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Keyla es la propietaria de Domitech, un negocio de instalación de cámaras y de reparación de computadoras y tabletas

Contra cualquier pronóstico negativo que pudo haber surgido, la microempresa de Keyla María López ha superado las expectativas. Y las ha superado en un contexto que ha sido complicado, no solo para República Dominicana, sino para el resto del mundo.

Keyla María, 38 años, creó su empresa Domitech poquito antes que el mundo comenzara a verse azotado por el covid-19 y ha logrado -con esfuerzo y sacrificio- ir sorteando cada uno de los obstáculos que a menudo se presentan en el camino, especialmente en el camino de aquellos emprendedores que han comenzado a colocar las primeras “piedras” de un proyecto.

Ofrece servicios de reparación de computadores PC, laptops, tabletas, de instalación de cámaras y venta de accesorios. Algunos de esos aparatos son precisamente muy demandados en estos tiempos, cuando el país ha experimentado un pico en la inseguridad ciudadana.

Lo que se busca

A nivel de propietarios de viviendas y de locales comerciales existe la necesidad de proteger esos espacios de los antisociales, y Keyla María tiene una parte de esa solución que se busca, específicamente, porque cuenta con existencia de cámaras, según explica.

Su negocio está ubicado en Los Chalecitos, Los Guaricamos, Santo Domingo Norte. Y se le puede contactar por el teléfono/celular 829-389-1806. Es una emprendedora que ha sabido ir escalando cada peldaño, sin temor a la caída.

Le ha funcionado y está dispuesta a crecer mucho más, según asegura, en una conversación que se da a media mañana. Ha sacado un espacio de su trabajo para conversar sobre un tema que le apasiona. Y no lo disimula.

Tiene dos hijos y lleva a nivel de término los estudios de ingeniera en sistema computacional. Adicionalmente, trabaja impartiendo docencia en un instituto en el que inició como soporte reparando computadoras e instalando redes.

“Mi negocio surgió en momentos complicados. Creo que esta situación me creo un nicho que identifiqué al ver que todo el mundo tuvo que digitalizar sus procesos productivos y educativos” rememora.

Capacidad de crecer

Keyla María figura entre las estadísticas de aquellos negocios que surgieron precisamente mientras otros estaban en baja. Es un fenómeno que ocurrió mientras la crisis sanitaria llevaba su curso: Algunas empresas se fueron a la quiebra, otras se tambalearon y una buena parte –de la mano de gente dispuesta echar la pelea- nació, creció y se está multiplicando.

“Había mayor necesidad de computadoras, laptops y tabletas en buenas condiciones. A la vez, resolví problemas de la sociedad al reparar equipos que permitieron a la población mantenerse productiva y educándose durante el pico de la pandemia”, asegura.

Keyla comenzó a realizar la promoción por las redes sociales y por su cuenta de WhatsApp, que la tengo como cuenta de empresa, y desde ahí ofrecía solucionar los problemas a quienes necesitaban sus equipos en óptimas condiciones para trabajar desde casa y los niños para tener educación a distancia”.

Poner a caminar un proyecto sin respaldo y empuje de alguien el difícil. Keila afortunadamente contó con la sombrilla de la Fundación Dominicana de Desarrollo (FDD), una organización que ha recorrido un largo camino en el otorgamiento de microcréditos y en la capacitación y acompañamiento financiero en el país y cada día robustece sus acciones.

De acuerdo con un corte numérico de inicios de octubre de 2019, la FDD manejaba casi 400 millones de pesos en su cartera anual y para entonces llegaba a 20 mil clientes de microcrédito en RD
Tiene poco más de medio siglo de historia, un tiempo en el que se ha puesto de manifiesto el compromiso del empresariado dominicano. El crédito promedio de la institución es menor de 19,000 pesos. “Cuando hablamos de la Fundación Dominicana de Desarrollo estamos hablando de reducción de pobreza, de reducción de desigualdad económica, de creación de oportunidades para aquellos que son más vulnerables y de permitir que aquellos que no tienen acceso al sistema financiero formal puedan acceder al crédito”, ha dicho la organización al periódico elCaribe.

Para poder sostener su idea de negocio –recuerda- Keyla determinó que además de reparar los equipos que tiene en su catálogo, debía incluir otros servicios, como venta de laptops, accesorios y venta de cámaras de seguridad.

La capacidad para sacar fuerzas y para continuar

Keyla se define como una mujer resiliente que en medio de una situación que amenazaba su trabajo, el sustento de su familia y la estabilidad que tenía en su hogar, se las ingenió para adaptarse bien a la adversidad.

Se siente feliz de poseer su propia empresa, con la cual tiene grandes planes como registrarla y ubicarse en un local situado en una calle de mayor tránsito, donde pueda aumentar el inventario de artículos de venta, captar más clientes y contratar personal.

Dentro de sus logros resalta que cubre las necesidades básicas de su familia. “Queremos motivar con el ejemplo de Domitech, porque el negocio surge para apoyar a los principales clientes que son los estudiantes de República Digital; ellos no sabían cómo resolver muchos de los problemas que se les presentaban con las laptops que les entregaba el Ministerio de Educación en la pandemia. Llegamos nostros”, dice.

Posted in Emprendedores
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