El golpe de Estado de 1963: La caída de Juan Bosch en la madrugada del 25 de septiembre

Las Fuerzas Armadas toman el control, fin del primer gobierno democrático después de la tiranía y sus consecuencias políticas

En ocasión de conmemorarse el 62 aniversario del Golpe de Estado que derrocó al presidente Juan Bosch, Zona Retro presenta esta semana una mirada al panorama político que se vivió en el país, tras este trascendental evento, que alteró el curso de la democracia en la República Dominicana.

Según documentos periodísticos de la fecha, en la madrugada del 25 de septiembre de 1963, el presidente de la República, Juan Bosch, de 54 años fue derrocado por un golpe militar sin derramamiento de sangre.

A las 2:30 de la madrugada, las Fuerzas Armadas, encabezadas por el mayor general Víctor Elby Viñas Román, secretario de las Fuerzas Armadas, tomaron el control del país y establecieron un gobierno provisional encabezado por la Junta Militar. Este golpe fue ejecutado sin violencia, pero significó el fin del mandato de Bosch, quien solo llevaba siete meses en el poder.

La Junta militar justificó su intervención como una medida necesaria ante lo que consideraban una “situación caótica” en el país, señalando la incapacidad de Bosch para resolver los problemas económicos, sociales y, particularmente, la amenaza del comunismo. En su comunicado, las Fuerzas Armadas acusaron al gobierno de Bosch de despreciar la Constitución y de no respetar los derechos individuales, además de su presunta pasividad ante los avances del comunismo en América Latina.

Justificación del golpe

Al tomar el poder, la Junta suspendió las Cámaras Legislativas y reinstauró la Constitución de 1962, esta Carta Magna otorgaba amplias facultades al Ejecutivo. En su declaración, las Fuerzas Armadas aseguraron que su intervención era crucial para evitar el colapso del país, afirmando que el gobierno de Bosch había fracasado en su responsabilidad de defender el orden y la estabilidad.

Además, la Junta prohibió la existencia de organizaciones marxistas-leninistas, alineándose con las políticas anticomunistas predominantes en la Guerra Fría. A las pocas horas del golpe, las Fuerzas Armadas declararon el estado de sitio en todo el país y establecieron un toque de queda desde las 6:00 PM hasta las 6:00 AM del 26 de septiembre.

La calma tensa tras el golpe

Aunque el Golpe ocurrió sin derramamiento de sangre, la ciudad vivió momentos de tensión. En la calle El Conde, en la zona baja de Santo Domingo, grupos de jóvenes se enfrentaron a la policía, lanzando piedras mientras los agentes respondían con bombas lacrimógenas. El altercado, breve y aislado, fue sofocado rápidamente, pero dejó una sensación generalizada de incertidumbre en la población.

Durante el resto del día, las calles de la ciudad permanecieron en relativa calma, aunque las tensiones no desaparecieron por completo. Varias organizaciones laborales y grupos anticomunistas, incluidos algunos partidos de la derecha, manifestaron su apoyo al golpe y al nuevo régimen militar. Mientras tanto, la policía implementaba un control férreo sobre las sedes de los partidos de izquierda, y la mayoría de las escuelas, comercios e industrias permanecieron cerrados.

La versión oficial del golpe

El comunicado oficial emitido por las Fuerzas Armadas sostenía que la decisión de derrocar a Bosch era necesaria para restaurar el orden y enfrentar los desafíos internos del país. Las autoridades militares argumentaban que el gobierno de Bosch había fallado en contener la crisis económica, la creciente inflación y el desempleo, y que su inacción ante la “amenaza comunista” representaba un peligro para la estabilidad del país.

“Ante las maniobras del comunismo internacional, que amenazaba con destruir la tradición dominicana, las Fuerzas Armadas tenían que intervenir, para poner orden en el caos y luchar contra el comunismo que destruye a nuestro país, cumpliendo sus funciones públicas para restaurar el bienestar general”, señala el documento oficial.

En cuanto a los planes futuros, la Junta anunció que trabajaría en la formación de un gobierno provisional compuesto por tres ciudadanos respetables, elegidos en acuerdo con los partidos políticos. Este gobierno interino, afirmaban, se mantendría en el poder hasta la convocatoria de nuevas elecciones, lo que generaba aún más incertidumbre sobre el futuro político de la nación.

Reacciones al Golpe

El golpe provocó una rápida reacción tanto dentro del país como fuera de él. En Puerto Rico, el gobernador Luis Muñoz Marín manifestó su apoyo a Bosch, quien seguía siendo considerado por él como el presidente legítimo de la República Dominicana. Muñoz Marín destacó que, si Bosch llegaba a Puerto Rico, sería recibido con todos los honores, dado que aún representaba la legalidad democrática del país.

Asimismo, la esposa de Bosch, Carmen Quidiello, quien se encontraba en Puerto Rico al momento del golpe, condenó públicamente la acción de las Fuerzas Armadas. En una declaración emocional, calificó el golpe como un retroceso en la lucha por la democracia, lamentando que, tras tantos años de dictadura, el país regresara a un régimen autoritario.

Juan Bosch se mantiene firme

Desde su arresto en el Palacio Nacional, Juan Bosch envió un mensaje al pueblo dominicano, en el que destacó que, a lo largo de su administración, no se había derramado sangre, ni se había aceptado la corrupción o la represión. En una carta escrita de puño y letra, Bosch subrayó que, a pesar del golpe, “ni vivos ni muertos, ni en el poder ni en la calle se logrará de nosotros que cambiemos nuestra conducta”.

En su mensaje, Bosch reiteró su compromiso con la justicia y la democracia, rechazando las imposiciones de privilegios y corrupción que caracterizaban a otros regímenes. Además, hizo un llamado al pueblo a mantener la dignidad y la lucha por la libertad, afirmando que no se detendría en su defensa de una República Dominicana democrática y libre.

Agente policial arresta a ciudadano por realizar disturbios luego del Golpe del Estado 25.09.63.

Un golpe con repercusiones históricas

El golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963 no solo significó el derrocamiento de un gobierno democrático, sino el inicio de un periodo de inestabilidad política que marcaría el destino del país en los años siguientes. Aunque las Fuerzas Armadas justificaron su intervención como una medida para restaurar el orden y enfrentar la amenaza del comunismo, este acto dejó una profunda división en la sociedad dominicana.

La caída de Bosch fue seguida por una serie de convulsiones políticas que culminarían en la Revolución de Abril de 1965, un levantamiento popular que, en muchos aspectos, continuó la lucha por la restauración de la democracia. Así, el golpe de Estado no solo alteró el curso de la política dominicana en ese momento, sino que dejó una huella que se sentiría por muchos años más en la historia de la República Dominicana.

Posted in Cultura, Gente, Zona Retro

Más de gente

Más leídas de gente

Las Más leídas