Itania María es una profesional dominicana con una larga trayectoria periodística y docente que vivió siempre en Santo Domingo, y aunque estuvo radicada un corto tiempo en París, se formó en República Dominicana. Cursó la escuela primaria en tres centros de estudios, el Colegio Evangélico Nuevo Nacimiento, Centro de Estudios Catalán y Academia La Trinitaria, los estudios secundarios los cursó en el Liceo Víctor Estrella Liz (“La Perito”) en el Ensanche La Fe. Se graduó de licenciada en Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, fue durante varios años gerente de Comunicación en Profamilia y posteriormente estudió la carrera de sicología, que es la profesión que actualmente ocupa todo su tiempo.
Usas tu apellido materno, ¿verdad?
Sí, porque siento que es una forma de mantener viva la memoria, la presencia de mi madre, una mujer a la que quise mucho y que se fue muy pronto de este mundo, así que es como una forma de tenerla siempre conmigo.
Primero te graduaste de comunicadora, fuiste reportera, jefa de sección de un periódico y después estudiaste sicología ¿cómo fue ese proceso?
Cuando fui a la UASD me hicieron el test de aptitud, me salieron tres carreras: comunicación, sicología y derecho. En ese tiempo en la UASD había lo que se llamaba el Colegio Universitario, el CU, que había que cursarlo antes de entrar a la carrera, y la única que no lo exigía era Comunicación Social, como yo estaba trabajando y no podía dejar de hacerlo, me decanté por Comunicación Social y creo que fue lo mejor que pude hacer, si volviera a nacer elegiría esa carrera sin dudarlo, porque me ha servido de mucho y me ayuda enormemente en mi desempeño como terapeuta. Cuando ya había pasado por todo eso, me decidí a hacer lo que me gusta que es la sicología.
¿Cuándo te graduaste de sicóloga?
Yo empecé la licenciatura en 2012 y la terminé en 2016, después de eso comencé la maestría en terapia familiar y desde agosto del 2018 ya comencé a ver pacientes, en el 2019 estaba haciendo una pasantía, porque donde yo estudié, en el Instituto de Sexualidad Humana de la UASD, se exige una pasantía importante, y con la pandemia fue cuando comencé a ocuparme de atender consultas, recuerdo que en ese momento había mucha ansiedad, y empecé a dar terapias y, desde entonces, esa es mi principal actividad, es decir que vivo de esto.
¿Qué tú piensas de la industria de la autoayuda, que mueve cientos de millones de dólares por año, y está llena de peligros y de gente improvisada?
Lamentablemente la “industria” de la autoayuda se ha ido banalizando cada vez más, es un fenómeno que crece, bajo el amparo de las redes sociales de hoy día, bajo una frase potente que el algoritmo premia: “Vamos campeón”, “tú puedes”, “si a mí me funcionó esto tú también podrás”… yo recuerdo que leí una vez un libro que se titula El arte de ser persona, de Leo Buscaglia, que para mí fue inspirador, on ese texto yo aprendí a perderle el miedo a la muerte pero no todos los libros de autoayuda pueden tener el mismo efecto en las personas. Cuando un libro te dice que tienes que hacer esto o lo otro y no logras el éxito, hay un problema. Una persona puede tener una tristeza por algún motivo concreto, yo puedo estar triste porque me botó mi novio, pero esa tristeza me puede durar unos días, semanas, pero cuando esa tristeza tiene una duración prolongada ya no es tal, puede ser una depresión, y la depresión se cura con terapias y con medicación. Hay terapias que se basan en evidencia científica, porque la sicología es ciencia y se basa en estudios que avalan lo que se dice, lo que se aplica, lo que se sugiere al paciente.
¿Cómo se puede diferenciar la ayuda que ofrece un sicólogo o un siquiatra, de la que ofrece un charlatán que habla de autoayuda?
Un sicólogo o un siquiatra son personas que tienen estudios y una preparación científica, así que cuando una persona tiene un problema diagnosticado, de ansiedad, de depresión, no funciona la autoayuda, y en eso se nota la diferencia, porque un sicólogo jamás le diría a un deprimido sal de ahí, si yo pude tú también tienes que poder, ahí notamos que no hay nada científico… la sicología aplica terapias que se basan en estudios, en evidencias, la terapia cognitivo-conductual, la terapia dialéctico-conductual, por ejemplo, eso solamente un profesional certificado, a algunas personas les resulta un consejo de un coach, pero no siempre o no a todas las personas les funciona.
¿Qué diferencia hay entre un sicólogo y un siquiatra?
Un siquiatra es un médico, es alguien que tuvo que estudiar medicina y trabaja sobre la base de afecciones diagnosticadas y estudiadas, y como médico puede recetar medicamentos, un sicólogo es una persona que estudia la conducta, la personalidad y está capacitado para dar terapias, pero cuando llega un paciente que presenta cambios en los patrones de sueño, que tiene pensamientos obsesivos, que tiene pensamientos suicidas, el sicólogo tiene que derivarlo al siquiatra, se suele aplicar también la co-terapia, que es cuando el siquiatra receta medicinas y el sicólogo apoya con estrategias de afrontamiento, da las técnicas para enfrentar esos trastornos.
En pocas palabras, ¿qué es la depresión?
La depresión es tener pensamientos negativos sobre sí mismo, sobre el entorno, sobre el futuro. Se nota cuando se pierde el interés por las cosas que antes producían satisfacción, y se produce un aislamiento, es cuando aparece la anhedonia, que es esa falta de entusiasmo por todo lo que antes representaba un motivo de alegría, ya no se disfruta en el play con el juego de las Águilas y el Licey, si antes te gustaba ir a la playa con los amigos ya dejó de interesarte, prefieres quedarte en casa, solo, comeré mucho o no comer en absoluto, y preocuparte en demasía por cosas que no tienen una solución inmediata, o se pasa a una planeación suicida porque la angustia es tal que se van las ganas de vivir.
¿Qué relación tiene con lo estados depresivos el remordimiento?
El remordimiento se compone de pensamientos rumiantes, se trata de pensamientos de autoinvalidación, aparece la pregunta ¿y qué hubiera pasado si yo hubiera hecho esto o lo otro? O ¿Por qué no hice esto? Esos pensamientos son típicos de los estados depresivos, y están estrechamente relacionados.
El coaching es otra industria que mueve millones de dólares, ¿sirve para algo o no?
Puede servir si el coach es una persona que tiene un título profesional, porque los sicólogos somos coaches también, incluso, cuando un coach es una persona con estudios y le aparece alguien con un trastorno lo deriva a un siquiatra o a un sicólogo, pero no todos lo hacen, así que cuando se va a recurrir a un servicio de coaching, lo mejor es averiguar si esa persona tiene suficiente aval científico y, más que nada, seriedad.
