Los arrecifes que podrían sobrevivir al cambio climático: dónde están y por qué resisten

En medio de las alarmas por la desaparición masiva de los corales, la ciencia ha encontrado motivos para la esperanza: algunos arrecifes y especies muestran una capacidad inesperada para soportar el calentamiento de los océanos.

Los arrecifes de coral albergan cerca de un tercio de la vida marina conocida pese a ocupar una mínima fracción de la superficie oceánica, y funcionan como refugio, zona de reproducción y barrera natural frente a tormentas. Identificar a los más resistentes se ha vuelto una prioridad científica.


Corales que toleran el calor extremo


El caso más estudiado es el del Mar Rojo. Allí los corales pueden soportar temperaturas de hasta 6 °C por encima de las actuales sin sufrir blanqueamiento, lo que ha llevado a científicos a proponer ese arrecife como un “refugio climático” para especies amenazadas a nivel global.


En el Pacífico, un estudio publicado en la revista Nature encontró señales alentadoras. Dos de las especies de corales constructores de arrecifes más comunes del mundo, el coral dedo y el coral lóbulo, parecen capaces de sobrevivir e incluso adaptarse al cambio climático, siempre que el calentamiento global se mantenga por debajo de los 2 °C, el objetivo del Acuerdo de París.


El truco está en las algas (y en los genes)


Una de las claves de esa resistencia es la relación entre el coral y las algas microscópicas que viven en él. Investigadores de la Universidad de Miami descubrieron que ciertos arrecifes del Pacífico tropical podrían mantener una alta cobertura de coral hasta bien entrado este siglo al cambiar las algas simbióticas que albergan por variedades tolerantes al calor. Los arrecifes dominados por corales del género Pocillopora con esa alga resistente estarían mejor equipados para sobrevivir, aunque los propios autores advierten que no esperan que la mayoría de los arrecifes lo logren de esta forma.


La genética aporta otra pista. Un análisis difundido por Nature reveló que algunas especies de corales pétreos han demostrado una capacidad inesperada para resistir grandes catástrofes ambientales, gracias a una flexibilidad ecológica que actúa como herramienta evolutiva frente a eventos extremos.


Los “superarrecifes” y cómo encontrarlos


Los científicos también buscan zonas geográficas naturalmente protegidas. En algunas partes del océano, las corrientes frías ascienden desde las profundidades y enfrían el agua superficial, lo que hace que esos arrecifes sean más resistentes. The Nature Conservancy, junto con Woods Hole y la Universidad de Stanford, identificó “superarrecifes” en Belice, Hawái y las Islas Marshall, partiendo de la hipótesis de que los corales expuestos a variaciones térmicas diarias extremas desarrollan mayor tolerancia al calor. Estos arrecifes resistentes son valiosos porque, conectados por corrientes, sus larvas pueden dispersarse y ayudar a reconstruir otros arrecifes dañados.


Estrategias para reforzar la resistencia


Más allá de proteger los arrecifes fuertes, la ciencia trabaja en darles una mano. En la Universidad de Hawái en Mānoa se estudia la “evolución asistida”, que consiste en llevar al laboratorio corales resistentes y exponerlos a aguas aún más cálidas para criar generaciones más fuertes. Mediante el análisis genómico es posible identificar los corales con genes resistentes al clima y usarlos en reproducción selectiva, fragmentándolos y plantándolos en arrecifes de todo el mundo.


La advertencia que no se puede ignorar


La esperanza, sin embargo, tiene límites claros. Los expertos alertan de que la velocidad actual de degradación no tiene precedentes y advierten de la posible desaparición de gran parte de los arrecifes vivos antes de mediados de siglo.

Incluso los más fuertes están en riesgo: un estudio con participación del CSIC concluyó que el calor amenaza incluso a los corales más resistentes del Caribe.

El mensaje de fondo de la comunidad científica es que estos arrecifes resistentes solo serán un salvavidas si, al mismo tiempo, se reducen drásticamente las emisiones y se contiene el calentamiento.

Posted in GenteEtiquetas

Más de gente

Más leídas de gente

Las Más leídas