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The Pinneapple ball: un fin de semana electrónico, alternativo, buenas vibras y el mambo violento de Omega
The Pinneapple ball: un fin de semana electrónico, alternativo, buenas vibras y el mambo violento de Omega

Este domingo se cumplió el tercer día del festival de música The Pinneaple Ball. Más allá de piñas, hubo mucha diversión, concientización ambiental, buena música y un buen ambiente. Lo que se vivió este fin de semana desde la playa del Monumento a Fray Antón de Montesinos, los días viernes, sábado y domingo, se resume a tres palabras y un sentimiento: electrónico, alternativo, buena música y la permanente sensación de buenas vibras.

No se puede dejar de mencionar el mambo violento de Omega, que cerró con broche de oro este festival, a pesar de haber sido pospuesto del viernes al domingo, por tema de tiempo y clima, y quizás fue lo mejor, para que más personas pudieran disfrutar de esta presentación.

La empresa organizadora de eventos Shaveurlegz y Ron Barceló, lograron crear un espacio ambientado para disfrutar de la mejor manera las presentaciones artísticas que actuaron durante tres noches consecutivas. Luces leds, áreas de descanso y relajación, decoraciones de la fruta protagonista del evento y dos impresionantes escenarios.

El primer escenario, llamado “The Pinneaple Bay”, acogía a las diferentes agrupaciones y artistas solistas de distintos géneros, que en su mayoría eran alternativos. El segundo, pertenecía en su totalidad a los djs y a los amantes de la música electrónica.

Hubo un efecto especial que daba un toque natural a cada agrupación que presentaba desde el stand principal, Pinneaple Bay. Entre una canción y otra se podía apreciar el sonido de las olas del mar cuando llegaban a la orilla, creando una experiencia de conexión entre el festival y la naturaleza. 

No solo se enfocaron en la decoración del espacio, el cuidado del medio ambiente también fue prioridad. Los organizadores del evento tomaron en cuenta algunas medidas y dinámicas para salvaguardarlo, desde utilizar vasos reusables para servir los tragos, hasta regalar boletas a cambio de la colaboración con la limpieza del entorno donde se llevó a cabo el evento.  

Los tres días estuvieron cargados de mucho estilo, desde maquillaje, brillo y ropa estilo boho y asthetic y para los amantes de las fotografías y el figureo, casi todo el espacio era un buen lugar para una buena foto.

El estómago no se descuidó, los restaurantes, también llamados “Pinneaple eats”, se encargaron de poner contentos los corazones de los visitantes, a través de la comida. Había una gran variedad y de calidad, desde los hot dogs de Franks DR, la pizza de Cyrano, las opciones saludables de Vita, las jugosas hamburguesas de Smashed Burgers, los glamurosos platos de Restaurante Olivia y para los que querían un postre, los helados de Haagendazs, eran su solución.

Día 1

El viernes, cuando la noche empezaba, un fuerte aguacero intimidó el festival. A tempranas horas la presencia de invitados era tímida y las presentaciones, en consecuencia, rodaron de horario, pero eso no detuvo la fiesta.

Esa noche, agrupaciones como Clubz, desde Monterrey y Elder Island, desde Reino Unido, trajeron su música a los dominicanos desde la tarima Pinneaple Bay. En ese mismo escenario, alrededor de la 1 de la mañana, la agrupación local Solo Fernández, inyecto su rock y su género alternativo e independiente a los presentes, demostrando una vez más, no solo la calidad de su música, sino también que República Dominicana literalmente lo tiene todo, y es más que bachata, merengue y dembow.  

Del segundo escenario se apoderaron artistas como Ramos N’ Chill, el dúo Musical Martox, Omar Andino Dop Live y Eelke Kleijn.

Esa noche se tenía prevista la presentación del mambero urbano Omega, sin embargo, dada la situación del clima y de que los horarios de las presentaciones rodaron y ante la poca cantidad de personas presentes se pospuso para el domingo. A consecuencia de este imprevisto la organización del evento anuncio a través de sus redes que quienes habían comprado para el viernes tendría acceso el sábado y el domingo.

“Debido a las fuertes lluvias, en el dia de ayer, no pudimos cumplir con los tiempos establecidos y lamentándolo mucho, no puedo presentarse el artista principal, Omega. La buena noticia es que estará con nosotros este domingo, por esa razón, todos aquellos que compraron entradas para el dia de ayer, su ticket será válido para hoy sábado y domingo 24. La piña, a veces tiene dos sabores”, establecía el anuncio.

Día 2

El sábado fue más poblado, ante un cielo más despejado. Más personas disfrutaron de la música del segundo día, en el que una de las atracciones principales fue la música de la banda venezolana Rawayana, que motivó también una significativa asistencia de sus compatriotas en el país.

Pero ahí no quedó todo. Miami Horror también puso al público a cantar y brincar con su electropop natural australiano, desde el escenario de Pinneaple bay, desde donde también se presentaron Emm Silverio, Midlife y Sobresoma.

Por razones, que quedaron al desconocimiento del público, la agrupación local Tierra Fértil, no se presentó, ni ese día, ni el domingo, siendo la única banda que quedó fuera del line up.

De El Bohio, se mantuvo encendido con la música y mezclas de artistas y DJs, desde Dandara Music, Kazy Lambist, Vander, Pillow Talk, Ali Farahani, María Lunares y Sal y Pimienta.

Día 3

Lo particular del domingo, aparte de que fue el día más asistido, fue el hecho de que era apto para toda la familia, incluyendo a las mascotas y la entrada para los niños hasta los 12 años era gratis. Ante este llamado, muchos de los asistentes estuvieron acompañados de sus hijos, que también se divirtieron a ritmo de la música y se recrearon en las distintas áreas del festival.

Ese día el line up estuvo también atrayente y se podía disfrutar junto a toda la familia. Desde el Pinneaple Bay, la agrupación de Villa Mella, Pororó, abrió la fiesta alternativa, a partir de las 5 de la tarde, mientras Enrique Peynado, animaba con sus mezclas en El Bohío.

A Peynado le siguió el dúo santiaguero y electrónico Yellow Outlet, compuesto por Cristian Guillén y María Taveras.

Directamente desde Francia Camel Power Club, trajo su música a dominicana por primera vez y con ganas de saludar al público hispano, usaron el poco español que saben para interactuar con los que bailaron a ritmo de su música.  

Le siguió la artista femenina, Leton Pé, con su peculiar sensualidad y música urbana latina y alternativa. Siguió en ese mismo género y con mucha energía, Riccie Oriach, quien puso a todos a bailar y sudar con su música y sorprendió al hacerse acompañar de Mecano y el urbano Kiko el Crazy.

En el mismo estado de ánimo, la escenografía pasó de imágenes africanas, por Riccie Oriach, a convertirse en Jamaica con la banda de reggae “The Wailers”, derivada de la agrupación original de Bob Marley. En el otro stand animaron con su música los djs Chez Tropics, Soul Tropic  y Spaniol.

Pero algo movilizó a casi  toda la audiencia para el Pinneaple Bay y fue el sonido de la orquesta que acompañaría a Omega el Fuerte, quien subió con su mambo violento, vestido de negro y un peculiar peinado.

El mambero chamboneó el Pinneapple ball con su presentación y cerró por todo lo alto estos tres días  de festival alternativo y electrónico, con su mambo callejero. El público se lo disfrutó de principio fin, bailado y coreado sus mejores éxitos, desde “Chambonea”, hasta “Si no me ama”.

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