Instagram endurecerá su postura frente a los perfiles que utilizan personas creadas con inteligencia artificial para aparentar que detrás de la cuenta existe un ser humano real. La plataforma anunció este lunes un cambio en su sistema de etiquetado y adelantó que podrá reducir el alcance de las cuentas que no revelen que la persona que aparece en ellas fue generada con IA.
La medida no significa que Instagram vaya a castigar todo contenido creado con inteligencia artificial. El objetivo específico son los perfiles que presentan a un personaje artificial con apariencia humana sin informar claramente a los usuarios de que no se trata de una persona real.
¿Qué considera Instagram una “persona generada por IA”?
Instagram se refiere a perfiles en los que la persona que aparece como protagonista fue generada o creada sustancialmente mediante inteligencia artificial.
El problema que la plataforma intenta abordar es distinto al de una fotografía ocasional creada con IA. Se trata de cuentas construidas alrededor de una identidad artificial que puede parecer, a primera vista, un perfil humano convencional.
Por ejemplo, una cuenta puede mostrar durante semanas fotografías y videos de una mujer o un hombre que nunca existió físicamente, pero presentarlo mediante publicaciones, biografía e interacciones como si fuera una persona real.
Instagram asegura que el cambio responde a las quejas de usuarios que descubren posteriormente que el supuesto individuo que seguían era completamente artificial.
No es lo mismo un influencer virtual que un creador humano que utiliza IA
Aquí está una de las principales diferencias de la nueva política.
Un influencer virtual puede ser una identidad completamente creada mediante inteligencia artificial. La persona que aparece en las publicaciones no existe como individuo real.
En cambio, un creador humano que utiliza IA sigue siendo una persona real. Puede utilizar herramientas de inteligencia artificial para retocar fotografías, crear gráficos, generar fondos, escribir textos, editar videos o producir determinados elementos de sus publicaciones.
Ese segundo caso no queda automáticamente sujeto a la nueva etiqueta de “AI-generated profile”.
Instagram ha aclarado que no pretende exigir una etiqueta de perfil generado con IA simplemente porque un creador utilice herramientas de inteligencia artificial en su proceso creativo.
La nueva etiqueta: “AI-generated profile”
Instagram está cambiando el nombre de su etiqueta existente “AI creator” por “AI-generated profile”, una denominación que busca dejar más claro qué está viendo el usuario.
La etiqueta servirá para indicar que la persona que aparece en el perfil fue generada o creada sustancialmente con inteligencia artificial.
La modificación pretende resolver precisamente el problema de transparencia: que alguien pueda entrar en un perfil y saber desde el principio que el personaje que está viendo no es una persona humana real.
¿Qué pasa si el creador no utiliza la etiqueta?
Esta es la parte que puede tener mayor impacto para los llamados influencers virtuales.
Instagram comenzará a limitar el alcance de las cuentas que presenten personas generadas con IA sin revelar esa condición.
La reducción de visibilidad puede afectar especialmente superficies de descubrimiento como Reels y Explore, dificultando que el contenido llegue a personas que todavía no siguen la cuenta.
No se trata necesariamente de eliminar la cuenta.
La medida funciona como una penalización de distribución: el contenido puede permanecer publicado, pero Instagram puede reducir la cantidad de usuarios nuevos a los que llega.
¿Instagram castigará cualquier contenido generado con IA?
No.
Esta distinción es fundamental.
Instagram ya cuenta con un sistema más amplio para identificar y etiquetar contenido generado o manipulado mediante inteligencia artificial. Meta ha explicado que utiliza señales técnicas y declaraciones de los propios usuarios para determinar cuándo debe aparecer una etiqueta relacionada con IA.
Por ejemplo, un fotógrafo humano podría utilizar IA para eliminar un objeto de una imagen, cambiar un fondo o realizar determinados retoques sin que eso convierta automáticamente su perfil en un “perfil generado por IA”.
La nueva medida se concentra en una cuestión mucho más específica: cuando la identidad humana que protagoniza el perfil es artificial.
¿Cómo detectará Instagram estas cuentas?
La compañía no ha revelado públicamente todos los criterios que utilizará para identificar perfiles de este tipo.
Sin embargo, Meta ya utiliza sistemas automáticos para identificar contenido generado con IA mediante señales técnicas, metadatos y otras marcas asociadas a las herramientas de generación. Desde 2024, la compañía explicó que trabaja con estándares de la industria para detectar contenido generado con inteligencia artificial incluso cuando procede de herramientas de terceros.
Meta también ha desarrollado sistemas de inteligencia artificial capaces de analizar diferentes señales incluidos texto, imágenes y contexto para detectar patrones de suplantación y estafas.
En consecuencia, la detección de estos perfiles probablemente combinará señales automáticas, información declarada por los creadores y mecanismos de revisión de la plataforma, aunque Instagram no ha publicado un listado completo de sus criterios.
¿Qué ocurre si Instagram se equivoca?
La plataforma contempla la posibilidad de que una cuenta sea identificada incorrectamente.
Los creadores podrán apelar cuando Instagram determine que un perfil debería haber sido etiquetado como generado por IA o cuando considere que la medida fue aplicada por error.
Este mecanismo será especialmente importante para creadores humanos que utilizan herramientas de IA de manera intensiva, pero cuya identidad y presencia frente a la audiencia son reales.
El fenómeno de los influencers virtuales
Los influencers virtuales no son nuevos.
Durante los últimos años han aparecido personajes digitales capaces de acumular grandes comunidades en Instagram, TikTok y otras plataformas. Algunos funcionan como modelos, otros como creadores de contenido y otros están vinculados directamente con campañas publicitarias.
El problema surge cuando la frontera entre personaje ficticio y persona real deja de ser evidente.
Una cuenta puede tener fotografías hiperrealistas, rutinas aparentemente cotidianas, viajes, relaciones personales e incluso conversaciones con seguidores. Para un usuario que llega por primera vez, puede resultar difícil distinguir entre una persona real y una identidad generada artificialmente.
Instagram considera que esa falta de claridad es precisamente lo que necesita corregirse.
Publicidad: la transparencia adquiere todavía más importancia
El asunto se vuelve más delicado cuando un perfil generado con IA empieza a promocionar productos.
Un influencer virtual puede recomendar ropa, cosméticos, restaurantes, aplicaciones o servicios y recibir dinero por esas publicaciones.
En ese contexto, el usuario necesita conocer dos cosas diferentes: que se trata de contenido comercial y que la persona que protagoniza la cuenta es artificial.
Meta ya mantiene mecanismos de transparencia relacionados con la utilización de IA en anuncios. La compañía informó que, cuando sus herramientas de IA generan o incorporan una persona fotorrealista en un anuncio, puede aparecer una etiqueta relacionada con IA junto a la identificación de contenido patrocinado.
La nueva política de perfiles apunta, por tanto, hacia una misma dirección: que la audiencia tenga más información sobre quién —o qué está detrás del contenido que consume.
El riesgo de la suplantación
La medida también debe entenderse dentro de un problema más amplio: la suplantación de identidad mediante inteligencia artificial.
Una cosa es crear un personaje ficticio y decir claramente que es artificial. Otra muy diferente es utilizar IA para construir una identidad que pretende hacerse pasar por una persona existente.
Meta ha reconocido que las herramientas de inteligencia artificial están siendo utilizadas para crear estafas y hacerse pasar por celebridades, figuras públicas y marcas. La compañía asegura que sus sistemas analizan señales de texto, imágenes y contexto para identificar comportamientos de suplantación.
El riesgo aumenta cuando una identidad artificial puede utilizarse para establecer relaciones con seguidores, promover productos, solicitar dinero o dirigir a los usuarios hacia sitios fraudulentos.
Por eso, la discusión ya no gira solamente alrededor de si una imagen es “real” o “falsa”, sino de si el usuario está siendo informado correctamente sobre la identidad que tiene delante.
Instagram no está prohibiendo a los influencers virtuales
La nueva política no equivale a una prohibición.
Un personaje creado con IA puede continuar existiendo en Instagram. La diferencia es que la plataforma quiere que el público pueda reconocer que está siguiendo a una identidad artificial.
Esto también podría beneficiar a los propios creadores virtuales que trabajan de manera transparente. Una etiqueta clara permite que el público sepa qué está consumiendo y evita que el perfil sea interpretado como un intento de engaño.
La cuestión será determinar hasta qué punto los usuarios aceptan este tipo de contenido una vez que saben que la persona que aparece en pantalla no existe.
El nuevo escenario para los creadores
La decisión de Instagram refleja un cambio más amplio en las redes sociales.
Durante los primeros años de la inteligencia artificial generativa, la discusión estuvo centrada principalmente en cómo identificar imágenes, videos y audios creados artificialmente.
Ahora la plataforma enfrenta un problema diferente: identidades completas creadas con IA.
Ya no se trata solamente de una fotografía artificial. Se trata de construir una personalidad, una apariencia, una historia y una audiencia alrededor de alguien que nunca existió.
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Para Instagram, la respuesta será aumentar la transparencia y penalizar la falta de divulgación en los casos en los que el perfil esté construido alrededor de una persona generada artificialmente.
