En el país se habla de un 32 % de obesidad, pero un especialista considera que el número podría ser mayor
Un paciente obeso tiene un 60 % más de probabilidades de desarrollar cáncer de esófago, estómago, vejiga, vías biliares o páncreas, en comparación con una persona sin obesidad. Para el cirujano bariátrico Héctor Sánchez Navarro, este es uno de los datos menos mencionados cuando se habla del tema, pero uno de los más preocupantes dentro de las repercusiones de la enfermedad.
El especialista, quien tiene consulta en el Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), explicó que la obesidad “va acabando con cada sistema”. De acuerdo a Sánchez Navarro, cuando se habla de sistema se refiere a cada subgrupo de elementos del cuerpo humano, como el sistema musculoesquelético, que compone la parte muscular y ósea, así como el sistema cardiovascular y el digestivo.
Las declaraciones fueron ofrecidas ayer, Día Mundial de la Obesidad ,durante una entrevista en el programa Despierta con CDN, conducido por Nelson Rodríguez, Katherine Hernández, Yanessi Espinal, y Federico Jovine, donde fue invitado a realizar un abordaje sobre las enfermedades metabólicas.
Al referirse a las estadísticas globales, sostuvo que los números correspondientes al cierre de 2025 son alarmantes. “Por ejemplo, a nivel mundial es más la obesidad infantil que el hambre infantil”, afirmó.
Según el doctor, el porcentaje de niños con desnutrición severa es actualmente menor que el de niños con algún grado de obesidad, algo que ocurre por primera vez en la historia.
Agregó que en países como Estados Unidos se están realizando cerca de 430,000 cirugías bariátricas al año, duplicando la cifra del año 2022 en tan solo cuatro años. Asimismo, indicó que la inversión en la industria farmacéutica en medicamentos que ayudan a tratar la diabetes tipo 2, y que también favorecen la pérdida de peso, sobrepasa los 100,000 millones de dólares en dos farmacéuticas. “Habla muy bien de lo alarmante que es lo que se viene y que no se puede frenar la evolución de la enfermedad de la obesidad a pesar de la inversión”, sostuvo en el encuentro.
Sánchez Navarro insistió en que la obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, comparable con la enfermedad renal crónica o con las enfermedades reumatológicas e inflamatorias. En ese sentido, afirmó que la salud mental tiene un rol fundamental en el tratamiento. “Un paciente obeso, sin darse cuenta, es un paciente adicto, adicto al exceso de azúcar en sangre, que es la adicción más severa y más difícil de tratar que hay”, expresó el especialista del HOMS.
Asimismo, dijo que el estrés cotidiano y la dificultad para aceptar el problema de salud influyen en el proceso, por lo que la evaluación en salud mental es tan importante como el visto bueno del cardiólogo antes de cualquier procedimiento. “Si no, no va a tener efecto ningún procedimiento en que el paciente se someta”, puntualizó.
Sobre las opciones de tratamiento, aclaró que no todo paciente con sobrepeso es candidato a cirugía.
“Un paciente con un índice de masa de 30 no es un paciente quirúrgico en lo absoluto”, indicó. En esos casos, señaló que un cambio de estilo de vida, con restricción calórica y actividad física, son de gran ayuda. En contraste, pacientes con índice de masa corporal de 35 acompañados de diabetes, hígado graso severo o apnea del sueño, sí pueden ser candidatos a cirugía.
La realidad de la obesidad en RD
Ante la intervención del director de este diario, Nelson Rodríguez, quien señaló que en el país se habla de un 32 % de prevalencia de obesidad y preguntó si esto constituye un problema de salud pública, el doctor Sánchez Navarro respondió que esa cifra es una referencia de una muestra poblacional, ya que en República Dominicana todavía no existen estudios multicéntricos certeros que permitan establecer un dato definitivo. No obstante, sostuvo que el porcentaje podría ser incluso mayor, debido a que la obesidad tiene un espectro muy amplio y no depende únicamente de la cantidad de peso. El profesional de la salud advirtió que el país debe asumir el tema como una prioridad nacional, y subrayó que, además de ampliar la cobertura de tratamiento, es necesario un plan de educación ciudadana a largo plazo que permita lograr un descenso sostenido de la enfermedad.
