El 24 de junio, a las 7:00 de la noche, se presentará el nuevo poemario en el Café Teatro Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito.
Mario Lebrón está de plácemes. Se acerca la fecha para dar a conocer su nievo hijo, el poemario “Después del llanto, la sangre”, publicado bajo el sello ML Ediciones y Editorial Santuario.
“Este es mi segundo libro, tengo anterior un libro de cuentos titulado ‘La mulata de la última fila’. Este es un poemario digamos que breve, pues está compuesto por 27 poemas, escritos en distintas épocas. Los hay escritos a mitad de los años 80 del pasado iglo, y los hay de hace poco tiempo”, expresó a elCaribe, el autor, productor, actor y director teatral.
“Quise incluir poemas de corte social, de corte filosófico y de corte existencial”, explicó Mario Lebrón.
Hijo de gato caza ratón, Lebrón es hijo del inolvidable escritor dominicano Mariano Lebrón Saviñón, una de las figuras más importantes de las letras dominicanas de los siglos XX y XXI. A la vez, Mario es el padre de la destacada actriz y cantante dominicana Laura Lebrón, establecida en Estados Unidos desde hace algunos años.
El libro de Mario tiene un pórtico escrito por el poeta Mateo Morrison y una introducción firmada por el también poeta y escritor César Sánchez Beras.
“El título ‘Después del llanto, la sangre’ es tomado de un poema dedicado a la guerra. Es mi humilde visión de lo que es la guerra, reducida a un poema”, confesó.
Mario Lebrón aseguró a elCaribe que en la próxima publicación viene una obra de teatro de su autoría.
Sobre el poemario
Morrison en sus palabras asegura que Lebrón: “Ha cultivado la poesía desde su niñez, aunque en silencio” y cita un fragmento del poema que da título al libro: “Volverá la guerra / donde las escaleras nos subirán al piso más alto / donde los frutos saldrán del mar / y se perderán entre las piedras”. Alaba que tras la sencillez de los versos del poemario, se esconde la condición humana y sus diversos vericuetos.
Por su parte, Sánchez Beras afirma que el llanto y la sangre del título “constituyen bloques semánticos que trascienden la mera luteralidad para transtutarse en categorías que adquieren los rigores de la interpretación histórica y moral”.
