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 “Las entrañas del ecoturismo en Montecristi son únicas, coloreadas de azul, amarillo, rojo, verde, café en sus playas y, anaranjado por el crepúsculo que despide cada historia sencilla”, la naturaleza.

Montecristi.-  De paisaje y aves exóticas, con un territorio mixto que conecta desde el litoral agreste y espinoso hasta los terrenos fértiles propicios para cultivar arroz, plátano y guineo; Montecristi, con pendiente hacia atractivísimas rutas de recursos naturales abonados por el todopoderoso recibe al turista en la ciudad fundada por Nicolás de Ovando en 1506 y repoblada por Juan de Bolaños y 60 familias de las Islas Canarias el 30 de mayo de 1533.

Es así como en la segunda edición de Montecristi, “somos una realidad que lo tiene todo”: sol, playa, gastronomía y turismo;  el lector se sumergirá en las cálidas y saladas aguas de la Playa El Morro, de oleaje fuerte y arena marrón, localizada en el lado nordeste El Morro, icónico puntal del turismo de aquí exaltando la belleza y majestuosidad divina alumbrando herencias orgánicas para deleitar y consentir a los foráneos y sus originarios, donde los vacacionistas practicarán deportes como el kitebaord y kitesurf, manteniendo un nivel de riesgo mínimo y de acuerdo a la época climática del año.

Montecristi es circundado por nueve áreas protegidas avalado por el Ministerio de Medioambiente de República Dominicana, de las que siete poseen una riqueza natural con potencialidades para la complacencia  del turismo en zonas vírgenes, silvestres o rurales, departiendo aventuras y actividades dedicadas a la salvaguarda, proyección y uso sostenible de sus escenografías ecológicas y de biodiversidad, donde se impone la brillantez del sol, los cantos de sus aves migratorias y el castaño arenoso alfombrando sus playas.

Una ecoruta hacia lo inimaginable

Actualmente, la propuesta ecoturística de San Fernando de Montecristi comprende entre sus ofertas complementarias y de diversificación turística puntos emblemáticos que honran la vida natural y el turismo alternativo primando la aventura marítima y sus imanes acuáticos confundidos entre copiosas zonas de vegetación que oxigenan el ambiente orgánico y de esparcimiento consolidado entre el agua, la temperatura y aditamentos insustituibles que nacen de sus entrañas únicas coloreadas de azul, amarillo, rojo, verde, café y anaranjado por el crepúsculo que despide cada historia sencilla.

El Parque Natural El Morro

Empero, su ecoturismo sigue despertando emociones y grabándose con tinta indeleble en los afanes lúdicos recomendados para viajeros o excursionistas que deciden hacer tan suyas la inmejorable experiencia de turistear en espacios de solemnidad, escenarios orgánicos y garbosos con tendencia a la relajación como exhibe El Morro, en el ruedo de su falda de color marrón acomodando sus vestigios con un zapato o roca que asombra a ojos humanos; y Los Caños, una excursión emprendida desde el Muellecito en Playa Juan de Bolaños adornada por yolas de pescadores.

Roca o pequeño muro arcilloso es traducido en felicidad localizado en el Parque del Morro de Montecristi, obsequia una vista soñada que se pierde entre su clima sub-tropical y especies de bosque seco, y es su forma de camello acostado que alcanza una altura de 242 kms2, convirtiéndolo en el más alto y majestuoso monumento natural costeño del país y símbolo de identidad montecristeño, un sello de orgullo, una gota de agua que llena el vacío espiritual de sus visitantes.

Ruta Playa Juan de Bolaños

Siempre en la cultura turística de los pueblos Caribeños, sus destinos y polos presumen del Malecón o mirador del litoral, y en Montecristi, el suyo es un marco paisajístico que se compone con las aguas de Playa Juan de Bolaños, un lugar recomendado y que conquista al turista nacional e internacional, con amor a primera vista para deleitarse en su atardecer con panorámica hacia El Morro e Isla Cabra.

En su derredor hay un busto donado por Cuba homenajeando al ilustrísimo José Martí, esfinge de su estancia aquí. Partiendo con Máximo Gómez a gestar la Independencia Cubana en 1895. Es ideal para vincularse con Las Salinas, El Club Naútico, Hoteles y Restaurantes, diversos establecimientos gastronómicos y culturales. Interactuar con los pescadores y montecristeños donde el senderista o ciclista accede a una distancia peatonal segura y divertida.

Centro de Interpretación de la Sal y Mangles

También ofrece el Centro de Interpretación de la Sal, Las Salinas, creado dentro de un viejo almacén de Sal, construido en 1920, permitiendo al turista y al dominicano la interacción directa con la industria de la sal, primer y obligado condimento de la cocina universal obtenida del agua marina artesanalmente desde tiempos de la colonización, tradición preservada desde tres generaciones subvencionada por la familia García Ricardo.

Hoy se estima alrededor de 361 salineros soportan la principal actividad económica del paraíso noroesteño, entre San Fernando de Montecristi, el Club Náutico próximo a la Playa La Granja y la comunidad Los Conucos, entre Salinas, Marigó,  El Griego y Solimán, al este de los mangles y caños esteros desde la carretera principal conectando con Playa Punta Mangle.

Sin recovecos, el turista caminará sobre plataformas amaderadas (con accesos para discapacitados), pudiendo adentrase a manglares avistando desde una torre el vuelo acompasado de aves nómadas ofreciendo horarios al público de viernes a domingo de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.

Parque Nacional Manglares de Estero Balsa (cuatro lagunas)

El excursionista descubrirá mágicamente los encantos de las cuatro Lagunas de Estero Balsa, donde existe una isla con superficie de 81 kms2, es costero y, el verdor extendiéndose desde la desembocadura del río Yaque del Norte (el más largo del país con 396 kms de longitud) hasta el municipio Pepillo Salcedo. Es un gran humedal agreste: el Manglar Rojo ubicado en Los Caños o Esteros de Montecristi, donde predomina además el mangle negro, blanco y botón.

En sus mangles como hábitat nativo se dispone para la reproducción de especies marinas, variedades de peces, el ostión del manglar, cangrejos. Su avifauna es diversa y se caracteriza por el canario del manglar, coco prieto, coco blanco, la cuchareta, el flamenco y otra de interés. Los manglares son una transición de la tierra al mar, y protegen las costas tropicales con árboles y arbustos que crecen por debajo del nivel máximo de las mareas de primavera.

Refugio de Vida Silvestre Saladilla

Sus predios son idóneos para la observación o avistamiento de aves migratorias, flora y fauna endémica y divertirse con un rico chapuzón en la Playa Boca de Tapión. A ritmo fluvial aprovechará aventurarse paseando en Kayac, atravesando El Refugio de Vida Silvestre Saladilla con dos lagunas que lo componen, navegando en botes, toda una andanza imperdible.

Manzanillo, su Bahía, Playa y Muelle

La Ruta de Manzanillo es otro vuelo por emprender con escala acuífera que contiene su playa con varios kilómetros cubriendo todo el litoral norte de la peculiar ciudad, extendiéndose en dirección a Este hacia el Muelle de Manzanillo y, en el Oeste, hasta las proximidades de la desembocadura del río Masacre o Dajabón limítrofe con Haití.

Aquí las condiciones y escenarios naturales son expresas para la pesca, velerismo y refrescarse con un salino chapuzón, igual de áreas para degustar pescados y mariscos. Fomentando el turismo comunitario sostenible donde el turista o isleño puede interactuar con sus pobladores y pescadores lugareños.

Ruta del Parque Nacional Subacuático

Indiscutiblemente, el turismo montecristeño reposa su pináculo en la inigualable Ruta del Parque Nacional Subacuático con salida desde Playa Juan Bolaños hacia Playa Buen Hombre es una vivencia turística irrepetible con su barrera y ecosistema coralino más importante del país, como área protegida permite disfrutar del buceo marino y científico, velero, snorkeling y natación.

Posee  180 kms2 de superficie y colonias coralinas, su banco llamado Cayo Arena y un bajío o arrecife conocido como La Piscina Natural y bosques de Manglares. La Playa Juan de Bolaños oferta al turista la caminata o montar bicicleta por varios kilómetros frente al mar, la posibilidad de atracar su propio yate en el Club Náutico o en el Muellecito, tomar un bote de pescadores, visitar en Centro de Interpretación de la Sal en Las Salinas y caminar en la Playa y en el Parque Nacional del Morro.

Playa Buen Hombre

Quien ha visitado esta playa la recomienda para el descanso, refrescante baño hasta dorarse y degustar un rico pescado frito, para un turista, conocer la uva de playa en el entorno y escaparse del bullicio citadino o desconectarse de la vida cosmopolita es una plena excusa para llegar al destino Playa Buen Hombre donde la familia se recrea y juega bajo los cálidos rayos del dorado.

Buen Hombre es una bella comunidad llena de historia y cultura,  disfrutar detalladamente de sus hermosos paisajes naturales que embellecen esta zona, algunas playas poseen todos los servicios requeridos por los turistas y otras son unos verdaderos paraísos naturales, alejados de las multitudes. Aquí su gente ama el progreso y viven de la pesca, el turismo y la agricultura, enfilándose a posicionar turísticamente su destino, todo quien le conoce, desea regresar.

Con siete kilómetros de playa para balnearios  entre las principales destellan la Punta del Muerto y Playa Central, ambas formando la pequeña Bahía de los Pescadores, próximo  a Cayo Arena, un pequeño islote localizado frente a las costas de Buen Hombre, que recibe a diario muchos turistas, poseedora de manglares y redondeada por montañas hacia suroeste y al  norte  en dirección al Océano Atlántico.

La Isla Cabra

Es un pequeño cayo de arena blanca precisamente en la esquina de El Morro, a pocos minutos en las afueras de la costa de Montecristi, accesible en barco para experimentar en su arena suave, mar en calma y aturquesado y aislamiento cerca del pueblo. No hay ningún tipo de desarrollo, excepto un pequeño faro, y esa es la belleza del lugar. Trae tu propia merienda, nada entre pequeños peces que nadan alrededor de tus pies en aguas claras y finge que estás en tu propia isla privada. Las excursiones a la Isla Cabra se incluyen a menudo en las excursiones por la costa de Montecristi.

 Cayos Los Siete Hermanos

Los Cayos Siete Hermanos es ideal para avistar diversas especies de aves nativas y migratorias, practicar buceo, la playa, navegar en bote, llegar a los bancos de coral, conocidos como islotes arenosos: Tororu, Muertos, Ratas, Terrero, Monte Grande, Monte Chico y Arenas formados por suelos y arenas coralinas, todos con playas de excelente calidad.

Se formaron en el primer periodo de la era cuaternaria, son planos con depresiones en el centro de algunos, su clima tropical o seco estepario, su vegetación es el cactus tuna brava, cayuco, mangle negro, mangle botón y la uva de playa. Los cayos son refugios de anidación de la gaviota patas rojas, un atractivo principal y su gran población de bubíes. Además de pelícano, tijereta, paloma, coronita, canario de mangle, reptiles y mamíferos.

En su esencia permanece numerosos restos de naufragios de la época colonial, extraordinario atractivo para el buceo histórico y científico (arqueología submarina), accediendo desde San Fernando de Montecristi y desde Manzanillo. Montecristi es registrado como el spot número 1 del Caribe en la concentración de aves migratorias.

Reserva Científica Villa Elisa

En ella habitan 138 especies botánicas, entre las que figuran siete de orquídeas, siendo un pequeño territorio adornado por rarezas de la flora dominicana, como la cacatica, la orquídea angelito, almácigo, frijolillo, alpargata, cayuco cabrón, bayahonda, baitoa, vera o guayacancillo, guayacán, saona, bombillito, fauna brava, entre otras; destacándose las orquídeas, bromelias y las cactáceas.

En la fauna dominan aves repartidas en 23 especies: la cotorra, el pájaro carpintero de sierra y el cao, rey congo, la cuyaya o cernícalo tórtola, el petigre, el zumbador, el barrancolí, el canario y reptiles. Y sin desperdicio alguno, un paseo por la Bahía de Montecristi, trasladar la fe hacia el Sendero de las Cruces, y finalizar con un relajante baño en Playa Popa son de los ecotesoros de aquí.

 

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