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El Teatro Nacional Eduardo Brito arriba a los 49 años de existencia. Estrena el tercer Carlos como diretor: Carlos Veitía

El flamante director no se lo cree. “Nunca he aspirado a nada que no sea ser coreógrafo. Siempre quise ser artista de la danza. Nunca quise ser líder de nada. La vida me ha puesto al frente de instituciones tanto oficiales como privadas por circunstancias. La vida es una misión: darle frente y pecho a lo que se necesite”, asegura.

Manifestó que ha “encontrado a todo el mundo (se refiere al personal del teatro) muy contento y me he asustado, porque me los encuentro tan ilusionados conmigo, que me ha emocionado”, declaró a la vez que pidió tener éxito en su trabajo porque será el éxito de toda la sociedad dominicana.

“Quiero que aquí las cosas sean exitosas. Tanto las artísticas que quieren tirar para adelante, como el funcionamiento y los trabajadores del teatro”.

Preguntado sobre si le interesa preservar algunos de los planes de Carlos Espinal, el exdirector. “Claro, siempre hay cosas positivas que se pueden dar continuidad, como hay cosas que se pueden mejorar… Hay que identificar las cosas buenas y darle continuidad. Hay cosas interesantes que se pueden tratar de mantener. Hay una orquesta juvenil -no lo he hablado con el director que es Dante Cucurullo, entiendo que hay que chequear el nombre para que no hayan incongruencias con la Sinfónica Nacional. Entiendo que el talento de los jóvenes músicos que ha reunido hay que tratar de mantenerlo”, aceptó.

Según el también coreógrafo: “Hay compromisos con la sala que hay que mantener, hay que honrarlos. Y sí hay cosas buenas que hay que mantener y tratar de salvar”.

Reflexionó que está en ese puesto “para crear un equilibrio entre la programación, su calidad, y la productividad de la programación. Hay actividades populares muy buenas que pueden traer buen público y dar ganancias. El Teatro Nacional es una entidad que necesita autofinanciarse en parte. Y espero que las fundaciones que hay aquí, que me den su apoyo y su respaldo también”.

No está de acuerdo, según confesó, con la existencia de una compañía de actores, de danza, un coro, etc., del teatro, aunque sí con la orquesta. Aquellas “eran utópicas, no existían cuando llegué al teatro. Eran más deseo que otra cosa”, expresó a la vez que explicó que el maestro “Dante ha hecho un gran esfuerzo para formar esa orquesta. Buscó apoyo de la Fundación y del Patronato que apoyan al Teatro Nacional. Ahora mismo no hay de esos fondos. Hay que seguir buscando esos fondos. Y tratar de mantener esa orquesta”, aseveró.

“Hay mucho talento segregado haciendo su talento por dondequiera. Y antes de tener otras agrupaciones, debemos tratar de darle aquí un escenario a esas compañías estatales y privadas de alta calidad. Darle prioridad. Eso no estaba ocurriendo cien por ciento. No estaba ocurriendo”, enfatizó.

Un trabajo demandante

El trabajo de director del Teatro Nacional requiere de “autocontrol, mucha paciencia, control emocional, más que nada tienes que usar mucho la inteligencia, y tener mucha memoria”, explicó.

Aún no sabe la cifra exacta de trabajadores con que cuenta la institución “llega al centenar, pero no más. Aquí falta gente. Faltan tramoyistas; a veces tenemos que alquilarlos. Tengo informes de las cosas que se han logrado y de las que faltan”. En ese sentido mencionó que hay que poner “patas” nuevas a prueba de fuego que hacen falta, cambiar ciclorama, el linóleo. Abrir un nuevo espacio para ensayos, liberando uno dedicado a guardar escenografías.

“Hay que ser prácticos y funcionales, porque el teatro no necesita lujos. Necesita estar bonito, limpio y funcional”, sentenció.

Carlos Veitía habló de modernizar el sistema de boletería.

Piensa Veitía en la necesidad de una programación equilibrada, combinando lo popular de calidad que puede traer público y dinero y arte.

Quiere que el día que se vaya del Teatro Nacional se le recuerde “como alguien que trató de implantar un criterio artístico, con equilibrio y justicia; que abrió las puertas a los mejores artistas y que implantó un régimen de respeto entre la gente”.

“Quiero que el Teatro Nacional sea lo que es: la sala de todo el mundo”, expresó.

“El año que viene se celebra el 50 aniversario del Teatro y ya yo tengo una agenda para reunirme con el director de la Orquesta Sinfónica Nacional, y con el director de la nuestra para ver qué haremos por la festividad; así como con nuestra productores que van a traer propuestas muy interesantes”, dijo Carlos Veitía hijo de la gestora profesional del Ballet Nacional Dominicano, la bailarina cubana Clara Ramírez y Pujals, nacida en Santiago de Cuba, quien llegó a Santo Domingo en 1963. Carlos Veitía es nieto de un odontólogo dominicano, que fue pintor plumillista.

Aniversario 49 del Teatro Nacional

Este viernes 5 de agosto, a las 8:00 pm, el Teatro Nacional en ocasión de su 49 aniversario presentará la Gala “Nuestros solistas”, con la Orquesta del Teatro, bajo la dirección del maestro Dante Cucurullo. Solistas: Di Taveras, pianista y Leslie Pérez la Rosa, violinista. Interpretarán la Obertura Carnaval para orquesta y órgano en fa mayor de Alexander Glazunov, el Concierto para piano y orquesta No. 2 de Dimitri Shostakovich (Di Taveras), y el Concierto para violín y orquesta No. 2 de Henrik Wieniawski interpretado por la violinista Leslie Pérez la Rosa.

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