Tequila Don Julio celebra por primera vez el Día de Muertos en República Dominicana con la apertura de la Panadería Don Julio, un pop-up que permanecerá abierto hasta el 9 de noviembre en colaboración con Trigo Cacao. El espacio invita a celebrar la vida y recordar a quienes ya no están mediante el arte, la gastronomía y el tequila.
La experiencia se desarrolla en la calle Federico Geraldino #45, en Piantini, donde se ofrecen cuatro variedades de pan de muerto, coctelería exclusiva los fines de semana y piezas de arte coleccionables. La iniciativa forma parte del proyecto global de Tequila Don Julio, presente también en ciudades como Bogotá, Caracas, Los Ángeles, Londres, Mumbai, Johannesburgo y Delhi.

Durante la inauguración, Gabriela Libera, Associate Brand Manager de la marca, y María José Ciani, Brand Manager para Centroamérica, el Caribe y Venezuela, destacaron que esta propuesta busca “tender un puente entre México y la cultura dominicana a través del pan, el arte y los encuentros que se viven en comunidad”.
Don Julio, Trigo Cacao y el arte local como protagonistas
El pop-up combina tradición y creatividad con la colaboración del chef Tomás Novo Elivo, de Trigo Cacao, quien reinterpretó el pan de muerto con tres propuestas locales: Perro Muerto, De Muerte Lenta y Donut Don Julio. A ellas se suma la versión Tradicional de Panadería Rosetta, elaborada con la receta original de la chef mexicana Elena Reygadas.

El menú se completa con focaccia rellena, mini tostadas, matcha, café y cócteles inspirados en el Paloma y el Espresso Martini, además de versiones sin alcohol (mocktails). Los precios varían entre RD$275 y RD$550 más impuestos.
Durante los fines de semana, la panadería ofrecerá coctelería de la marca y eventos denominados Coffee Parties, donde los visitantes podrán adquirir piezas de arte de la artista dominicana Olga Modesto, inspiradas en el Día de Muertos. Parte de las ganancias apoyará programas culturales y educativos.

Tequila Don Julio reafirma con esta iniciativa su compromiso de mantener viva la tradición mexicana, honrar el legado de su fundador Don Julio González, y promover experiencias que celebren el amor, la memoria y el buen vivir.
