El auge de las compras digitales por el Black Friday y el inicio de la temporada navideña impulsa a que los criminales aumenten sus ataques. Este periodo se ha convertido en un espacio fértil para el aumento de ciberestafas cada vez más sofisticadas. Estos fraudes van desde la manipulación de chatbots hasta la promoción de ofertas irreales en redes sociales, como Instagram.
La preocupación de los consumidores por la seguridad en las compras en línea se intensifica en estas fechas. Aunque el 44% de los clientes considera que la inteligencia artificial (IA) facilitará sus compras, una gran parte (el 40%) expresa inquietud por la privacidad y el uso de sus datos personales.
El uso malicioso de la Inteligencia Artificial
La IA es vista como una ayuda en la interacción con los clientes, pero al mismo tiempo se ha transformado en una herramienta potente para los ciberdelincuentes. A nivel global, el 97% de las compañías planea incorporar la IA en sus interacciones con clientes, ya sea mediante chatbots o asistentes virtuales con voz.
Sin embargo, los criminales han encontrado en estas herramientas un nuevo canal para perpetrar el fraude. Una de las estafas más comunes identificadas consiste en la creación de chatbots falsos de atención al cliente. Estos bots se alojan en páginas fraudulentas y están diseñados para simular interacciones legítimas.
El objetivo central es sustraer información sensible de los usuarios. Estos bots solicitan datos bancarios o números de tarjetas con la meta de robarlos de manera encubierta. Esta modalidad de fraude se intensifica durante eventos de alto consumo como el Black Friday.
Descuentos irreales y el peligro en redes sociales
Otra táctica recurrente es la difusión de ofertas relámpago falsas en plataformas sociales como Instagram o TikTok. Se anuncian descuentos de hasta el 90% en productos de marcas reconocidas para atraer a las víctimas.
No obstante, los sitios web que promocionan estas supuestas ofertas son fraudulentos. Dichas páginas están diseñadas exclusivamente para robar los datos de pago de los compradores. Los expertos subrayan la importancia de que las marcas empleen APIs conversacionales seguras para crear recorridos verificados.
El phishing se presenta como una de las amenazas más persistentes durante estas fechas. Los ciberdelincuentes aprovechan el incremento de las compras en línea y el mayor flujo de envíos para enviar mensajes falsos.
Falsos sorteos y la vigilancia necesaria
Estos mensajes falsos, a menudo enviados a través de SMS o correo electrónico, incluyen enlaces de seguimiento de supuestos pedidos. Al activarlos, estos enlaces redirigen a páginas fraudulentas para sustraer los datos personales de los usuarios. También se han detectado campañas que prometen “acceso VIP exclusivo” para engañar a los destinatarios.
Los sorteos y giveaways fraudulentos constituyen otra modalidad de estafa que se intensifica. Los estafadores suplantan marcas reconocidas y publican comentarios falsos, prometiendo tarjetas regalo o descuentos exclusivos que nunca llegan.
Se debe desconfiar de información que ofrece recompensas sin que se exija ningún esfuerzo. Estos fraudes son cada vez “más creativos y convincentes”, aprovechando la confianza en las plataformas digitales. La multiplicidad y sofisticación de estas ciberestafas exige una vigilancia constante de los consumidores y la implementación de tecnologías seguras por parte de las empresas.
