La soprano dominicana Nathalie Peña-Comas anunció el lanzamiento de su nuevo sencillo “Sombras nada más”, una adaptación del emblemático tema popularizado por el artista mexicano Javier Solís, que estará disponible en todas las plataformas digitales a partir de este viernes 4 de septiembre.
Tras el éxito de «Esclavo y amo», emblemático tema de Solís que transformó en una propuesta World Music, esta nueva apuesta de Nathalie apunta esta vez a unir al bolero ranchero con la bachata y la tradición lírica.
Claves
- La soprano dominicana Nathalie Peña-Comas estrenará “Sombras nada más” este viernes 4 de septiembre.
- El sencillo reimagina el bolero ranchero popularizado por Javier Solís desde una sonoridad dominicana marcada por la bachata.
- La producción musical estuvo a cargo del maestro mexicano Enrique Martínez.
Bajo la producción musical del maestro mexicano Enrique Martínez, el fonograma se aparta del arreglo tradicional para proponer una fusión técnica de géneros, hilvanando la solemnidad de la música clásica con la identidad rítmica del Caribe.
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México y el Caribe en una misma canción
Al referirse a esta nueva grabación, Peña-Comas explicó que su intención fue acercarse a la obra con respeto, pero también con libertad.
“Mi deseo fue acercarme a ella con respeto, pero también con libertad; conservar su melancolía y su intensidad mientras la llevaba hacia mis propias raíces”, expresó la soprano dominicana.
La artista describió la versión como un punto de encuentro emocional entre México y el Caribe.
“Cuando el bongó y la güira comienzan a dialogar con el violonchelo, los metales y mi voz, siento que México y el Caribe se encuentran en un mismo espacio emocional. Eso es muy bonito. Y más cuando el tema es bailable”, afirmó.
Ese cruce define el espíritu de la producción: una canción profundamente asociada a la memoria romántica latinoamericana que ahora se abre a una lectura dominicana, rítmica y contemporánea.
Una arquitectura sonora de raíz híbrida
La grabación reúne elementos populares, clásicos y contemporáneos.
Las guitarras eléctricas y la programación de Wesley Amorim, los teclados de Enrique Martínez, el bajo eléctrico de Carlitos Del Puerto y la batería de Murilo Bueno aportan el pulso moderno de la producción.
En contraste, el violonchelo de Nicole Peña-Comas acentúa la dimensión íntima y melancólica de la obra, mientras los trombones de Francisco Torres amplían su carácter dramático.
La identidad antillana aparece con claridad a través del bongó y la güira de Rafael Carrasco, junto a la percusión adicional de Ray Yslas, elementos que incorporan al clásico una huella rítmica inequívocamente caribeña.
La producción instrumental funciona como plataforma para la interpretación vocal de Peña-Comas, respaldada armónicamente por los coros de Katherine Esther, Roger Zayas-Bazán y Gabriela Martínez.
Entre la tradición clásica y la música popular
Con “Sombras nada más”, Nathalie Peña-Comas continúa desarrollando una propuesta artística situada deliberadamente entre dos mundos: el rigor y la expresividad de la tradición clásica, y la riqueza rítmica y emocional de la música popular iberoamericana.
El resultado, según la concepción artística del proyecto, es una versión que conserva la intensidad melancólica del tema y la proyecta hacia una sonoridad bailable, antillana y lírica.
La obra también confirma una línea estética que Peña-Comas viene explorando en su trabajo reciente: tomar canciones instaladas en la memoria colectiva, cruzarlas con otras culturas y devolverlas al público desde un lugar inesperado.
