Dice que en los próximos días se abrirá licitación para intervenir las primeras escuelas ubicadas en fallas sísmicas

Pese a la existencia de un reglamento para el análisis y diseño sísmico de estructuras, en el país se mantiene la peligrosa práctica de construir obras de uso público sin pensar en la amenaza sísmica que pesa sobre el territorio.

El ingeniero sísmico Leonardo Reyes lleva 30 años siendo esa voz que alerta sobre la necesidad de reducir los riesgos ante un eventual terremoto, desde el diseño y construcción de las edificaciones.

Ahora desde su posición, como director general de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), Reyes Madera, tiene la responsabilidad de contribuir desde el Gobierno en la mitigación de ese riesgo.

En la entrevista especial de elCaribe-CDN, el titular de Onesvie refirió a esos estudios que evidencian un alto porcentaje de vulnerabilidad en escuelas y hospitales públicos. Asimismo, habló sobre los proyectos en carpeta y los que están en desarrollo.

Según contó el funcionario, el primer reglamento sísmico dominicano se creó en 1979. “De ahí hacia atrás en más de un 95 por ciento de las edificaciones, no habían sido considerados los efectos de los terremotos”, subrayó.

Construcción de vulnerabilidad

El 2011 se creó un nuevo reglamento. Al evaluar su aplicación, cuenta que notaron que el Ministerio de Obras Públicas no tomaba en consideración los efectos de los terremotos en las edificaciones menores de cuatro pisos. Por consiguiente, los centros de salud y las escuelas, que son generalmente de uno, dos y tres niveles, se construyeron con la misma vulnerabilidad, afirmó.

“No sabemos por qué razón no se exigía en ese tipo de edificio menores de cuatro pisos. Entonces ahí se generaron 31 años más de vulnerabilidad en las edificaciones. De ahí viene el gran paquete que se une a 50 años anteriores de seguir construyendo vulnerabilidad”, dijo.

A once años de la publicación del referido código se entiende que todas las edificaciones hechas luego de esta normativa deberían tener las consideraciones sísmicas, pero no es así, observó.

Este tipo de manual de la construcción penaliza prácticas como las construcciones que se desplomaron en Turquía, producto del fuerte terremoto que les afectó, en las que se identificó estructuras de piso suave. También sanciona aquellos casos de edificaciones con solo dos líneas de apoyo y el tema de balanceo.

“Pero se da algo interesante, se supone que cuando tú haces un código en el país lo que se construye de ahí en adelante ya es seguro. No tiene esa alta peligrosidad de colapsar, ni de que la gente se muera, porque lo que mata a la gente son los edificios, los puentes que se caen, no es el terremoto, es lo que hacemos”, puntualizó.

Tras un nuevo código

No obstante sostiene que este tipo de código, en el ámbito de la construcción, está sometido a actualizaciones, con base en la experiencia de diferentes países con estos fenómenos de la naturaleza que por lo demás son impredecibles.

Situación que, de acuerdo con el planteamiento de Reyes Madera, obliga a la revisión de las edificaciones e infraestructuras que ya están hechas. Además, crea el espacio de evaluar el futuro de las construcciones y la necesidad de unificar criterios en esa dirección.

“Nos hemos encontrado ahora con todo un movimiento al que se une América Latina y el Caribe, que se llama la Elaboración del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe, donde estamos nosotros incluidos y la sede será en nuestro país a finales de julio de este año, Dios mediante”, anunció.

Habla de un enfoque en el que además de salvar la vida también se protege el inmueble. “Ese código modelo que se está desarrollando nos da la oportunidad de readecuar y revisar nuestro código del 2011 para montarnos en ese camino también”, señaló.

Intentan engañar el reglamento

El expresidente de la Sociedad Dominicana de Sismología e Ingeniería Sísmica deploró que en el país todavía se pretenda construir edificios en zonas de amenaza sísmica al costo de una edificación en un terreno sin estos tipos de riesgos.

“Muchos ingenieros rejuegan e intentan engañar el reglamento para que los costos de las edificaciones se mantengan en un nivel competitivo”, reveló. Es decir, en el papel se apegan a la norma, pero en la práctica, se alejan.

Dijo que en muchos casos se justifican planos que no se cumplen en la realidad, lo que somete a la estructura a una fuerza doble.

En compañía de la encargada de Gestión de Riesgo de la entidad, Claudia Deveaux, el funcionario recordó que Onesvie es una institución de prevención cuya misión original es la de evaluar la vulnerabilidad de las edificaciones construidas previo al código que rige en esa materia.

Años de rezago

Sostuvo que la entidad se mantuvo rezagada en los últimos años. En ese sentido, aseguró que a su llegada encontró una institución “desmantelada” con unos tres ingenieros, donde apenas se realizaban evaluaciones visuales y una que otra detalladas. Hoy son alrededor de 50 los profesionales del área dentro de la institución para responder a la alta demanda de estos servicios especializados, afirmó.

Frente a este escenario, dice, se enfocó en la realización de evaluaciones de cientos de escuelas, hospitales y edificios de uso público. Como resultado están los análisis y soluciones presentadas.

En ese contexto, el director del periódico elCaribe, Nelson Rodríguez, preguntó el estatus del proceso de corrección en unas 250 escuelas ubicadas cerca de la falla sísmica de la región Norte del país. Una intervención anunciada por Onesvie y el Ministerio de Educación hace varios meses.

Sobre el particular, Reyes Madera dijo que tiene conocimiento de que en los próximos días se llamará a licitación.

“Ese proyecto está muy cerca de comenzar. Hemos estado trabajando de la mano con el nuevo ministro y con la Dirección de Edificaciones Escolares. Hemos suministrado recientemente, una lista de prioridades de unas 49 escuelas más 20 que habían en standby; y ya lo que estamos esperando es que se llame a licitación”, adelantó.

Explicó que la función del Onesvie en este proyecto es la de apoyar al ministerio en la supervisión para que se garantice que las soluciones que como institución plantearon se apliquen correctamente.

Reyes Madera, que tiene una especialidad en Ingeniería sismoresistente, indicó que ningún país del mundo está preparado para un terremoto, porque se tratan de eventos en torno a lo que se desconoce el día se su ocurrencia, magnitud, localización y profundidad en que se presentarán.

Apuntó que estos desastres no solo conlleva al colapso de las edificaciones y todo tipo de infraestructura, también viene acompañado de incendios y carencias de servicios básicos como agua potable y energía eléctrica.

Dada su experiencia en estos temas, advirtió que un terremoto importante atrasa entre 20 y 30 años el desarrollo de un país.

En ese sentido, se refirió a la necesidad de poder contar con hospitales adaptados a las nuevas normas de construcción, partiendo de su importancia especialmente en un evento de esta naturaleza. En la conversación, trajo sobre la mesa el índice de seguridad hospitalaria en el que se evaluó el estado de 84 hospitales. El resultado ya es conocido: el 70 por ciento de esos centros hospitalarios puede que no funcionen ante un terremoto. De ahí nace el documento del diseño de los hospitales seguros. Entre otras evaluaciones resalta las 500 edificaciones de la Zona Colonial que, según dijo, quedarán con cierto nivel de peligrosidad tomando en cuenta el proyecto de readecuación y remoción de calles en la histórica ciudad.

Sostiene aún hay tiempo para corregir

Su mente se va años atrás, a la fundación de la Sociedad Dominicana de Sismología, y recuerda sus esfuerzos enfocados en reducir los riesgos de vulnerabilidad. “Estamos desde el 77 diciéndole a este país los riesgos que tenemos”. Agrega: “Alguien me dijo, ingeniero usted no se cansa de decir lo mismo donde quiera que usted va y nadie le hace caso. No me puedo cansar es mi respeto por la vida. Yo seguiré diciendo que aún tenemos tiempo, aún tenemos tiempo. Es una preocupación que he tenido que aprender a manejar porque a veces hubo noches que ni he podido dormir pensando en lo que pasaría en un terremoto como el de Haití”, reflexionó.

No obstante, dice que no se quedarán de brazos cruzados en lo que sí pueden hacer. Menciona el inicio de un proyecto, con el apoyo de la Unión Europea, para la formación de evaluadores antes y después de un terremoto. Dijo que este programa iniciará con un mínimo de 40 profesionales de diferentes instituciones a los fines de crear en las universidades nacionales un banco de evaluadores que estudiarán ese grado de vulnerabilidad en las edificaciones y los daños que pudieran recibir la estructura posterior a un desastre.

Una de sus tareas que tiene como prioridad es dar a conocer la labor de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones.

Esta entidad es la encargada de la preservación del patrimonio de las edificaciones públicas. Tiene como misión contribuir a mitigar el riesgo sísmico de las edificaciones e infraestructura, así como proteger la vida de los ciudadanos mediante procedimientos técnicos y educativos.

Riesgos
“Estamos desde el 1977 diciéndole a este país los riesgos que tenemos”.

Violación
Se supone que cuando tú haces un código en el país lo que se construye de ahí en adelante ya es seguro”

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