Desde que comenzó la pandemia, Luisa María Güell perdió las ganas de subirse a un escenario, sobre todo después del fallecimiento de su madre Laudelina Villate Torrado, quien fue su todo y quien desde los cinco años de edad de su hija, se dedicó a apoyarla en la formación en la música, la actuación y la danza.
El regreso a los escenarios ha sido en el Hard Rock Café de Santo Domingo, (versión grande) el pasado viernes, de la mano de Marlene de los Santos, una emprendedora productora que la convenció para que viniera. Le cumplió con las exigencias, y Luisa con 80 años demostró que mantiene su voz como si el tiempo no hubiese pasado, y sigue cantando en el mismo tono de cuando comenzó a los 16, amarrada a la cancion italiana No tengo edad, que ahora solamente canta para el público cubano, cuando se la piden, en Miami, donde reside.
Cuando España comenzó a tomar el rumbo socialista, Luisa le regaló su auto al director musical y vendió sus propiedades. Ahora, sencillamente, no podría ni respirar allí.
Luisa María sufrió en Cuba las UMAP (aquellos campos de concentración y trabajo forzado para quienes pensaban diferente o “eran” diferentes) de los que salió en 1968, tras negarse a viajar en una delegación artística al campo socialista, o sea ser una artista que no correspondía con los cánones ideológicos. De ella nada saben, obviamente, las nuevas generaciones de cubanos en la isla, como tampoco saben de Celia Cruz, quien sigue estando prohibida.
Su regreso a los escenarios ocurrió con una banda armada en República Dominicana, con la cual tuvo unos cinco ensayos, y salió felizmente a camino.
El concierto comenzó con ella, siempre descalza, cantando I will Survive, como una declaración de principios. Luego un popurrí , seguido de Si supieras, Tres palabras, Acércate más y Nuestro juramento. Desde el primero, cada uno de los temas fue coreado y con algunas mujeres de pie, en amargue total.
Ay, amigo mío precedió a No me vayas a engañar; Aquellas pequeñas cosas e Y si mañana. Después propuso Cómo fue; Sombras nada más, Madre selva y COnfesiones junto al Sena, luego La Foule.
El último segmento incluyó Ayer te vi, Murió nuestro amor de verano; No hago más que recordarte. Yo no soy como ave mansa. Y el final absoluto con Se me cansó la risa. Pocas ovaciones y pocos conciertos han sido tan coreados por un público increiblemente diverso, donde habían señoras de su misma edad y hasta jóvenes de 20 y tantos o 30 años. Parece que queda Luisa María Güell para rato.
Integrantes de la banda y asistentes destacados
Banda musical: Antulio Mora (pianista y productor venezolano); teclados Elías Hidalgo; guitarra Helvis Villalona; bajo Jeisson Mercedes; batería Luis Feliz; coros: Adrana Mosquea, Perla Dominguez e Inmaculada Estévez.
Asistentes destacados: Carlos Gómez, líder Comisión de Cultura del Senado; el artista Julio Sabala, gran amigo de Luis María Güell; la escritora y periodista Carmen Imbert Brugal; el empresario y escritor Domingo Dauhajre.
