más comunicación que los videos y películas que vemos en televisión”.

10. Dramaturga
He escrito muchas obras, la primera fue “No quiero ser fuerte, la he estrenado muchas veces aquí y en festivales fuera del país. Esa obra ganó premio en Casa de Teatro. Luego están las obras Dolly’s bar, Ta' to, nítido, Ellas también son la historia, Mea Culpa, Mi divina loca y Volvió Juanita, que la hice con un grupo de teatro de Apec, ese fue otro grupo valioso, de donde salieron muy buenos actores, lo dirigí los primeros 10 años. Ese grupo todavía existe, ahora está bajo la dirección de Lidia Ariza.

Nacionalidad privilegiada

Me hice dominicana en 2009, juré ante la bandera dominicana, recibí la nacionalidad privilegiada por el entonces presidente Leonel Fernández, de la que me siento altamente orgullosa. Cuando recibí la Medalla al Mérito de la Mujer Dominicana en 2020, me sentí tan dominicana y muy agradecida de este país, al cual llegué con mis tres hijos Verena, Federico y Fernando, aquí ellos se formaron, se hicieron profesionales, aunque ahora están viviendo fuera del país. República Dominicana me dio la oportunidad y la facilidad de trabajar para poderlos sacar adelante. Además, tengo cuatro nietos varones y una nieta que es un tesoro.

Conversadora
De niña era bastante retraída, me gustaba mucho conversar con los adultos, no me gustaba reunirme con niños de mi edad, siempre con personas un poco mayor que me aportaran conocimientos.

Agradecida
Aunque venía de Europa, la acogida en esta tierra me hizo sentir tan bien por la amabilidad, gentileza y calidez del dominicano. El que me digan mamá me encanta, eso me enamoró de este país.

Amiga
Con Nancy Álvarez creé la compañía de teatro Producciones Teatrales. Fuimos las primeras en presentar una obra en el Teatro Nacional”.

Dolor
Tuve una hermana cinco años menor que yo, fuimos dos hermanas entrañables, murió en 2020. Eso para mí fue bastante fuerte”.

Ciudadanía
Me hice dominicana en 2009, juré ante la bandera dominicana, el expresidente Leonel Fernández me otorgó la nacionalidad privilegiada”.

Gratitud
Cuando recibí la Medalla al Mérito me sentí tan dominicana y muy agradecida de este país, ya que aquí mis hijos se hicieron profesionales”.

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