El Lehman Center for the Performing Arts presentó “La historia de una Diva y una Reina”. La producción ejecutiva del show fue responsabilidad de la empresa Landolfi Music Group.
Miriam Cruz y Milly Quezada brillaron juntas en el Lehman Center for the Performing Arts durante “La Historia de una Diva y una Reina”, el espectáculo que compartieron. La función se presentó a casa llena y celebró el talento, la trayectoria y el legado de dos grandes exponentes del merengue dominicano, dice una nota de prensa de la oficina de Miriam Cruz.
Miriam cautivó a los asistentes con su imponente presencia escénica, energía y fuerza interpretativa, reafirmando su lugar entre las figuras femeninas más emblemáticas del género. Su presentación combinó música, baile y una propuesta visual dinámica, con un cuerpo de bailarines y efectos de pirotecnia que aportan espectacularidad a la puesta en escena.
El cuerpo de bailarines estuvo integrado por Jhongeiver Arturo Alzualde Lira, Walter Oswaldo Ayala Veliz, Diomedes Alberto de los Santos Rodríguez y Luiggi Alvarez, quienes acompañaron a la artista con una coreografía llena de energía y dinamismo, aportando fuerza y movimiento a su propuesta escénica.
Con tres cambios de vestuario, concebidos para acompañar distintos momentos del espectáculo y realzar su elegancia y personalidad artística. Uno de los atuendos fue diseñado por Anel Verna, en una propuesta de vestuario coordinada junto a Milly Quezada. El maquillaje y peinado estuvieron a cargo de Nathy Betancourt, mientras que Michael Garcibi asumió el vestuario general.
El maestro Ysrael Casado estuvo a cargo de la dirección musical, quien condujo la propuesta musical de la presentación. Mientras, con Claudio de la Cruz y José Osorio LD como Luminotécnico, quienes aportaron una puesta en escena que reunió calidad musical, despliegue visual y dos figuras esenciales de la música dominicana.
