En agosto de 2025, Plaza Mayor de Medellín recibió la quinta edición de EFFIX, una feria que en sus ediciones anteriores ya había reunido a más de cien mil personas interesadas en negocios digitales.
Tres días, cientos de conferencias, miles de asistentes de más de veinte países. El tipo de evento donde la mayoría de las voces que suben al escenario cuentan historias de crecimiento, de escalabilidad, de números que impresionan.
Antonia Villa Navarro subió a hablar de otra cosa.
En redes la conocen como AntoEcom, donde lleva cuatro años compartiendo lo que aprendió sobre negocios por internet. No desde la versión editada. Desde adentro, con lo que cuesta y lo que no sale, con los meses en que los resultados no llegan y con las decisiones que costaron plata. En EFFIX participó en la sesión sobre estrategia para comunidades, y lo que planteó desde ese escenario fue lo mismo que repite en cualquier otro espacio, con o sin micrófono.
«Nadie muestra los meses sin resultados, las decisiones malas, el dinero que se va en pruebas que no funcionan, el agotamiento de construir algo desde cero sin que nadie te aplauda todavía», dijo Antonia Villa Navarro.
«Esa narrativa del proceso fácil no solo es falsa, es dañina. Porque genera una expectativa que, cuando no se cumple en 30 días, hace que la gente concluya que el problema es ella. Y no es ella. Es que le vendieron una ilusión en lugar de un oficio.»
Colombia es el tercer mercado de comercio electrónico en América Latina, con 52.000 millones de dólares en transacciones anuales según Payments & Commerce Market Intelligence. EFFIX nació para conectar a quienes operan en ese ecosistema, y cada año llega más gente que quiere construir algo propio en digital.
Lo que no siempre llega con ellos es una idea clara de lo que eso implica realmente. Cuánto tiempo toma. Cuántas pruebas no funcionan. Qué tan silencioso es el proceso antes de que algo empiece a mostrar resultados.
Ahí es donde Antonia Villa Navarro encuentra el problema.
Personas que hicieron todo lo que les dijeron que tenían que hacer, que siguieron los pasos, que aplicaron la estrategia, y que a los dos meses concluyeron que el problema eran ellas. No la promesa que les vendieron. Ellas. Lo vio repetirse suficientes veces como para saber que no es un caso aislado. Es la consecuencia directa de un relato que muestra el resultado sin el camino que lo precede.
«Lo peligroso no es soñar en grande. Lo peligroso es creer que el camino no cuesta», dice.
Cuatro años construyendo AntoEcom le enseñaron algo que sigue llevando a cada escenario: que la honestidad sobre el proceso no aleja a la gente. La acerca. Porque la mayoría ya sabe que es difícil. Lo que busca es alguien que lo diga sin editarlo, sin suavizarlo, sin convertirlo en otra historia de éxito que empieza donde ya todo funciona.
En EFFIX había miles de personas buscando exactamente eso. Antonia Villa Navarro se los dijo.
