El empresario habla sobre los sacrificios de emprender y la la salud mental para sostener el crecimiento empresarial
Mucho antes de ser reconocido como Empresario del Año 2026 por el Latin American Quality Institute (LAQI) y de liderar AD Management, una agencia internacional especializada en el crecimiento de negocios de alto valor, Arismendy Duarte enfrentó una realidad muy distinta a la que imaginó cuando regresó de España con dos maestrías.
Su historia empresarial está marcada por sacrificios personales, momentos de incertidumbre y por la seguridad de que el bienestar emocional es tan importante como cualquier indicador de crecimiento.
“He tenido que cuidar mi paz emocional porque yo no tengo socio, yo lo he hecho solo; no tengo un padrino… Entonces, al construir esto solo, entendí que si mi mente no está bien, todo se puede derrumbar”, afirma a este diario.
Cuando estaba en la escuela logró ser el cuarto mejor estudiante del país. Gracias a ese desempeño obtuvo becas que le permitieron estudiar Hotelería y Turismo y posteriormente cursar una maestría en Negocios Internacionales en España. Allí, una segunda beca en Comunicación y Redes Sociales cambiaría el rumbo de su carrera.
“Cuando comienzo a conocer lo de las redes sociales, que en ese momento, (estamos hablando de 2013), era una nada aquí, pero allá había comenzado a ser una novedad, yo digo: ‘Pero esto es lo que yo quiero’”, dice el joven empresario. Ahí, cambia su rumbo del proyecto de vida que en un inicio era llegar a ser ministro de Turismo, y comenzó a inclinarse más por el marketing, “que me parecía atractivo porque lo veía como una oportunidad de negocio”.
Sin embargo, el regreso al país estuvo lejos de ser sencillo.“Yo pensaba que tendría muchas oportunidades laborales. Sin embargo, me encontré con que estaba sobrecalificado para muchos puestos y no lograba conseguir empleo”, puntualizó.
La describe como una etapa muy difícil, por lo que pasó un proceso de depresión. “Yo duré como tres o cuatro meses en un proceso complicado. A veces hasta me ponía a llorar porque era muy difícil”, manifiesta.
Aquella experiencia lo llevó a buscar ayuda profesional. “Soy un defensor absoluto de la salud mental. Entendí que si mi mente no estaba bien, nada de lo demás iba a funcionar”, explica Arismendy.
Después de trabajar brevemente en un restaurante, le llegó la oportunidad de trabajar en hotel boutique en Constanza. Allí, puso en práctica por primera vez los conocimientos adquiridos en España y comprobó el potencial del marketing digital.
“A los tres meses ya el hotel estaba lleno y fue por las redes sociales. Esa fue la primera vez que puse en práctica lo que aprendí en España”, relata. Mientras continuaba trabajando en el proyecto turístico, comenzó a gestionar clientes de manera independiente hasta crear su empresa. En 2014 formalizó AD Management. Comenzó solo, trabajó de manera virtual y gestionó cada proceso personalmente. Más de una década después, la empresa emplea aproximadamente a 40 personas y se ha consolidado como una firma enfocada en el crecimiento de marcas y negocios de alto valor.
Para Arismendy, una de las claves del crecimiento ha sido el desarrollo del talento humano.“Yo soy muy paciente de que la gente que ha estado contigo, tú tienes que darle la oportunidad de crecer”, destaca.
Factores que son claves para el éxito
Después de más de una década en la industria digital, además del talento humano, Duarte identifica como factores de éxito para el crecimiento empresarial la estructura, la innovación y la capacidad de adaptación.“Soy una persona de orden. La estructura permite estandarizar procesos y ofrecer mejores servicios. Sin organización es muy difícil crecer”, dijo el experto en marketing a elCaribe. Respecto a la innovación, considera fundamental mantenerse actualizado sin perder el criterio.“La inteligencia artificial es una herramienta extraordinaria, pero debe utilizarse de forma consciente. Es un complemento que ayuda a optimizar procesos, no un sustituto absoluto del factor humano”, subraya. Para Arismendy, cuya empresa obtuvo “Empresa Caribeña del Año 2026”, las empresas necesitan conectar desde su esencia. “Las personas buscan historias auténticas y relaciones más cercanas con las marcas”.
