Muchos opositores al régimen dictatorial de Trujillo fueron obligados a exiliarse y, al concluir la llamada “Era de Trujillo”, expresaban su deseo de retornar al país.
Hoy, al cumplirse 63 años de aquel acontecimiento, Zona Retro evoca ese episodio que dejó una huella imborrable en la historia política de la República Dominicana y su lucha por la soberanía.
Manifestación Pro Regreso Exiliados
Desde temprano en la mañana, el 8 de julio de 1962, comenzaron a congregarse en los alrededores del parque Colón los asistentes a la manifestación, y su cantidad fue aumentando conforme se acercaba la hora establecida para realizar el piquete frente a la Embajada de Estados Unidos.
Varias banderas rojas y negras fueron desplegadas en el parque, y algunas incluso colocadas en la estatua del Gran Almirante. Asimismo, se fijó en la escultura un cartel con mensajes referentes al regreso de los exiliados dominicanos, firmado por la Zona Socialista del Movimiento Popular Dominicano (MPD).
La consigna “¡Viva la Revolución!” era repetida con frecuencia por los asistentes, muchos de los cuales vestían camisas rojas, pantalones negros y boinas a juego.
Uno de los dibujos en los cartelones representaba al canciller Bonilla Atiles entregando la República Dominicana al presidente de los Estados Unidos.
Otros cartelones decían “Quisqueya sí!, ¡Yanquista no!” “Fuera la ley de emergencia engendrada del imperialismo Yanqui”. “El M.P.D. demanda regreso de los exiliados. Viva el Frente Unido de Liberación Nacional”. “Patria o Muerte, MPD”.
Inician desfile
Alrededor de las 10:00 de la mañana, los manifestantes iniciaron su marcha desde la plaza Colón, recorrieron la calle El Conde y otras vías hasta llegar frente a la Embajada de los Estados Unidos, donde se posicionaron en ordenada y pacífica formación.
Al llegar frente a la Embajada, la multitud se encontró con un fuerte cerco policial. Los agentes estaban equipados con ametralladoras, largas macanas, así como bombas lacrimógenas y de estruendo.
Una vez que los piqueteadores estuvieron organizados y en formación, entonaron el Himno Nacional. Al concluir, el doctor Héctor Cabral Ortega se dirigió al grupo a través de los micrófonos de una guagua anunciadora que formaba parte de la manifestación.
En este sentido, el doctor Cabral se refirió, entre otras cosas, a la entrada al país de los exiliados antitrujillistas, cuyo derecho les había sido negado.
Varios representantes de la prensa, tanto nacional como internacional, captaron en imágenes el desarrollo de la manifestación. Aunque algunos de los asistentes profirieron expresiones inapropiadas hacia los policías que custodiaban el lugar, estos mantuvieron una actitud de notable serenidad.
Los manifestantes permanecieron frente a la Embajada durante aproximadamente 40 minutos, tras lo cual se dirigieron en marcha hacia el Palacio Nacional.
Hacia el Palacio Nacional
A lo largo del recorrido, los manifestantes entonaban himnos revolucionarios y avanzaban con los brazos entrelazados, siguiendo el ritmo de sus canciones.
Entre los participantes en la manifestación se encontraban personas de diversas edades, desde adultos mayores hasta niños, y también varias mujeres. No obstante, predominaban los jóvenes y menores. Además, se reportó la presencia de representantes de diferentes organizaciones políticas, entre ellas el Movimiento Popular Dominicano.
Al llegar al frente del Palacio Nacional, cerca del mediodía, los manifestantes se toparon con un estricto despliegue policial, que posteriormente fue reforzado de manera significativa. Los primeros en arribar lo hicieron coreando consignas como “¡Paredón para Bonilla!”.
Frente a la entrada principal del Palacio Nacional, el doctor Cabral Ortega volvió a tomar la palabra, centró su discurso, una vez más, en la demanda por el retorno de los dominicanos antitrujillistas que vivían en el exilio.
Disturbios
Algunos individuos no identificados arrojaron piedras de forma aislada, lo que provocó un leve disturbio. Desde las escalinatas del Palacio Nacional, numerosas personas observaban el curso de la manifestación.
Los agentes levantaron sus largas macanas, y algunos manifestantes respondieron lanzando piedras recogidas en los patios de las casas cercanas al Palacio, transformando el piquete en un caos de confusión.
En ese contexto, miembros de la policía lanzaron dos bombas y se escucharon algunos disparos de fusiles y pistolas; sin embargo, en ese momento no se reportaron personas heridas.

Demandas y exigencias
El doctor Miguel Arcángel Vásquez Fernández, uno de los participantes en la manifestación, expresó a un reportero de El Caribe: “Esta protesta se realiza en rechazo a la evidente y abierta intervención del imperialismo yanqui, que constantemente intenta desviar la revolución democrática y nacionalista del pueblo dominicano. Un pueblo que ya ha despertado su conciencia cívica y revolucionaria, y que está dispuesto a hacer cualquier sacrificio para alcanzar su independencia política, social y económica”.
El comité central de la Agrupación Pro Regreso de los Exiliados Antitrujillistas emitió un comunicado en el que reiteró sus demandas: la derogación de la “ley fascista” de emergencia, el retorno de todos los exiliados antitrujillistas y la destitución del “canciller de la indignidad”, Bonilla Atiles.
La declaración sostuvo que, a lo largo de toda la manifestación, la multitud mantuvo una conducta patriótica y cívica. Indicaron que tanto frente a la Embajada de Estados Unidos como ante el Palacio Nacional, los participantes se limitaron a entonar el Himno Nacional y a corear consignas en demanda del fin inmediato de la intervención estadounidense en el país, así como del retorno de todos los exiliados antitrujillistas al territorio nacional.
